21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Un proyecto europeo analiza el uso de baterías avanzadas para reducir emisiones en los buques

El estudio valida el uso de supercondensadores y baterías de estado semisólido para reducir emisiones durante las maniobras portuarias
Fundación Valenciaport

El uso de sistemas avanzados de almacenamiento energético a bordo de los buques reduce de forma significativa las emisiones del transporte marítimo. Así lo concluye el proyecto europeo AENEAS, que ha contado con un presupuesto de 4,89 millones de euros y en el que ha participado la Fundación Valenciaport. El proyecto ha analizado el potencial de tecnologías como las baterías de estado semisólido y los supercondensadores para mejorar la eficiencia energética de los buques. El estudio se ha centrado en evaluar el comportamiento de estas tecnologías en dos momentos críticos de la operación marítima las maniobras de atraque y las estancias en puerto, “fases en las que se producen picos de demanda energética y donde la optimización del consumo puede tener un impacto relevante en la reducción de emisiones”, subrayan desde la fundación.

Las baterías de estado semisólido y los supercondensadores mejoran la eficiencia energética

Durante el proyecto se analizó la viabilidad técnica, el impacto ambiental y la rentabilidad económica de estos sistemas en distintos tipos de buques. “Los resultados muestran que ambas tecnologías son técnicamente viables y pueden contribuir de forma significativa a la descarbonización del sector marítimo”, explican. En este sentido, añaden que, en algunos casos, las simulaciones realizadas estiman reducciones de entre 600 y 1.000 toneladas de CO2 al año por buque, “dependiendo de variables operativas como la potencia de los motores, la duración de las escalas o la complejidad de las maniobras en cada puerto”. Los investigadores también comprobaron que el potencial de ahorro energético puede variar incluso dentro de un mismo segmento de flota, “ya que factores operativos como el perfil de navegación o las características de cada puerto influyen de forma directa en la eficiencia de estos sistemas”.

Desde el punto de vista económico, el análisis señala que la integración de estos sistemas resulta especialmente atractiva en buques de nueva construcción, “donde es posible optimizar desde el inicio el diseño del sistema energético y su integración con la propulsión del buque”. En el caso de los buques existentes que requieran una adaptación o retrofit, “la viabilidad económica depende en mayor medida de variables como el tiempo de vida útil restante de la embarcación o los costes asociados a la instalación del sistema, por lo que suele requerir un análisis individualizado”.

Los resultados apuntan a que los sistemas híbridos podrían ser relevantes en la transición energética

Los resultados forman parte del proyecto europeo AENEAS, financiado por el programa Horizonte Europa y desarrollado durante 36 meses por un consorcio de 14 socios europeos. Dentro del consorcio, la Fundación Valenciaport ha participado en la evaluación del impacto ambiental y económico de estas soluciones, así como en un estudio de replicabilidad para analizar su posible implantación en distintos segmentos de la flota. “Los resultados del proyecto apuntan a que los sistemas híbridos de almacenamiento energético podrían desempeñar un papel relevante en la transición energética del transporte marítimo, uno de los sectores más difíciles de descarbonizar dentro del sistema global de transporte”, concluyen.