21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

PSA valora vender su participación del 20% en Hutchison Ports

El gigante de Singapur hará caja si prospera la controvertida colocación del 80% de su socio chino al consorcio de MSC y BlackRock
Terminal de Hutchison en Panamá | Hutchison Ports PPC

El grupo singapurense PSA International, el primer operador de terminales de contenedores del mundo, está valorando hacer caja con su participación del 20% en el negocio portuario de CK Hutchison, sumándose así al controvertido proceso de venta del conglomerado chino, informa Reuters que cita a dos fuentes familiarizadas con el asunto. En marzo, el holding CK Hutchison, propiedad del magnate hongkonés Li Ka-shing, anunció que vendería el 80% de las acciones que ostenta en Hutchison Ports a un consorcio integrado por la suiza Terminal Investment Limited (TIL) -la filial portuaria de MSC-, el gestor de activos estadounidense BlackRock y el fondo inversor Global Infrastructure Partners (GIP). Este último, con sede en Nueva York, pertenece a BlackRock.

La decisión de PSA se produce en un contexto volcánico por la batalla comercial y dialéctica entre EEUU y China

Con posterioridad, la naviera propiedad del multimillonario italiano Gianluigi Aponte ha emergido -a través de TIL- como el principal inversor del citado consorcio. La transacción se circunscribe al negocio de Hutchison Ports fuera de China, esto es, 43 terminales de contenedores en 23 países, lo que incluye los dos puertos que su subsidiaria Panama Ports Company (PPC), donde tiene el 90% de los títulos, explota en el canal de Panamá: el de Balboa, en el Pacífico, y el de Cristóbal, en el Atlántico.

La decisión de PSA, propiedad del fondo soberano singapurense Temasek, de considerar la venta de su paquete en Hutchison Ports se produce en un momento en el que los presidentes Donald Trump y Xi Jinping han recrudecido su batalla dialéctica por el control del estratégico choke point centroamericano. China y EEUU, en plena guerra comercial por los aranceles auspiciados por el mandatario republicano, son los principales usuarios del canal de Panamá, por el que transita el 5% del comercio marítimo internacional. Según las fuentes de Reuters, la decisión final de PSA, dependerá de si CK Hutchison sigue adelante con la transacción, que, por el momento, se encuentra atrapada entre el fuego cruzado de Pekín y Washington.

PSA Y MSC SON SOCIOS EN LOS PUERTOS DE SINGAPUR, AMBERES, BUSAN Y BALBOA

Los grupos PSA y MSC, a través de TIL, son viejos conocidos y socios en la gestión de terminales en puertos claves como Singapur, Amberes (Bélgica), Busan (Corea del Sur) y Panamá. En Singapur, la segunda dársena de contenedores del mundo, la joint venture MSC PSA Asia Terminal (MPAT) explota una instalación de transbordo de 8,5 millones de teus de capacidad.

En Busan, la asiática y la suiza son socios en la terminal PNIT, de 2,9 millones de teus. En Amberes, otra joint venture opera un hub de nueve millones de teus.  Y en el canal de navegación centroamericano, TIL posee una participación del 42,5% en PSA Panama International Terminal (2,2 millones de teus), situada en Rodman, en el Pacífico, frente a la terminal de Hutchison en Balboa (cuatro millones de teus).

No es la primera vez que la multinacional asiática intenta desprenderse de su 20% en Hutchison Ports, que adquirió por 4.400 millones de dólares en 2006. A finales de 2022, PSA ya sopesó la venta. Sin embargo, añaden los mismos medios de Reuters, suspendió el proceso por el debilitamiento del negocio del shipping mundial a raíz del impacto de la resaca del Covid-19 en las cadenas de suministro mundiales. Además de su participación en el operador de Hong Kong, PSA cuenta con 70 terminales en 45 países, una red en la que sobresalen la instalaciones de sus dos puertos insignia en Singapur y Bélgica.

Los analistas tildan de “oportuna” y “estratégica” la saida de PSA de Hutchison Ports

Según los expertos consultados por El Mercantil, la salida de PSA del brazo portuario de CK Hutchison es una medida “oportuna” y “estratégica”. “PSA puede hacer una buena caja con la venta para luego ejecutar inversiones. Siendo minoritario con un 20%, sin el control operativo y teniendo a MSC y a BlackRock juntos en el consejo de administración, no tiene sentido para la de Singapur mantener su paquete accionarial. Es decir, si no vendiera, su participación perdería valor”, declaran los medios.

“Tampoco sería una operación exclusivamente financiera, en la que PSA estaría buscando una valoración [de Ebitda por un múltiplo] beneficiosa. Es muy probable que, entre bambalinas, también estén negociando que MSC asegure contratos de larga duración a PSA en las terminales de la asiática donde el armador napolitano ya es cliente”, continúan.

El negocio de Hutchison Ports, incluida la deuda, tiene un valor empresarial de 22.800 millones de dólares y la participación del 80% de magnate hongkonés Li Ka-shing tiene un valor patrimonial de 14.200 millones, informa Reuters. Si se cierra la transacción, la operación reportaría a CK Hutchison 19.000 millones de dólares en efectivo. En 2024, Hutchison Ports, excluidas las terminales de China, registró una ventas de 4.748 millones de dólares y un Ebitda de 1.637 millones, con incrementos interanuales del 11,3% y 18,4%, respectivamente, según la memoria consolidada del holding registrado en Islas Caimán.

Según datos de la casa de inteligencia marítima Drewry, el precio de adquisición del operador portuario de CK Hutchison es producto de una valoración empresarial superior a la media, con un múltiplo sobre el Ebitda de 13,6 veces. El múltiplo medio mundial para los operadores portuarios que cotizan en bolsa es de diez veces.

Las operaciones de la familia Aponte pasan por hacerse con el cien por cien de las compañías

“MSC querrá tener el control del cien por cien de Hutchison Ports o un socio financiero como BlackRock, que aprovecha así las grandes oportunidades que existen en la industria vía adquisiciones de activos logísticos, pero que, al final, se saldrá del consorcio. En este proceso de integración vertical, a MSC no le interesa un socio minoritario que sea un terminalista. Además, Aponte, un player con mucho ‘cash’, se caracteriza por seguir el modelo de Warren Buffett y su socio fallecido Charlie Munger en Berkshire Hathaway, que no pasa por tener participaciones mayoritarias, sino por hacerse con el cien por cien de las compañías”, declaran los analistas consultados.

“Antes del anuncio de la compra de Hutchison Ports por BlackRock y MSC, Aponte ya había tanteado a Li Ka-shing para hacerse con su participación. Ocurre que el retorno de Trump a la Casa Blanca y su reclamación de recuperar el control del canal de Panamá han acelerado el tema e incorporado a BlackRock”, añaden. Otros analistas de la industria, entre ellos Drewry, sugieren que es probable que el acuerdo se viniera gestando desde mucho atrás, incluso desde el anuncio del divorcio de MSC y Maersk en la alianza 2M, dada la magnitud de la cartera que se está considerando.

¿HABRÁ “INTERCAMBIO DE CROMOS” ENTRE PEKÍN Y WASHINGTON?

“Lo que está claro es que China no va a dar la batalla por perdida ni a soltar la presa gratis. Detrás de esta operación, hay un intercambio de cromos. De hecho, no es una casualidad la alianza de Xi Jinping y Lula da Silva para abrir una conexión ferroviaria entre Brasil y el puerto peruano de Chancay, en el Pacífico”, concluyen los medios.

En este capítulo, Pekín mantiene su riguroso escrutinio sobre la transacción en un intento de que el millonario hongkonés Li Ka-shing y su familia se retiren de la operación. En un nuevo comunicado emitido el 26 de abril, la Administración Estatal para la Regulación del Mercado de China (SAMR, por sus siglas en inglés) advirtió que “no se llevará a cabo ninguna concentración de empresas sin autorización, ya que, de lo contrario, se incurrirá en responsabilidad legal”. El regulador recordó también que el examen de la compraventa que está ejecutando “afecta a todas las partes implicadas”.

Washington ha vendido la transacción de BlackRock en Hutchison como un triunfo de la Administración Trump

Por su parte, Washington ha vendido la transacción como un triunfo de la Administración Trump, ya que EEUU recuperaría el control del canal de Panamá. En el caso de los puertos de Balboa y Cristóbal, el principal inversor del consorcio sería GIP, el fondo inversor de la estadounidense BlackRock, que se haría con el 51% del capital de la concesionaria PPC, correspondiendo el 49% restante a TIL. En el resto de terminales de Hutchison, la filial de MSC tendría la mayoría accionarial.

Sin embargo, pese a las actuales hostilidades comerciales de las dos superpotencias, parece que hay un espacio para atenuar la tensión tras la predisposición mostrada por los presidentes Trump y Xi Jinping de iniciar conversaciones para detener la guerra comercial. Según The Wall Street Journal, que cita a funcionarios chinos, Pekín espera utilizar la cuestión del canal de Panamá como moneda de cambio en las negociaciones con la Casa Blanca.

Si se cierra el acuerdo tras pasar el filtro de los organismos reguladores, la familia Aponte, que ya es el primer armador del mundo a través de MSC, se convertiría en el primer operador portuario del globo. Mientras tanto, Trump continúa con su verbo afilado, reclamando ya no sólo que los buques estadounidenses puedan transitar “gratis” por el canal de Panamá, sino también por el de Suez. “Esos canales no existirían sin EEUU”, escribió el mandatario republicano en Truth Social hace pocos días, afirmando que había pedido al secretario de Estado, Marco Rubio, que “se ocupe inmediatamente” de la situación.