La batalla judicial por los aranceles amenaza con desajustar la supply chain

Cada nuevo movimiento en el frente arancelario de la Administración Trump desdibuja todavía más el futuro inmediato del comercio internacional. El último giro lo representa la apelación de su equipo a la decisión judicial que paralizaba las tarifas, un recurso que el Ejecutivo estadounidense dio por hecho desde el momento en que se conoció el fallo del tribunal; ahora, la batalla judicial ha iniciado un camino paralelo al de las negociaciones sobre los aranceles -y sus respectivas pausas-, lo que hace prácticamente imposible establecer un pronóstico sobre cuándo los aranceles van a estar en marcha, y cuándo no, entre ahora y verano. “Esto deja a los importadores estadounidenses con una incertidumbre severa. En la práctica, no pueden saber si la mercancía que están encargando o subiendo a los transportes está sujeta a tarifas o no”, ha resumido el experto en ‘shipping’ y consejero delegado de Vespucci Maritime, Lars Jensen, en sus redes sociales.
“Un importador de EEUU no sabe si la mercancía que está cargando acabará pagando las tarifas”
Lars Jensen Consejero delegado de Vespucci Maritime
El efecto más directo de la apelación del Gobierno estadounidense es la pausa provisional que ha obtenido sobre la suspensión que, por su parte, imponía el tribunal de Manhattan (Nueva York) que declaró ilegales los aranceles: es decir, que Donald Trump no está obligado, por ahora, a retirar los aranceles del 30% a China, 25% a Canadá y México y 10% a medio mundo en diez días, como le exigía ese tribunal. Pero sus alegaciones -la apelación en sí- deben llegar a la sala que las examinará el día 9 de junio, es decir, en diez días, por lo que el destino de las tarifas es incierto a partir de entonces. En paralelo, el Gobierno de EEUU se encuentra en negociaciones con un gran número de países para retirar o incrementar los porcentajes arancelarios, que en gran medida se encuentran pausados, con otra fecha en el 10 de julio para decidir si se levanta esa pausa o se llega a acuerdos. De levantarse la pausa sin acuerdo y sin bloqueo judicial, los aranceles con China se dispararían hasta el el 145%.
La cadena de suministros ha ido dando muestras de su respuesta voluble a los vaivenes. “Ya hemos visto las prisas por importar bienes chinos en EEUU tras la pausa arancelaria del 14 de mayo (se bajó el arancel del 145% al 30%). Ello, combinado con el miedo y la incertidumbre, está poniendo presión alcista en las tarifas spot de transporte marítimo”, advertía este jueves la firma de inteligencia marítima Xeneta. Antes de que se conociera la decisión del tribunal de apelación, Xeneta pronosticaba “más demanda” en ese mercado transpacífico. Asimismo, auguraba que “los importadores que han utilizado depósitos francos están en la posición ventajosa de poder esperar a que las tarifas de abril ya no tengan efecto para poder liberar esas mercancías”. Tras el último giro judicial, menos de 24 horas después, esa afirmación ya no está tan clara.
Xeneta prevé “una nueva era de confusión” si Trump emplea palancas alternativas para imponer sobrecostes
Por otro lado, los mensajes que llegan de la Casa Blanca dejan claro que apuntalar su política arancelaria es una prioridad y un hecho que podría concretarse con caminos alternativos. “La historia está lejos de acabarse. Incluso si la apelación falla, Trump no tirará la toalla y tiene otras palancas para alcanzar los mismos resultados que con las tarifas universales”, señala Xeneta, que pone como ejemplo los sobrecostes que EEUU aplica a los buques de afiliación china que llegan a sus puertos. “Cuando Trump tire de estas palancas, entraremos en una nueva era de confusión en las cadenas de suministro porque la situación será más compleja para los cargadores a la hora de navegarla. Podrían verse impactados por una ráfaga de gravámenes y recargos, tanto si es una tasa portuaria como si se trata de aranceles impuestos a productos específicos”, añade la firma de inteligencia.
La Administración Trump también cuenta con recursos en la carpeta jurídica: “Los importadores deben tener en cuenta que la decisión judicial de Manhattan ilegalizó las tarifas por basarse en una ley de emergencia internacional de 1977. El Gobierno estadounidense podría recurrir a la sección 122 de la ley de comercio de 1974 para reimplementarlas, o directamente convencer al Congreso para hacerlo. El Congreso de los Estados Unidos tiene el poder de implementar los aranceles que quiera”, ha recordado Lars Jensen (Vespucci Maritime).
34.000 MILLONES DE DÓLARES EN PÉRDIDAS
Según un análisis de la agencia de noticias Reuters publicado este mismo viernes, los aranceles de Trump habrían costado unos 34.000 millones de dólares en pérdidas a alrededor de una cincuentena de grandes multinacionales como Apple, Porsche, Ford o Sony. “Se trata de una cifra que probablemente crecerá mientras el incremento de la incertidumbre paraliza las decisiones en algunas de las empresas más grandes del mundo”, añade la propia agencia. Las pérdidas se derivarían de un conjunto de ventas no cerradas y costes más altos. En una encuesta adjunta al estudio, Reuters ha establecido que el 12% de las compañías afectadas ha optado por introducir cambios en sus cadenas de suministro a modo de respuesta, primordialmente optando por la diversificación de mercados y el ‘nearshoring’.
Lee también
El flete marítimo repunta de golpe tras la pausa de Trump en sus aranceles de importación
El Mercantil
Madrid

El bloqueo judicial de este jueves -y su posterior puesta en suspenso- también han generado un vaivén en las bolsas: tras un inicio positivo, varias acabaron la jornada del jueves en números rojos. En el caso de las 30 cotizadas logísticas que calcula El Mercantil Logistics Index, el día 29 de mayo cerró con un ligero incremento del 0,64% respecto al día 28, y está en 1.572 puntos, una de las cotas más altas en lo que va de ejercicio. Sin embargo, todavía no ha descontado la decisión del tribunal de apelación en la madrugada del viernes.

“Un importador de EEUU no sabe si la mercancía que está cargando acabará pagando las tarifas”



