21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

La UE suspende 90 días las contramedidas a los aranceles recíprocos de Trump

Los Veintisiete adoptan esta pausa como gesto hasta ver la calidad de las negociaciones, aunque dejan la puerta abierta a reiniciarlas
White House

La Unión Europea (UE) todavía no ha tenido tiempo de amanecer para reaccionar a la nueva vuelta de tuerca de la política arancelaria de Donald Trump, que anoche anunciaba a golpe de red social, además de unos aranceles a China que subían al 125%, una pausa de 90 días en los impuestos recíprocos a todos aquellos países y zonas que todavía no hayan tomado represalias contra Estados Unidos y hayan pedido una solución negociada. En este grupo está incluida la propia UE, a la que había asignado un 20% inicialmente. Esta misma mañana, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha asegurado que “acojo con satisfacción el anuncio del presidente Trump de pausar los aranceles recíprocos”, ya que lo considera “un paso importante” hacia la estabilización de la economía mundial. De hecho, la dirigente ha anunciado esta misma mañana que la UE, en justa correspondencia, suspenderá la aplicación de las contramedidas durante 90 días. “Queremos darle una oportunidad a las negociaciones”, pero “si no son satisfactorias, entrarán en vigor nuestras contramedidas”, ha advertido Von der Leyen.

La UE asegura mantener su compromiso negociador con Estados Unidos para un comercio sin fricciones

Donald Trump aseguraba en su mensaje que la pausa de 90 días “y un arancel recíproco sustancialmente reducido durante este periodo, del 10%, con efecto inmediato” se ha puesto en marcha “por sugerencia mía”. Una decisión que, según aseguró la pasada noche, “me salió del corazón”. La realidad es que las entidades bancarias estadounidenses y corporaciones empresariales cercanas le habían dado el aviso de las pérdidas y la alarma que sus políticas están empezando a generar en la economía del país. Sea como fuere, para la UE esto marca unas condiciones esenciales para que el comercio y las cadenas de suministro funcionen en condiciones. La jefa del Ejecutivo comunitario recalca que la UE “mantiene su compromiso de mantener negociaciones constructivas con Estados Unidos, con el objetivo de lograr un comercio sin fricciones y mutuamente beneficioso”.

Y recuerda igualmente que los aranceles son impuestos que sólo perjudican a las empresas y a los consumidores. “Por eso he abogado constantemente por un acuerdo arancelario de cero por cero entre la Unión Europea y Estados Unidos”, subraya Von der Leyen, dado que, recuerda, “los aranceles son impuestos que sólo perjudican a empresas y consumidores”. Von der Leyen informó el pasado lunes que su equipo había puesto sobre la mesa de negociación, entre otras propuestas, un acuerdo arancelario cero por cero para los bienes industriales. No obstante, pese a la mano tendida para el acuerdo comercial con Estados Unidos, la política alemana señaló que la UE sigue centrándose en diversificar sus alianzas comerciales, colaborando con países que representan el 87 % del comercio mundial.

Por último, indicó que su equipo está intensificando el trabajo para eliminar las barreras en el propio mercado único de la UE y “para proteger a los consumidores, los trabajadores y las empresas europeas”. Justo ayer los Estados miembros de la UE dieron luz verde a medidas para responder a los aranceles del 25% que Trump impuso en marzo sobre todas las importaciones de acero y aluminio. La recaudación a través de las contramedidas de la UE comenzará a partir del 15 de abril y se hará de forma escalonada por un valor total de 20.900 millones de euros. Así, las aplicadas desde el 15 de abril abarcan comercio por valor de 3.900 millones de euros, mientras que las que se implementan desde el 15 de mayo engloban comercio valorado en 13.500 millones. Una tercera tanda de contramedidas para la soja y las almendras entrará en vigor el 1 de diciembre, por valor de 3.500 millones de euros.

Paralelamente, la Comisión Europea había empezado a preparar ya su respuesta a los aranceles del 25% al sector automovilístico y del 20% por los ‘aranceles recíprocos’, y tenía previsto presentarla a principios de la próxima semana. Por su parte, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha sido de los primeros en reaccionar a este nuevo giro de la política norteamericana. Desde Vietnam, donde se encuentra de visita oficial para buscar alianzas comerciales en Asia, tras pasar por China, Sánchez ha declarado que la tregua decretada por Trump es “una puerta abierta a la negociación y al acuerdo entre países, y una buena noticia”. No obstante, el mandatario español ha criticado la decisión de imponer aranceles, entre los que destacan los más grandes, del 46%, precisamente a Vietnam. Para Sánchez, es una decisión “injustificada e injusta con la que todo el mundo sale perdiendo”.