La Policía desarticula una organización dedicada al fraude en la importación desde China

Agentes de la Policía Nacional, en una operación conjunta con Vigilancia Aduanera y la Agencia Tributaria, liderada por la Fiscalía Europea, en la que han participado cuerpos policiales de Grecia, Francia y Bulgaria, han desarticulado una organización criminal dedicada al fraude fiscal en la importación de mercancías desde China. Presuntamente, habrían defraudado en España más de 56 millones de euros y un total de más de 700 millones de euros en Europa. La organización desarticulada se dedicaba a la importación de mercancías, fundamentalmente textiles, procedentes de China sin hacer frente a sus obligaciones tributarias en materia de IVA.
La mercancía se introducía por el puerto de El Pireo y se transportaba a Italia, a España y a otros países
Usurpaban la identidad de empresas españolas, que nada sabían de estas operaciones, para fingir que eran estas mercantiles, y no la organización, las responsables tributarias de las cuotas fiscalmente exigibles por las importaciones. La inmensa mayoría de los productos eran finalmente comercializados en distintos bazares chinos.
Las mercancías procedentes de China, eran adquiridas por mercantiles búlgaras, utilizadas a modo de pantalla en las que figuraban meros testaferros como socios y administradores. Éstas simulaban operaciones de venta a empresas españolas, ajenas al fraude, en algunos casos muy conocidas y que desconocían estas operaciones. El esquema fraudulento comenzaba con la introducción de los bienes desde China a la Unión Europea, principalmente a través del puerto de El Pireo (Grecia), con una fuerte infravaloración o reclasificación incorrecta de los productos para evadir aranceles aduaneros, utilizando documentos falsos para ocultar el valor y la naturaleza real de la mercancía. Una vez la mercancía era despachada en la aduana griega, era transportada a Italia y, desde allí, a diversos países europeos como es el caso de España. Se convertía así en mercancía fantasma y difícilmente trazable, según ha explicado la Policía. Finalmente, eran comercializadas por la organización criminal a bazares chinos asentados en diversas zonas españolas destacando especialmente el polígono industrial de Cobo Calleja de Fuenlabrada o el parque empresarial PICA de Sevilla.
Las ganancias del delito se transferían a China utilizando distintas técnicas de blanqueo de capitales, según las fuerzas de seguridad. Entre los numerosos destinos de esa mercancía se identifican Estados miembros como Bulgaria, República Checa, Dinamarca, Alemania, Hungría, Italia, Eslovaquia y Eslovenia, además de nuestro país. Una vez que las mercancías entraban a la UE, se almacenaban en lugares controlados por las organizaciones criminales, desde donde se transportaban, con documentos falsos, a Francia, Italia, Polonia, Portugal y España (los verdaderos países de destino). Estos centros logísticos chinos, donde se almacenaban todos los bienes, operaban casi como comunidades exclusivas accesibles sólo para los miembros de los grupos criminales que los gestionan. Los documentos de transporte se destruían tan pronto como se entregaban las mercancías, que se vendían a clientes finales principalmente en el mercado negro, en efectivo.
La sucursal de la organización en España operaba a modo de empresa logística de transporte
De hecho, la organización criminal manejaba altas cantidades de efectivo que percibía en pago por las entregas de la mercancía. La sucursal de la organización en nuestro país operaba a modo de empresa logística de transportes, sirviéndose en ocasiones para el transporte del efectivo de los camiones y transportistas para pasar desapercibido. En este sentido, se han identificado alrededor de 100 empresas españolas víctimas de la usurpación de su identidad fiscal. En España, han sido detenidas seis personas y se han llevado a cabo diez registros en los que se han intervenido 475.000 euros en efectivo y 490.000 en criptovalores. La investigación tuvo su origen en una denuncia en 2023 por parte de una empresa almeriense que, tras recibir un requerimiento de la Agencia Tributaria reclamando las cuotas de IVA supuestamente defraudadas, se percató de que le habían usurpado su identidad mercantil en relación con operaciones intracomunitarias en las que no había participado.
Se han realizado un total de 101 registros en oficinas de agentes aduaneros, empresas controladas por los grupos criminales organizados bajo investigación, domicilios de los sospechosos y en oficinas de asesores fiscales y representantes, abogados, contadores y empresas de transporte, en todos los países afectados. Se han incautado 5,8 millones de euros (4,75 millones de ellos en Grecia y el resto en Francia y España), en diferentes monedas, incluyendo dólares de Hong Kong, euros en billeteras digitales y criptomonedas. También se han intervenido 7.133 bicicletas eléctricas y 3.696 patinetes eléctricos, además de 480 contenedores para inspección y verificación en el puerto griego de El Pireo.





