21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

APM Terminals electrificará y renovará muelles en Valencia para extender su concesión

La filial de Maersk tiene concesión hasta 2041 pero quiere alargar su permanencia los 50 años que permite la ley, hasta 2049
Instalaciones de APM Terminals en el puerto de Valencia | AP Möller-Maersk

La estibadora APM Terminals (Maersk) ha solicitado una extensión de ocho años de su concesión en el puerto de Valencia por las inversiones que tiene en cartera. En total, el grupo espera desembolsar 10,46 millones de euros próximamente, destinados a desplegar sus primeras instalaciones Onshore Power Supply (OPS) y en renovar sus muelles para acoger a buques de mayor envergadura. La concesión que hoy ostenta APM arrancó en 1999 bajo la gestión de Terport Combiterminal Cesa, y tiene plazo hasta el año 2041, es decir, una duración de 42 años. De aceptarse la ampliación, finalizaría en 2049, cumpliendo los 50 años máximos que permite la ley.

La inversión supera el 20% de la inversión inicialmente prevista para el otorgamiento de la concesión

APM Terminals justifica que la inversión programada supera el 20% de la que estaba inicialmente prevista en la concesión, una cifra que en valores actualizados sería de 10,3 millones de euros. Asimismo, estas actuaciones se consideran “de interés para mejorar la productividad, la eficiencia energética o la calidad ambiental” de las instalaciones. Éstas son las dos condiciones que exige la ley de Puertos del Estado y la Marina Mercante para obtener una ampliación como la que solicita, señala la estibadora en su escrito de solicitud.

En 1999, la concesión arrancó con un plazo de explotación de 28 años que, posteriormente, ha ido alargándose. Primero, se prolongó otros ocho años más, hasta 2027, y después obtuvo diez años adicionales que situaban el plazo de vencimiento en 2037. La última ampliación, por otros cuatro ejercicios más, se otorgó en 2024 en base a una inversión similar a la actual, de 10,5 millones de euros.

EL PRIMER OPS DE LOS CUATRO QUE PREVÉ INSTALAR APM TERMINALS EN VALENCIA
El principal desembolso que APM ha puesto sobre la mesa corresponde a la electrificación de sus muelles, una medida que viene impulsada por la propia Autoridad Portuaria de Valencia y responde al cumplimiento de las exigencias europeas portuarias para 2030. La terminal de contenedores plantea una inversión de 9,07 millones de euros para instalar su primer dispositivo Onshore Power Supply (OPS) en Valencia, que se situará en el muelle de Levante. Esta primera fase también incluye la construcción de infraestructuras necesarias para el funcionamiento del sistema, que se corresponden con un centro de entrega de la energía y de una subestación de transformación y conversión. Más adelante, el gestor portuario del grupo Maersk se plantea instalar hasta cuatro dispositivos OPS en su terminal, con una inversión que se prevé superior a los 21 millones de euros.

21 millones de euros

APM Valencia espera invertir más de 21 millones de euros en todo el despliegue de los OPS

Los trabajos de instalación se alargarían seis meses para el primer OPS, durante los cuales la terminal espera poder mantener la actividad, pero prevé que se produzcan afectaciones. En su proyecto menciona “restricciones temporales en el atraque de los buques, obras civiles y eléctricas en zonas críticas del muelle” o “interferencias puntuales en el tránsito de vehículos y peatones”. Pese a que no se menciona un calendario de arranque, APM sostiene que ya “se ha realizado un primer análisis ingenieril de las condiciones del muelle, considerando la heterogeneidad en secciones, alturas de cantil y defensas, así como la necesidad de instalar extensiones metálicas para desplazar los buques
y alcanzar la profundidad requerida”.

CALADO PARA LOS BUQUES DE LA COOPERACIÓN GÉMINIS
La segunda inversión, que absorbe 1,4 millones de euros, se centra en ampliar las defensas del mismo muelle de Levante para acoger los buques de gran tamaño (E-class y EEE-class) que operan para la Cooperación Géminis -de la cual forma parte su marca matriz, Maersk-. “La adaptación es crítica para permitir la operación de buques de Maersk y Hapag-Lloyd, que demandan un calado de hasta 16,5 metros. Sin ella, la terminal no podría atender los servicios Asia-Mediterráneo previstos, lo que supondría una pérdida significativa de tráfico y valor estratégico”, apunta la estibadora.

APM prevé unos trabajos en tres fases que se alargarán durante 16 semanas. Su objetivo es abordarlos “mediante ventanas operativas que se acordarán con Géminis”, para así compatibilizar la obra con la actividad comercial de la instalación valenciana. De nuevo, se prevén “restricciones temporales en el atraque de buques” e “interferencias puntuales en la operativa de las grúas ship-to-shore (STS)”.