Trump crea un plan de acción marítima para cortar la presencia china en la supply chain

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva para restaurar lo que la Casa Blanca llama el dominio marítimo estadounidense, que no es más que la creación de un plan de acción que busca revitalizar la industria del país a base de disminuir la burocracia en los procesos de contratación pública y el exceso de regulación. Estos factores, a juicio de la Administración Trump, han obstaculizado la capacidad de la industria privada para construir buques a tiempo y dentro de presupuesto. “Esta orden invierte esa tendencia y ayudará a utilizar mejor y aprovechar las autoridades existentes para estimular la inversión pública y privada en la base industrial marítima”. Para ello, el ejecutivo asegura que trabajará con sus aliados y socios para “interrumpir las prácticas no comerciales de China en la cadena de suministro internacional y los sectores logísticos”.
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Estados Unidos no construye ni buques, ni grúas buque-tierra ni contenedores para transportar mercancías
La orden también llama al secretario de Seguridad Interior para que imponga el cobro de la tasa de mantenimiento portuario y otras tasas a los cargamentos extranjeros que entren en Estados Unidos para evitar que se eludan a través de Canadá o México. “De este modo se pondrá fin a una práctica desleal que se ha practicado durante mucho tiempo, se garantizará que todos los cargamentos que entren en Estados Unidos paguen las tasas correspondientes y se generarán ingresos adicionales para invertir en la industria marítima”, asegura el comunicado de la Casa Blanca. Igualmente, el mandato establece una financiación constante a los programas marítimos y un programa de incentivos a la construcción naval para potenciar la inversión privada. También creará una academia y un plan para ampliar las oportunidades de formación de marinos.
La industria marítima estadounidense es prácticamente inexistente en términos de construcción y altamente dependiente de China, como no ha tenido más remedio que reconocer la Casa Blanca, si bien ha culpado de este hecho a “décadas de negligencia gubernamental” que han debilitado el sector, según Trump, que ahora se erige como el resucitador del mismo. Estados Unidos construye el 0,2% de los buques del mundo, frente al 74% de China. Ninguno de los contenedores utilizados para transportar mercancías por todo el mundo los construye Estados Unidos, frente al 96% que construye China. Tampoco fabrica ninguna de las grúas buque-tierra que se usan en Estados Unidos, frente al 80% de China. Sin contar con los programas informáticos para operaciones portuarias, también chinos.
El programa desarrollará una estrategia para garantizar la seguridad y el liderazgo de las vías navegables árticas
“El presidente Trump se preocupa profundamente por revitalizar la construcción naval y fortalecer el poder marítimo de Estados Unidos”, asegura la Casa Blanca. “Solíamos hacer muchos barcos. Ya no los hacemos mucho, pero vamos a hacerlos muy rápido, muy pronto. Tendrá un impacto enorme”, aseguró por su parte Trump durante su discurso conjunto ante el Congreso. En un alarde de seriedad, el dirigente estadounidense ha creado una nueva Oficina de Capacidad Marítima e Industrial en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca. Y además, para garantizar la seguridad económica, el gobierno ha anunciado que aumentará la flota de buques comerciales de escala internacional bajo pabellón estadounidense, así como a escala nacional entre los puertos del país.
Por otro lado, y sin olvidar el ansia colonizadora de Trump con territorios como el canal de Panamá, Canadá y Groenlandia, el programa desarrollará una estrategia para garantizar la seguridad y el liderazgo de las vías navegables árticas para afrontar la creciente presencia de otras potencias extranjeras (es decir, según Estados Unidos, China) en la región y a la necesidad de EEUU de restablecerse en la zona. “La Administración revisará las formas de mejorar la competencia dentro del sector privado para los proyectos gubernamentales y reducir los costes para garantizar que los fondos de los contribuyentes se utilizan de la forma más eficiente”, asegura el comunicado presidencial. Además, el plan prevé desarrollar zonas de prosperidad marítima para “incentivar la inversión en las comunidades ribereñas”, y que seguirá el concepto de zona de oportunidad acuñado por Trump.




