21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

DB Cargo recorta pérdidas en 2025 y avanza con su plan de reestructuración

La firma anunció en febrero un recorte de 6.000 posiciones en su plantilla hasta 2030 para volver a la senda del beneficio
DB Cargo

La empresa ferroviaria alemana DB Cargo (Deutsche Bahn) cerró sus cuentas de 2025 con un ebit ajustado negativo de siete millones de euros, su mejor resultado de los últimos años en cuanto al indicador de beneficios que suele publicar. De hecho, la filial de mercancías del gigante ferroviario ha reducido en 350 millones de euros la brecha negativa respecto al año 2024. Aun así, DB Cargo se ha mantenido como la única división del operador público alemán que acarrea pérdidas al final del ejercicio.

-14,6%

DB Cargo movió el 14,6% menos de mercancías en 2025 que en el ejercicio anterior

El recorte drástico en las pérdidas se habría producido, igualmente, en un contexto de reducción de ingresos y de volúmenes. El gigante europeo no ha hecho pública la cifra de negocios de su filial, pero sí ha indicado que la facturación fue menor que en 2024, sin aportar ningún porcentaje. En cuanto a los volúmenes, en 2025 movió un total de 58.500 millones de toneladas-kilómetro, el 14,6% menos que el año anterior. “Los volúmenes se han reducido significativamente porque la compañía ha abandonado de forma sistemática todas las rutas que no era rentables”, explicó la consejera delegada del conglomerado alemán, Evelyn Palla, durante la presentación de resultados.

En el mismo discurso, la máxima directiva del operador público germano se hizo eco del plan de reestructuración que se está llevando a cabo por fases en DB Cargo, con un ciclo más agresivo anunciado desde el pasado mes de febrero. Según anticiparon medios internacionales y confirmó la propia compañía, ello incluye la eliminación de 6.000 posiciones de su plantilla hasta el año 2030. “El plan incluye recortes drásticos. Ahora debemos implementarlo con todas nuestras fuerzas y determinación. Los primeros efectos ya los veremos en 2026”, aseguró Palla.

“Ya veremos los primeros efectos en 2026”
Evelyn Palla Consejera delegada de Deutsche Bahn

En realidad, DB Cargo ha ido atravesando fases de reestructuración en los últimos dos años, en lo que se ha interpretado como una reacción a las investigaciones que la Comisión Europea lanzó sobre sus subsidios estatales en 2022. En este tiempo, la filial pública germana se ha deshecho de algunas de sus subsidiarias y ha buscado optimizar sus recursos y enfocarlos en mercados ‘core’ dentro del segmento de las mercancías. La propia Comisión Europea ha suscrito su aprobación a esta última fase anunciada en febrero, que incluye los recortes de plantilla. “En el corazón de la transformación hay cuatro prioridades estratégicas: un enfoque consistente en el transporte de mercancías en Europa; la modernización del transporte en vagón completo mediante nuevas estructuras productivas; un programa de largo abasto sobre costes y productividad y un cambio de cultura de empresa hacia un modelo de mayor responsabilidad corporativa”, señalaba la semana pasada el consejero delegado de la filial, Bernhard Osburg.

DB Cargo es propietaria de la ferroviaria española Transfesa, que el año pasado al grupo marítimo Boluda la parte de su negocio correspondiente al transporte ferroviario de mercancías en la Península Ibérica, las actividades de mantenimiento y servicio de maniobras y terminales, y la escuela ferroviaria. Todo esto incluye la tracción y una parte minoritaria de los activos. El fragmento de negocio que sigue bajo el paraguas de DB Cargo son los tráficos y otros servicios relacionados con el transporte ferroviario de automoción y el transporte internacional de mercancías Península Ibérica-resto de Europa, lo cual incluye la mayoría de activos de la compañía.

En cambio, la empresa matriz de DB, Deutsche Bahn, logró un ebit ajustado de 300 millones de euros en 2025, un giro de 360 grados respecto al mismo indicador de 2024 (fueron 333 millones de pérdidas). Aun así, la empresa todavía no pisa terreno positivo en el beneficio neto, que registró un retroceso de 2.304 millones de euros. El grupo público alcanzó ingresos por valor de 27.000 millones de euros, un incremento del 3% respecto a 2024.