21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

La falta de homogeneización y normativa lastra el avance de la economía circular en logística

Las colaboraciones para reciclar, aprovechar componentes o mejorar la logística inversa se frenan por la granularidad normativa
E.M.

La normativa europea y la tendencia del comercio exterior hacia la sostenibilidad obliga al sector logístico a reducir emisiones, dinámica que abona la necesidad de fomentar la economía circular. “La logística inversa es un problema, la rotura de paquetes, la pérdida de bultos y el reciclaje de los deshechos para transformarlos en materias primas o poder reutilizarlos tienen como solución implantar modelos de economía circular, un concepto que parece ser clave, pero que es complicado de llevar a cabo porque existen varias fricciones, por un lado la concienciación, el modelo de rentabilidad económica que tiene la obsolescencia programada, la falta de colaboración entre actores y la legislación”, ha explicado el director general del centro Español de Logística (CEL), Ramón García, durante el X Foro Mundial de Ciudades y Plataformas Logísticas. 

“La granulación de la legislación hace imposible implantar modelos de economía circular”
Alicia Martínez Gestora de proyectos de Zaragoza Logistics Center

A este respeto, la gestora de proyectos de Zaragoza Logistics Center (ZLC), Alicia Martínez, ha añadido que “concienciar es difícil y la enconomía circular es difícil porque, además, requiere inversiones, estrategia, colaborar y cambiar el modelo de negocio”. Además, aclara que muchos proyectos de economía circular “quedan bien en el papel” por ser sostenibles y reducir la huella de carbono, pero “requieren cambiar el modelo de negocio y eso muchas veces no es rentable”. Aun así, los agentes del sector coinciden que el mayor desafío a la hora de implantar la economía circular en logística, nacional e internacional, es la falta de legislación y la armonización de ésta. “La granularidad de regulaciones lleva a muchos problemas de obtención de datos fiables y trazables que conllevan que los flujos logísticos estén bloqueados por lo que no se puede hacer la logística inversa, es decir, la economía circular”, subraya Alicia Martínez.

En esta línea, no hace falta irse a la logística internacional, en España la legislación para estos modelos varía entre comunidades autónomas e, incluso, entre ciudades. “Hay casos en los que una empresa quiere que sus componentes, logística inversa, residuos, se gestione en una plataforma, colaborando con otra empresa que no es competidora, porque es cierto que entre competidores es más complicado hacer sinergias, y no pueden colaborar porque, a pesar de separarse por solo 50 kilómetros pertenecen a dos comunidades diferentes y cada uno emplea un lenguaje, una norma y  un modelo a la hora de solicitar permisos por lo que perdemos mucho tiempo y a veces ni si quiera se permite”, aclara la gestora de proyectos del ZLC.

Por ello, el sector aboga, “ya que es una obligación reducir emisiones e implantar proyectos sostenibles”, por armonizar las regulaciones. “Hay que armonizar la regulación y tener datos fiables que nos permitan trabajar. Colaborar es posible, hay tecnología, necesitamos un marco regulatorio porque el de ahora no permite accionar colaboraciones y tecnologías que existen y podrían estar rodando”. Aunque, desde el otro lado del charco, apuntan que esto es más complicado en la logística internacional, puesto que no se depende de Europa ni es posible una legislación comunitaria. “En Europa, hablan de conceptos que nosotros tenemos en un horizonte muy lejano. La mentalidad sigue siendo la de comprar, tirar y volver a comprar y los operadores no están dispuestos a colaborar entre sí porque habría que compartir datos e información”, señala el director de CYC consulting en México, Marco Chávez. 

SI LA LEGISLACIÓN SE ARMONIZA PODRÍAMOS CREAR OPORTUNDIADES COMPETITIVAS
El siguiente paso a una legislación común que facilite las sinergias entre comunidades autónomas y países del entorno, será aprovechar que la regulación lo permite para crear oportunidades que hagan del sector logístico más competitivo. “En Europa no tenemos materias primas para crear baterías, pero sí que tenemos normativas que apuestan por la electrificación por lo que si logramos crear sinergias y colaborar podremos hacer una economía circular para reutilizar los materiales con las que se fabrican”, explica la gestora de proyectos de Zaragoza Logistics Center (ZLC), Alicia Martínez. En esta línea, recuerda que en Europa no hay plantas para reciclar baterías, “pero hay proyectos para ver cómo abrirla sin que exploten, no tenemos minas, pero muchas baterías a las que darles vida, el 90% es reutilizable, pero hay que aprender a hacerlo”.

En cualquier caso, Ramón García (CEL) recuerda que para que se legisle y se armonice a favor de una economía circular basada en las sinergias y las colaboraciones “debemos cambiar el paradigma y empezar a colaborar de privado a privado”. Si bien es cierto que ya existen proyectos europeos bajo una norma común que ejemplifican modelos logísticos de economía circular, las sinergias no son entre competidores, sino entre sectores que colaboran. “Existe un proyecto europeo por el que se han creado hubs de economía circular cercanos que entienden que residuos que tiene uno son aprovechables para el otro”, destaca Alicia Martínez.

HAY EJEMPLOS DE COLABORACIÓN, PERO NO ENTRE COMPETIDORES
Existen cuatro hubs circulares en Europa, zonas industriales hermanadas que trabajan por las sinergias, en Bilbao (España), en Países Bajos, Alemania y Turquía. “En Bilbao se colabora entre empresas, que no compiten entre sí: hay una cementera, una empresa de la industria del acero y un productor de combustible”, explica. En concreto, la cementera al fabricar su producto produce CO2, el cual se descarboniza en este hub y se usa como subproducto para descarbonatar las escorias que vienen de las industrias de acero y se mete otra vez en la producción de cemento. Por su parte, el productor de combustible, Petronor (Repsol), produce hidrógeno y para ello genera CO2, con él y el hidrógeno se fabrica gas metano sintético. “Se quieren crear modelos para replicar, pero para ello habrá que crear clusters neutrales con datos protegidos para que más empresas colaboren y creen sinergias, porque es cierto que estos modelos no se dan entre competidores”, destaca Alicia Martínez (ZLC).

“Sigue habiendo reticencia a compartir datos y un problema de interoperabilidad”
Enrique Sánchez Director general de Standtrack

Por tanto, aunque parece que exista un cambio de tendencia hacia la colaboración, la normativa y burocracia actúa de freno y la falta de confianza a la hora de compartir datos disficulta las sinergias entre competidores del sector logístico. “En los últimos años, hay varios aspectos, la sostenibilidad (social, económica y medio ambiental) que impacta en las empresas, además la normativa europea que cambia la forma de hacer las cosas e implica un incremento del gasto, que están empujando hacia un modelo de colaboración”, destaca el director general de Standtrack, Enrique Sánchez. 

Sin embargo, añade que sigue habiendo varios retos: “Compartir datos y que los sistemas sean interoperables”. A este respecto, sostiene que la tecnología para que compartir datos sea seguro existe, ejemplo de ello es el blockchain, pero ahora hay que “empezar a compartir datos en una misma plataforma”. De hecho, el director de Transformación Digital de la Fundación Valenciaport, Miguel Llop, destaca que, con la situación geopolítica y económica actual, “la voluntad de colaborar de todos los actores viene de la necesidad, pero es necesario asegurar la confianza”. En este sentido, Miguel Llop considera que para que competidores y diferentes actores de una cadena estén dispuestos a subir y compartir sus datos “no es necesario emplear una plataforma única y estandarizada, sino una que se pueda conectar a las demás y sea capaz de hablar su idioma, que se puedan comunicar entre sí y que sea gestionada por alguien de confianza, alguien neutral”. Aunque reconoce que no es algo barato y que requiere de inversiones, “los actores a veces no están dispuestos a pagar por el servicio, la única solución es que los que les cuesta sea menor que lo ganan”.

“Una plataforma segura e interoperable no es barata y a veces no se está dispuesto a pagar”
Miguel Llop Director de Transformación Digital de la Fundación Valenciaport

En este contexto, subraya que implantar tecnologías de blockchain en plataformas que securicen y generen trazabilidad no es barato y explica que existe una red pública en la que “quizá sólo para decir que un contenedor ha salido del puerto pagas un euro, lo que hace inviable estas soluciones” y las privadas, que tienen costes elevados “no en transacción sino en la creación de la infraestructura, procesos y personal y a todo ello hay que sumar la resistencia al cambio”. Por todo ello, Miguel Llop considera que los estándares pueden ser una facilitador, pero no una solución. “Nosotros nos hemos adaptado a las necesidades de las navieras, de forma que ellos pueden trabajar con todos los puertos. Al transporte terrestre le ayudamos con herramientas con las que tratamos de conectarnos a plataformas nacionales”. 

Sin embargo, Enrique Sánchez (Standtrack) sí que defiende una estandarización para que todos los sistemas sean interoperables entre sí y, para él, la solución sería que se elevaran a certificaciones ISO que “crearían estándares mundiales”. Lo que, a su vez, solucionaría el problema del gestor de esos datos, ya que “para que el sector esté dispuesto a compartir datos debe ser alguien neutral”, reitera. Sin embargo Miguel Llop (Fundación Valenciaport) considera que es mejor poder comunicarse entre sí, porque “no podemos hacer que todas las empresas que fabrican tejidos usen la misma solución, cada uno da solución a sus necesidades que son distintas. El puerto de Valencia no necesita lo mismo que el de Huelva”. En cualquier caso, todos coinciden en que, para que exista una colaboración o unas sinergias entre competidores del sector, es necesario que el gestor de los datos sea un agente neutral, porque “a pesar de que la tecnología para asegurar la securización, trazabilidad, control de acceso a los datos y gestión de los mismos existe, compartir y colaborar sigue teniendo reticencias por parte de los agentes”.