DSV confirma la integración completa de Schenker para finales de este año

El gigante transitario DSV ha anunciado oficialmente que completará la integración de Schenker al final de este ejercicio, en línea con lo que su cúpula directiva ya había anticipado a finales del año pasado. Así lo ha confirmado el consejero delegado de la danesa, Jens H. Lund, en la llamada con los inversores para presentar los últimos resultados. Al cierre de 2025, DSV ya ha absorbido el 30% de la antigua filial de Deutsche Bahn y ha iniciado los procesos de fusión “en más de 30 países” donde la filial germana tiene divisiones. En España, ese proceso se ha completado entre octubre de 2025 y el pasado mes de enero, con la toma de control de la división de carretera de Schenker. “El ‘feedback’ de nuestros empleados y clientes está siendo muy constructivo y hemos logrado disiparles mucha incertidumbre”, ha expresado el máximo directivo de DSV al iniciar la conversación con los inversores. La empresa también ha revelado que la fusión se ha saldado con una reducción de su plantilla de oficina de 5.000 empleados, hasta ahora.
“Hemos disipado mucha incertidumbre sobre la absorción”
Jens H. Lund Consejero delegado de DSV
El avance de este proceso ya está teniendo “un impacto claro” en la cuenta de resultados de DSV, tanto “en contribuciones como en afectaciones”, según lo ha apuntado el responsable financiero de la compañía, Michael Ebbe. Tanto es así que sus cuentas de 2025 ya se han publicado con la contribución de Schenker a su desempeño y sin desglosar, lo que nubla en cierta medida la evolución orgánica de DSV. De hecho, los principales indicadores económicos se han disparado al final del año, con porcentajes a doble dígito, pese a que la tendencia alcista que reportaba DSV en las cuentas acumuladas del tercer trimestre, sin contar a Schenker, era más tímida.

La cifra de negocio de 2025 ha quedado en 33.116 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 51,3% para la empresa y supera las cifras de los últimos cinco ejercicios. El beneficio bruto (8.952 millones de euros) crece el 59%, y el ebit (2.625 millones de euros) queda el 24,8% por encima del de 2024. En cambio, y pese a todo, el resultado final del ejercicio de 1.133 millones de euros ha sido el 18% inferior en la comparativa interanual. “Hemos tenido un impacto negativo de las partidas especiales, un incremento de los gastos financieros netos y un tipo impositivo efectivo temporalmente más alto, todos ellos relacionados con la adquisición de Schenker”, justifica la multinacional en su informe anual.

La misma tendencia siguen los resultados desglosados por divisiones. La que mayor contribuye a las cuentas de la transitaria, la aérea y marítima, ha incrementado sus ingresos en el 35,6% respecto a 2024. Sin embargo, DSV reconoce que el pasado fue un “año marcado por la volatilidad, la incertidumbre macroeconómica y la disrupción de los flujos estacionales de volúmenes”. Es decir, de nuevo el crecimiento en la cuenta viene marcado por la inclusión del desempeño de Schenker en las cuentas de DSV, frente a un mercado que ha sufrido el impacto de las guerras arancelarias. De hecho, los análisis de la compañía muestran unos márgenes de beneficio que han ido a la baja todo el ejercicio, del 10,8% del cuarto trimestre de 2024 al 8,1% en el último trimestre de 2025, y su cúpula directiva se ha emplazado varias veces a “trabajar para mejorar nuestro rendimiento en 2026” durante la llamada con sus inversores. Aun así, DSV no deja de prever un mercado desafiante, especialmente en lo que concierne al negocio marítimo, por la esperada bajada del precio de los fletes y los incrementos de capacidad en la flota de transporte global.
Lee también
DSV se prepara para digerir Schenker sin perder clientes como en anteriores fusiones
Iñaki Carrera
Bilbao

El impacto de Schenker es todavía mayor en la división de carretera de DSV, donde los ingresos combinados de las dos redes de transporte marcan 10.440 millones de euros. Ello supone un crecimiento del 93% en la comparativa interanual, si bien, de nuevo, DSV identifica una “demanda reducida y precios del transporte a la baja”. Con todo, el margen operativo de la firma ha crecido a lo largo del año, especialmente debido a una “estabilización en la segunda mitad del ejercicio” que la compañía prevé que se mantenga este 2026. Este indicador estaba en el 3,3% en el cuarto trimestre de 2024 y ha terminado 2025 en el 4,3%. DSV también indica que ha “tomado medidas para subir sus tarifas en respuesta a las condiciones del mercado, lo que ha tenido un impacto positivo en nuestro beneficio bruto”.
Los 5.819 millones de euros que ha facturado la división de logística y almacenaje de DSV (de nuevo, con Schenker) suponen un incremento interanual del 72.4%. Aquí, la firma danesa cita “un mercado más estable que los de la carga aérea, marítima y por carretera”, pero reconoce que “las actividades de almacenaje también se vieron impactadas por los efectos de los aranceles estadounidenses”. Mientras este último fenómeno “incrementó la actividad en los mercados de EEUU, Asia y Oceanía, Europa sufrió la presión de un peor desempeño en la industria automotriz y los sectores de gran consumo y retail”, resume la compañía. Con todo, el margen operativo de DSV crece, pasando del 8,7% del último trimestre de 2024 al 10,8% con el que ha terminado el año. A ello había contribuido la recuperación de la carretera en la segunda mitad del ejercicio, que ha ayudado a mejorar la utilización del espacio de almacenamiento de la transitaria. DSV espera un mejor 2026 “por el crecimiento en el sector tecnológico y un escenario económico más positivo en Europa”.

“Hemos disipado mucha incertidumbre sobre la absorción”



