21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Competencia analiza la compra de activos de Armas por DFDS tras detectar riesgos

La entidad reguladora examina el impacto de la operación en el transporte marítimo regular de pasajeros y carga rodada en el Estrecho
Armas Trasmediterránea

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha iniciado la segunda fase del análisis de la operación por la que el grupo danés DFDS adquiere el control exclusivo de algunos activos de Armas Trasmediterránea en el estrecho de Gibraltar. La decisión se ha tomado tras el examen preliminar, en el que el organismo regulador ha detectado “posibles riesgos para la competencia” en el transporte marítimo regular de pasajeros y carga rodada en las conexiones entre el sur de la Península y el Estrecho, y entre el sur de la Península y Ceuta.

Según expone la CNMC, se trata de la cuarta operación derivada del proceso de venta de los activos de Armas Trasmediterránea, después de la notificación de otras tres compras por parte de la naviera Baleària. Además, la entidad pública recuerda que existe “una operación notificada por Baleària el 8 de octubre de 2025, actualmente analizada en segunda fase“, que afecta a parte del mismo ámbito geográfico que la operación de DFDS, lo que obliga a valorar de forma conjunta el impacto de ambas transacciones en el mercado.

En su análisis, Competencia advierte de que, en la ruta Algeciras–Tanger Med, “la conjunción de ambas operaciones supondría la salida de Armas y la reducción del número de navieras de cuatro a tres”. En el mercado Sur Península–Ceuta, que comprende únicamente la ruta Algeciras–Ceuta, el organismo señala que la operación permitiría a DFDS posicionarse como segundo operador, tras Baleària, al desaparecer Armas de la ecuación y reducirse el número de prestadores de servicio de tres a dos.

Asimismo, la CNMC subraya que en la ruta Algeciras–Ceuta, antes de la operación, “había dos operadores, DFDS y Armas, que prestaban el servicio bajo Obligaciones de Servicio Público (OSP)”, y después de la operación “sólo lo hará DFDS”. A ello se suma que “la desaparición de Armas como posible licitador” para operar la ruta bajo OSP —frente a Baleària, actual adjudicatario— genera riesgos para la competencia por el mercado. Por estos motivos, el organismo regulador considera que la operación “requiere de un análisis más profundo” y recuerda que el paso a la segunda fase no prejuzga el resultado final, que podrá traducirse en la autorización, la imposición de compromisos o condiciones, o la prohibición de la concentración.