21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Trump ataca a sus rivales geopolíticos y a la flota fantasma con el golpe en Venezuela

El control sobre el petróleo venezolano tiene consecuencias en el mercado sancionado y países como China, Rusia, Irán y Cuba
El tanquero fantasma 'Bella 1 / Marinera' fotografiado desde la embarcación estadounidense que lo rastreó | Wikimedia / U.S. European Command

El golpe de la Administración Trump sobre el petróleo venezolano tiene un mayor efecto en el mercado sancionado y la flota fantasma que lo transporta que sobre el mercado oficial e internacional del crudo. Como han ido señalando varios analistas y firmas especializadas desde que Washington apresó al presidente venezolano, Nicolás Maduro, el pasado sábado 3 de enero, la nueva tutela norteamericana se abate sobre un actor que tiene hoy poco peso en el flujo mundial de crudo -pese a sus grandes reservas-, pero que sí entraña intereses para países como China o Cuba, a nivel de abastecimiento, y para Rusia e Irán a nivel de suministro y comercialización, dada su participación en los flujos de petróleo sancionado. Todos ellos son, a su vez, eminentes rivales geopolíticos de Estados Unidos. “La relevancia del petróleo, aquí, está en el movimiento geoestratégico de echar a estos países de Venezuela, porque la producción del país está en el 1% de la producción global y eso no tiene un efecto importante en los mercados”, ha indicado el freight trader y exdirectivo de Clarksons y JP Morgan, Joel Grau.

“Lo relevante es el movimiento geoestratégico contra China, Rusia, Irán y Cuba”
Joel Grau Freight trader y exdirectivo de JP Morgan y Clarksons

Pese a la insistencia del presidente estadounidense en el acceso al petróleo y en el regreso de empresas occidentales a Venezuela, existen pocas señales a favor de una necesidad económica real para ello: los anuncios de Trump no han desestabilizado los precios del barril y tampoco han suscitado una reacción en los países de la OPEC, que el 4 de enero reiteraron sus planes de pausar producción ante un mercado con suficiente suministro. En cambio, por ejemplo, sí se acompasan con reacciones de la flota fantasma, que vira hacia una adopción de pabellones rusos para recibir la protección militar del país eurasiático: un claro ejemplo lo encarnó el buque ‘Bella 1’ que Estados Unidos capturó esta semana en aguas del Atlántico Norte; el buque navegaba con otro nombre -el de ‘Marinera’-, había adoptado la bandera de Rusia y estaba escoltado por activos militares del país que preside Vladimir Putin.

4,5%

El crudo venezolano conforma el 4,5% de toda la importación de petróleo de China, según Vortexa

Para China, el impacto es en calidad de principal comprador del petróleo venezolano, especialmente desde que Washington lo sepultó con sanciones en 2019. “El 80% del crudo que exporta Venezuela lo compra China con un descuento brutal, ya que es un pago por préstamos que concedió el Partido Comunista chino al régimen chavista. La confiscación de buques sancionados y el bloqueo de ese flujo deja al país asiático sin cobrar parte de esa deuda”, ha recordado Joel Grau. Las importaciones chinas de crudo venezolano habrían alcanzado picos de 470.000 barriles diarios en 2025, el 4,5% de toda su compra de crudo, según datos de la casa de análisis Vortexa. Se estima que la deuda de Caracas con Pekín estaría todavía alrededor de los 10.000 millones de dólares, de unos 100.000 millones de dólares que el Gobierno chino habría prestado al chavismo desde inicios del siglo XXI. El secretario de Energía estadounidense, Joe Wright, comentó este jueves en la cadena Fox que China podría, tal vez, acabar accediendo a un mercado venezolano liberalizado por EEUU, pero “en ningún caso permitiremos que Venezuela sea un Estado-cliente de China”.

La entrada de EEUU también cambia los actores que explotan y comercializan el crudo para Venezuela, cuya infraestructura lleva años de conocido deterioro. “Se trata de sacar a Rusia, que ya estaba metida en la producción”, apunta Grau. Pero el golpe a Rusia se traduce también en el golpe a la flota fantasma, los petroleros sancionados por mover crudo y que suponen uno de los principales activos de transporte para vehicular la exportación del país eurasiático, ya que su propio crudo, a su vez, enfrenta sanciones de todo el hemisferio occidental. “Si EEUU retira las sanciones sobre Venezuela y blanquea su mercado, el país anula su demanda de flota fantasma, ya que podrá exportar con buques comerciales”, explicó el analista de Kpler, Matt Wright, en un webinar reciente de la firma de inteligencia. Siguiendo su razonamiento, el mercado sancionado afrontaría un problema de sobrecapacidad: “Éste es un golpe significativo a la demanda de la flota fantasma, probablemente el desarrollo más importante que ha sufrido desde que esta flota empezó a crecer, en los años 2018 y 2019”, añadió el analista.

“Es el golpe más significativo a la flota fantasma desde que empezó a crecer, en 2018 y 2019”
Matthew Wright Analista Freight en Kpler

Es una línea que también sostiene el freight trader Joel Grau: “Está demostrado que hay una triangulación clara entre lo que es Venezuela, Rusia, Irán, China y, en menor medida, India, en la cadena de suministro de la flota fantasma. Si quitas de la ecuación a Venezuela estás quitando mucho ‘tone-mile’, añadiendo mucha oferta en el mercado”. Y ello ocurre cuando “esta flota está ya, seguramente, por encima de los 1.500 buques. Cuidado, es una cantidad importante”, añade el exdirectivo de JP Morgan. Según Kpler, en 2025 la flota sancionada alcanzó una cifra récord y ya constituye el 27% de la flota tanquera mundial, es decir, más de una cuarta parte.

La reacción de los tanqueros fantasma a la hora de adoptar pabellones rusos, un fenómeno que se ha ido produciendo en los últimos meses y que les puede conferir protección militar de Rusia en aguas internacionales, también respondería a esta presión estadounidense sobre su negocio. “Un elemento importante es que el mercado de crudo sancionado es un ‘buyer market’ (mercado de compradores), quiere decir que el peso y el riesgo de la entrega va a riesgo del vendedor, no del comprador. Por lo tanto, Rusia, que es comercializadora, está bajo presión”, apunta Grau.

EL RETORNO DE LOS TRADERS OCUPARÁ EL VACÍO DE RUSIA
Dos de las principales comercializadoras occidentales de crudo -y commodities-, Vitol y Trafigura, están entre las 14 empresas que se reunieron con Donald Trump este viernes en Washington. Ambos ‘traders’, con sede en Suiza y Países Bajos, sacaban crudo venezolano antes de que EEUU impusiera sus sanciones de 2019 al régimen chavista, y ya han manifestado públicamente su disposición a volver al país latinoamericano si existe el ámbito jurídico adecuado. “El crudo venezolano se estaba comercializando por compañías rusas, pero ahora dejan un vacío de comercialización que van a tener que llenar los ‘traders’ y los ‘majors’, es decir, petroleras como Chevron, BP o Shell”, apunta Joel Grau. El exdirectivo de JP Morgan y Clarksons señala que los ‘traders’ en particular pueden contribuir a “colocar crudo en el mercado internacional consiguiendo las mejores condiciones, ya que ahora de lo que se trata es de maximizar el rendimiento de esa producción que hay en Venezuela” y que estaba sancionada, pero también atribuye su intervención a un papel “estético”: “El interés real de los ‘traders’ en este caso es irrisorio, sólo Vitol por sí sola mueve cuatro veces más barriles de petróleo al día de los que produce Venezuela (aprox. un millón de barriles)”, apostilla.

“Nadie quiere volver a Venezuela sin garantías para sus inversiones”
Michelle Brouhard Analista experta en mercados energéticos

Es una posición parecida a la que pueden enfrentar las grandes petroleras norteamericanas, con Chevron a la cabeza y a las que Trump ha investido para invertir en la recuperación de la industria venezolana. “Trump está diciendo que quiere a sus petroleras de nuevo en el país, pero luego las escuchas a ellas y no dicen demasiado, ¿verdad?”, apuntó en la charla de Kpler la analista experta en mercados energéticos Michelle Brouhard. Desde su punto de vista, “nadie quiere volver a Venezuela sin que haya las garantías de gobernanza y legales para invertir. No creo que vayamos a ver mucha producción en el corto plazo”. En este sentido, el presidente de Estados Unidos ha citado cifras de 100.000 millones de dólares “como mínimo” para reflotar una industria que, antes del chavismo y los bloqueos internacionales, producía 3,5 millones de barriles diarios. “El coste de oportunidad para las empresas en esta inversión es muy alto, se van a emplear muchos años en reconstruir esas capacidades”, juzga Joel Grau.

REPSOL SOLICITA EL REGRESO A VENEZUELA
La compañía energética española Repsol siguió presente en el mercado petrolero venezolano en las dos décadas pasadas, e incluso obtuvo permisos temporales de la anterior Administración Trump para operar tras las sanciones de 2019, aunque le fueron revocados en marzo de este año. Es una de las empresas presentes en la reunión de Washington de este viernes, y ya estarían en proceso de solicitar su acceso al mercado, según ha informado Bloomberg. Su intención sería la de comercializar el crudo que Venezuela tiene almacenado actualmente, parte del cual está en buques que flotan ante sus costas. El país latinoamericano representa el 15% de las reservas totales probadas de la compañía y en él tiene una exposición patrimonial que ronda los 300 millones de euros. En el primer semestre de 2025, produjo 70.500 barriles de petróleo al día en Venezuela.