Estados Unidos y China sellan una tregua y reducen sus aranceles mutuos durante 90 días

China y Estados Unidos han firmado una tregua temporal de 90 días en la guerra comercial establecida por el presidente Donald Trump y su política arancelaria global. Después del encuentro diplomático celebrado en Ginebra (Suiza) durante este fin de semana, Washington y Pekín han simbolizado un gran abrazo con una reducción muy sustanciosa de las cuantías arancelarias, especialmente en comparación con las que estableció Trump el pasado 2 de abril. De esta forma, Estados Unidos reducirá los aranceles sobre los productos chinos del 145% al 30%, mientras que China lo hará sobre las importaciones de productos estadounidenses del 125% al 10%, según señala la declaración conjunta firmada por ambas partes, publicada este lunes.
China se compromete a eliminar las contramedidas no arancelarias contra Estados Unidos, según el acuerdo
En una declaración muy escueta de la Casa Blanca, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, conminaba a los medios a estar pendientes de una rueda de prensa que finalmente se ha convocado esta misma mañana para informar de estos detalles. “Me complace informar de que hemos logrado avances sustanciales entre Estados Unidos y China en las importantísimas conversaciones comerciales, que puedo decir que fueron productivas”, comentó ayer domingo el secretario, que informó igualmente de que el presidente Trump está “plenamente informado” de los acuerdos alcanzados.
Estos detalles implican la suspensión durante esos 90 días de “24 puntos porcentuales” de aranceles establecidos en la orden del 2 de abril por parte de Estados Unidos; y la suspensión por parte de China de otros 24 puntos porcentuales del tipo aduanero durante el mismo periodo. Además, la nota conjunta señala que China adoptará “todas las medidas administrativas necesarias para suspender o eliminar las contramedidas no arancelarias adoptadas contra Estados Unidos” desde el Día de La Liberación, proclamado así por el propio Trump. Las partes se han comprometido a poner en efecto esta tregua desde el próximo miércoles, día 14.
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De esta forma, China, que a partir de esta semana tendrá unos aranceles del 10% asociados a la importación de sus productos en Estados Unidos, entraría a formar parte del grupo de regiones a las que Trump aplicó los mal llamados “aranceles recíprocos“, consistentes en establecer un arancel mínimo del 10% a todos los países del mundo, y en el caso de la Unión Europea (UE), del 20%. La UE anunció su intención de negociar y de responder con contramedidas similares en caso de que dichas negociaciones con la Casa Blanca no llegaran a buen puerto. Finalmente, las medidas se mantienen en suspenso desde el pasado 10 de abril, cuando se logró alcanzar un principio de acuerdo con Trump, que anunció en redes sociales una pausa de 90 días en los aranceles recíprocos a varias regiones, entre ellas la UE. Curiosamente, en ese mismo mensaje anunciaba el aumento de dichos impuestos hasta el 125% para China.
Tras innumerables escaladas para el gigante asiático, ahora la Casa Blanca reconoce en su comunicado “la importancia” de la relación comercial y económica “bilateral” con China “para ambos países y para la economía mundial”; así como “la importancia de una relación económica y comercial sostenible, a largo plazo y mutuamente beneficiosa”. Asimismo, Washington afirma que ha “reflexionado sobre sus recientes discusiones” y cree que “la continuación de las mismas tiene el potencial de abordar las preocupaciones de cada parte en su relación económica y comercial”. Por ello, la Casa Blanca pretende, dice, avanzar con un espíritu de apertura mutua, comunicación continua, cooperación y respeto mutuo.
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“Es importante entender la rapidez con la que hemos sido capaces de llegar a un acuerdo, lo que refleja que quizás las diferencias no eran tan grandes como se pensaba”, afirmó anoche el representante comercial de Estados Unidos, el embajador Jamieson Greer. No en vano, todas las organizaciones internacionales, incluida la UE, han hecho hincapié durante los primeros días tras ese 2 de abril en lo absurdo de una política arancelaria que implicaría un aumento inasumible de precios para el propio consumidor estadounidense, y no sobre la economía teóricamente enemiga de Trump. De hecho, el representante de la Casa Blanca ha reconocido que el déficit comercial masivo de 1,2 billones de dólares fue la razón para la declaración de “emergencia nacional” por parte de Trump para salvar la economía a golpe de arancel.
“Confiamos en que el acuerdo que alcanzamos con nuestros socios chinos nos ayudará a trabajar para resolver esa emergencia nacional”, ha concluido Geer. Tras adoptar las medidas mencionadas, las partes establecerán un mecanismo para continuar las conversaciones sobre las relaciones económicas y comerciales, en las que precisamente Greer será el representante de la potencia norteamericana. Estas conversaciones podrán celebrarse alternativamente en China y en Estados Unidos, o en un tercer país previo acuerdo de las partes. “En caso necesario, ambas partes podrán celebrar consultas a nivel de trabajo sobre cuestiones económicas y comerciales pertinentes”, afirman ambas potencias en la nota de prensa.





