21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48
Manuel de Mendizábal CEO de Airpharm

“No contemplamos la entrada de fondos porque queremos mantener el control estratégico del desarrollo”

CEO de Airpharm, Manuel de Mendizábal | Airpharm

Perfil

Manuel de Mendizábal
Manuel de Mendizábal
Licenciado en Business Administration, completó un Global MBA en IE Business School (2015), fortaleciendo una visión integral de dirección y gestión empresarial, con especialización en estrategia, finanzas corporativas, desarrollo de negocio y liderazgo de equipos en entornos internacionales. En 2024, cursó el Executive Development Program de IESE Business School. A lo largo de su trayectoria, ha ocupado posiciones de responsabilidad en compañías internacionales del sector farmacéutico. Su experiencia profesional incluye etapas internacionales en Hong Kong y Estados Unidos.

La compañía Airpharm nació como operador logístico especializado en el sector farmacéutico y ha construido su propuesta de valor sobre el control térmico, la trazabilidad y la gestión de envíos de alta exigencia regulatoria. Hoy, la firma se encuentra en plena fase de expansión internacional, ampliación de capacidad en España y desarrollo de nuevas líneas de negocio, mientras refuerza su apuesta por la última milla, el packaging propio y la automatización operativa en un contexto marcado por la reorganización global de las cadenas de suministro.

Airpharm está en una fase de crecimiento. ¿Cuál es la hoja de ruta?

Estamos estudiando la apertura de un nuevo centro en Madrid con el objetivo de consolidar un hub logístico propio que nos permita centralizar operaciones, ganar capacidad y reforzar nuestra posición como operador especializado. Madrid es una ubicación estratégica por conectividad aérea, terrestre y por concentración de operadores del sector farmacéutico. Consolidar un hub allí nos permitiría optimizar procesos y reforzar nuestra posición como operador especializado. Actualmente contamos con centros en Madrid, Barcelona y León; en Suiza y Hungría en Europa; y en Montevideo (Uruguay) en Sudamérica.

¿Esta estrategia de expansión contempla la internacionalización de la compañía?

Aunque operamos ya en más de 50 países mediante red de agentes, nuestro objetivo es tener presencia física en los mercados estratégicos. En logística farmacéutica, la proximidad, el control y la capacidad de respuesta marcan la diferencia. Por ello, estamos trabajando en la apertura de un centro propio en Estados Unidos y posteriormente en México, dos mercados clave tanto por volumen como por complejidad regulatoria en pharma.

¿La compañía está dispuesta a dar entrada a fondos inversores para acelerar su crecimiento? ¿Abogan por el crecimiento orgánico o inorgánico?

Nuestro crecimiento será orgánico y planificado. No contemplamos la entrada de fondos porque contamos con el respaldo del grupo y queremos mantener el control estratégico del desarrollo.

¿La estrategia de crecimiento sólo se basará en ampliar centros?

No, también estamos creciendo tanto con clientes actuales como captando nuevos. Nuestra especialización en pharma nos permite entrar en otros sectores regulados con una propuesta diferencial. Además, estamos trabajando en ampliar líneas de negocio complementarias, aunque todavía no podemos detallar cuáles serán exactamente. Sí puedo afirmar que irán en la línea de reforzar servicios de alto valor añadido vinculados a logística especializada.

Estamos estudiando la apertura de un nuevo centro en Madrid para consolidar un hub logístico propio”

¿Qué papel juega la última milla en esta estrategia?

No es nuestro servicio core, pero es un pilar fundamental en la estrategia de crecimiento. Cada vez más clientes nos piden un servicio integral. No quieren sólo transporte internacional, sino una solución completa hasta la entrega final. Además, la última milla en pharma implica protocolos específicos, vehículos adaptados y personal formado. Estamos reforzando esa capacidad en España, hemos contratado a personal y estamos captando clientes. El objetivo es tener mayor control operativo y minimizar riesgos en la fase más sensible de la cadena.

Airpharm nació en el sector pharma. ¿Sigue siendo el core?

Nuestro origen es la rama logística de un laboratorio farmacéutico, de ahí nuestra alta especialización en el sector pharma. Ése es nuestro core y sigue siendo nuestra principal fortaleza. Por ello, el ámbito farmacéutico sigue siendo nuestro principal negocio, pero en los últimos ejercicios cosmética y veterinaria han crecido con fuerza. En los últimos años, hemos trabajado en diversificar. Operamos en sectores como químico, cosmético y veterinario, siempre dentro de ámbitos regulados donde el control de temperatura y la trazabilidad son críticos. Más que por sector, también destacaría el crecimiento por modo de transporte: tenemos una presencia muy fuerte en transporte terrestre europeo, y también en aéreo y marítimo. Esas tres áreas concentran nuestra actividad principal.

Pharma sigue siendo nuestro principal negocio, pero cosmética y veterinaria han crecido”

En cualquier caso, nuestro foco es la logística especializada con control de temperatura en todo el rango, desde -20 °C hasta ambiente controlado. Realizamos la preparación propia del pedido y, en muchos casos, ofrecemos servicio ‘door to door’, desde nuestro almacén hasta el del cliente en destino. La preparación es propia y, en algunos casos, incluso la realizamos para otros transitarios.

En relación a la temperatura controlada, el packaging es una de las claves. ¿Están desarrollando packaging propio?

Estamos desarrollando, junto con nuestros partners, packaging adaptado a cada producto. Además, estamos barajando la posibilidad de crear soluciones propias. El objetivo no es sólo proteger térmicamente, sino optimizar volumen y eficiencia, ya que reducir el tamaño de embalaje permite disminuir el espacio transportado, reducir emisiones, optimizar carga y mejorar eficiencia económica. Por lo que el packaging ya no es protección; es parte activa de la estrategia logística y de sostenibilidad.

¿Dónde están hoy los riesgos en la logística a temperatura controlada?

Principalmente en el transporte aéreo. Aunque contrates servicios con temperatura controlada, no siempre se garantiza el cumplimiento en todos los tramos: desde almacén a avión o en tiempos intermedios. En transporte terrestre y marítimo, si se hacen las cosas correctamente, el riesgo es menor. Otro riesgo es el desconocimiento, algunos clientes intentan ahorrar costes y no aplican las medidas adecuadas de control térmico.

¿Y dónde están los principales retos operativos?

En principal reto es la falta de capacidad. La demanda ha crecido mucho y hay zonas que no tienen capacidad para gestionarla. Esto ocurre principalmente en el transporte aéreo. En determinados destinos puede existir falta de capacidad, especialmente cuando se trata de envíos urgentes. No siempre hay suficiente frecuencia de vuelos para absorber el volumen existente y eso puede generar tensiones puntuales. En pharma, por ejemplo, el transporte aéreo responde muchas veces a roturas de stock, lanzamientos o picos de demanda inesperados, por lo que la disponibilidad inmediata es clave.

La demanda a temperatura controlada en aéreo ha crecido mucho y hay zonas sin capacidad”

Más allá de la capacidad aérea, ¿cómo está influyendo la situación geopolítica y la complejidad aduanera en la operativa diaria?

Estamos viendo una reorganización estructural de las cadenas. Algunas compañías están replanteando su producción y diversificando plantas para no depender tanto de determinados países. No hablamos tanto de cambios de ruta puntuales, sino de rediseños más profundos.

En mercados como China o India, por ejemplo, la gestión aduanera puede ser compleja si no se controla correctamente la documentación y los procesos. En estos casos, los retrasos no siempre vienen por capacidad física, sino por cumplimiento normativo. Por eso, el control documental y la gestión aduanera adquieren cada vez más peso estratégico. No se trata ya mover la mercancía, sino de garantizar que pueda entrar y salir sin bloqueos ni incidencias regulatorias. En este contexto, la experiencia y el conocimiento de cada mercado son clave para anticiparse y evitar cuellos de botella.

Muchos laboratorios están externalizando la preparación de pedidos o la logística interna”

¿Este contexto está ampliando la externalización? ¿Han detectado un aumento en la externalización logística por parte de los clientes?

Sí, claramente. No sólo en transporte, sino también en gestión operativa. Muchos laboratorios farmacéuticos están externalizando la preparación de pedidos o la logística interna entre almacén y planta productiva. Esto les permite liberar espacio, reducir riesgos y transformar costes fijos en variables. Estamos recibiendo bastantes solicitudes en esa línea.

En este sentido, la trazabilidad es cada vez más estratégica. ¿Cómo la aborda Airpharm?

En nuestro caso no es una opción: es imperativa. Tenemos que saber dónde está el producto desde que sale de nuestras instalaciones hasta que llega a destino. Prácticamente la totalidad de nuestros envíos incorpora dispositivos de control de temperatura. Después, el departamento de calidad del cliente debe validar que no ha habido excursiones térmicas para poder liberar el producto.

Prácticamente la totalidad de nuestros envíos incorpora dispositivos de control de temperatura”

Además, hemos firmado un partnership con una compañía israelí que nos permite integrar dataloggers con posicionamiento GPS en tiempo real. El cliente puede acceder a un portal web donde ve la ubicación exacta de su mercancía y configura alertas personalizadas: retrasos, tiempos de parada superiores a lo previsto o desviaciones en rutas críticas. El objetivo es pasar de un modelo reactivo a uno proactivo.

¿Han realizado más inversiones en digitalización?

Estamos automatizando muchos procesos internos que históricamente eran manuales. El sector logístico todavía depende mucho de tareas administrativas repetitivas, por lo que estamos trabajando en automatizar las entradas en almacén, en implantar pre-registros automáticos, en la digitalización documental, en la automatización de facturación y en la optimización de planificación de carga mediante inteligencia artificial (IA). La inteligencia artificial nos permite optimizar paletización, maximizar ocupación de contenedores y reducir ineficiencias, reduciendo así el personal manual.

¿Puede profundizar en algún proyecto concreto?

Hemos lanzado un proyecto con Teku Systems, destinado a automatizar nuestros procesos logísticos mediante la integración de sistemas avanzados de visión computacional y visión artificial, desarrollados por Bleecker Technologies. Como partner e integrador estratégico de Bleecker, Teku Systems ha implementado con éxito esta tecnología en nuestro centro logístico de Madrid. El despliegue se extenderá al resto de las instalaciones durante 2026, con el objetivo de transformar de forma integral las operaciones a través de soluciones basadas en IA. El sistema identifica de forma simultánea los productos sin necesidad de escaneado manual, se integra de forma completa con nuestros sistemas ERP y WMS ya operativos, reduce los errores y mejora la visibilidad y el control en tiempo real.

Desde su puntos de vista, ¿qué marcará el sector en los próximos años?

Habrá mayor volumen y mayor exigencia regulatoria. La trazabilidad y el control seguirán siendo fundamentales, especialmente en sectores como pharma donde el cumplimiento normativo es obligatorio. Cada vez hay más requisitos y más control documental. También veremos cadenas más complejas, porque las compañías están reorganizando su producción y diversificando mercados. Eso implica adaptar estructuras logísticas y reforzar el control operativo. En ese contexto, la especialización será importante. En un mercado donde hay grandes operadores generalistas, las empresas especializadas pueden aportar un nivel de control y conocimiento más profundo en sectores regulados. El entorno es cada vez más exigente y requiere capacidad de adaptación.