21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

El puerto de Tarragona firma una veintena de acuerdos para lanzar su negocio de eólica marina

La Generalitat de Catalunya ha escenificado su apuesta por el puerto catalán como dársena de referencia en este ámbito de negocio
En el centro: el presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Santiago Castellà, y la consejera de Territori de la Generalitat de Catalunya, Sílvia Paneque. | O.M.

La Autoridad Portuaria de Tarragona ya tiene firmados una veintena acuerdos con empresas ligadas a la eólica offshore, en el marco de su apuesta por convertirse en hub de este negocio. Así lo ha confirmado su presidente, Santiago Castellà, que ha especificado que se trata de entidades “de ámbito nacional e internacional”. La dársena catalana ha firmado “memorándums de entendimiento (MOU)” con ocho empresas “que manifiestan su interés” en su estrategia en eólica offshore, mientras que otras nueve “han firmado acuerdos de confidencialidad para continuar trabajando e intercambiando información” de cara al desarrollo del negocio en Tarragona, ha aclarado. La autoridad portuaria hace tiempo que venía estableciendo contactos para posicionarse en el mercado y ahora ha detallado una hoja de ruta por fases para convertirse en “hub de referencia en el Mediterráneo” de la cadena de valor de la eólica offshore.

“Sólo Barcelona tendrá los mismos calados que nosotros, pero no el mismo espacio”
Santiago Castellà Presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona

El objetivo del recinto es el de convertirse en un espacio de ensamblaje y puerto para el transporte de los parques eólicos que se proyectan en el Mediterráneo en los próximos años. “El transporte marítimo de estas infraestructuras requiere unas condiciones climáticas muy estables que sólo son previsibles con total certeza para un máximo de 48 horas”, ha señalado Castellà, lo que posiciona a Tarragona “estratégicamente” para suministrar los molinos offshore a parques del litoral mediterráneo español, pero también de Francia e Italia. La autoridad portuaria quiere empezar a materializar su condición de hub para llegar a tiempo a un mercado europeo que se espera que se desarrolle a partir de 2028 y 2029.

Esa estrategia se proyecta en tres fases: en un primer momento el puerto quiere “dar cabida a la industria local catalana” de la eólica offshore. Ya a partir de 2026, se habilitarían espacios y recursos para que empresas del hinterland “puedan probar el ensamblaje de prototipos que están desarrollando”, ha explicado la directora Comercial de la autoridad portuaria, Genoveva Climent. En una segunda fase, “iremos escalando el negocio para integrarnos más en la cadena de valor, y se irán recibiendo aerogeneradores en el puerto de Tarragona”, los cuales se podrán gestionar en los muelles que Tarragona está preparando para dedicarlos a esta actividad. También en este periodo, que sería sobre los años 2028 y 2029, el puerto obtendría flotadores y ensamblaría los molinos para los parques que se irán desarrollando. La tercera fase consistiría “en una construcción serializada de flotadores”, un nivel que se alcanzaría con el aterrizaje de alguna empresa o empresas de producción de las piezas en el propio recinto portuario, ha explicado Climent.

Tarragona ya anunció en su momento que había modificado sus planes acerca de la ampliación del muelle de Baleares para dedicar una parte del espacio a la eólica marina. También los muelles adosados del futuro Contradique de Poniente, otro de los proyectos de ampliación portuaria, forman parte de esta ecuación. En total, el recinto catalán espera dedicar alrededor de 300.000 metros cuadrados al negocio offshore a partir de esos años 2028 y 2029, coincidiendo con la demanda que deberían generar los proyectos eólicos. “Sólo Barcelona tiene los mismos calados que Tarragona, y no tendrá los mismos espacios disponibles”, ha apuntado Santiago Castellà. La previsión del puerto, además, es de que la eclosión de este mercado tenga un tiempo limitado, de unos años o una década, hasta que la mayor parte de los parques europeos estén construidos. A partir de ahí, los espacios mentados pasarían a usarse para tráficos de granel sólido.

El otro espacio, también en desarrollo, que puede jugar un papel en esta hoja de ruta será la Zona de Actividades Logísticas (ZAL). La autoridad portuaria espera que en ella puedan instalarse “empresas que lleven a cabo fabricación de componentes destinados a aerogeneradores marinos y sus flotadores”, en línea con la tercera fase de su plan.

APUESTA DE LA GENERALITAT DE CATALUNYA
En la puesta de largo de su estrategia, el puerto de Tarragona también cuenta con el apoyo y legitimidad de la Generalitat de Catalunya, que lo ha elegido como apuesta para convertirse en el hub portuario catalán de la eólica offshore. El objetivo de la Generalitat es de que este rol tenga protagonismo estatal e internacional, pero ya en un primer momento asegura sinergias entre los planes del Ejecutivo catalán para con este ámbito y, en particular, para el único parque eólico marino que se baraja en la comunidad autónoma: el de la bahía de Roses.

“Tarragona tiene todo el apoyo de este Gobierno”
Sílvia Paneque Consejera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica

“Hace tiempo que trabajamos conjuntamente para que Tarragona se convierta en el núcleo crucial en el despliegue de esta eólica marina en el Mediterráneo occidental”, ha manifestado la consejera de Territori de la Generalitat, Sílvia Paneque, antes de asegurar que el recinto “tiene todo el apoyo de este Gobierno”. Como ha enumerado el propio Santiago Castellà, también los puertos de A Coruña, Gijón, Almería o Castellón están dando pasos para desarrollarse en el mismo sentido. “Se trata de que los puertos lleguen a acuerdos con las empresas. Hoy presentamos un conjunto de activos y de talento, ecosistema empresarial y espacios, y también un compromiso de país” que Tarragona sea esa referencia, ha argumentado el presidente de la autoridad portuaria.

Castellà ha explicado que puerto y Generalitat “continuarán colaborando para articular alrededor de Tarragona toda la potencialidad de esta cadena de valor de la energía eólica”, por un lado, y próximamente se convocará “una jornada muy tecno-científica para reunir a las personas más expertas del sector y recibir las experiencias que están funcionando en el norte de Europa”. Otro de los próximos pasos de la autoridad portuaria será continuar “el diálogo con las empresas” y lanzar las primeras licitaciones en relación a la eólica offshore, pero Castellà no ha trasladado ninguna fecha concreta en este sentido.