Cosco y PTP se unen para optar a la nueva terminal multipropósito de Tarragona

Empresas ligadas al grupo marítimo estatal chino Cosco y al operador portuario argentino PTP han presentado en ‘joint venture’ la única oferta para operar la nueva terminal multipropósito del puerto de Tarragona. Se trata de la instalación del muelle de Andalucía del recinto catalán, donde anteriormente se situaba la terminal de contenedores que operaba DP World. La autoridad portuaria había lanzado el concurso a finales del año pasado, para encontrar un operador que se haga cargo del espacio tres años después de revertir la antigua concesión, y esta semana ha abierto el primero de los sobres de esta licitación, con la información administrativa de los concurrentes. A partir de ahora, la administración que preside Santiago Castellà prevé un periodo de dos meses para adjudicar la concesión.
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Según la información que ha trasladado la mesa de contratación pública, las dos compañías se presentan a través de sus filiales Rapport Investment Limited y PTP Ibérica, mediante una ‘joint venture’ que la primera liderará con el 51% del capital (PTP ostenta el 49%). Rapport Investment Limited es un vehículo empresarial del grupo Cosco con sede en Hong Kong y pertenece a las divisiones terminalista y de graneles del gigante estatal chino: Cosco Shipping Ports (CSP) y Cosco Shipping Bulk, a su vez con un reparto del 51% y el 49% que lidera CSP. La compañía sería independiente de la filial que Cosco Shipping Ports tiene en España, CSP Spain, a su vez compartida de forma mayoritaria con la naviera CMA CGM y que hasta ahora englobaba toda la actividad española de Cosco a nivel de terminales y ferrocarril.
PTP Ibérica, por su parte, es una filial española del grupo argentino PTP con ficha en el Registro Mercantil de Cádiz. Es en el puerto andaluz donde la compañía opera una terminal de graneles sólidos y también tiene una terminal frigorífica para mercancía general. Muy presente en Latinoamérica, el operador portuario se especializa en tráficos agroalimentarios, uno de los principales segmentos del puerto de Tarragona.
Las próximas fases del concurso resolverán el papel que debe jugar La Boella en la oferta presentada
Tarragona recuerda que está buscando “un operador global con capacidad tractora real”, que actúe “como un socio estratégico” y tenga “capacidad de generar actividad económica estable y transformadora” en el recinto y la región. También que atraiga puestos de trabajo “cualificados”. La visión de los futuros adjudicatarios respecto a su concesión debe ser “de largo plazo en cuanto a su implantación en el puerto y con una estrategia alineada con la de la autoridad portuaria”, apuntan sus fuentes.
La licitación por la terminal contempla todavía la apertura de otros dos sobres, el de la oferta técnica, que se producirá el próximo 27 de abril, y el de la propuesta económica, previsto para el 13 de mayo. Posteriormente, “se llevará a cabo la valoración global de la propuesta presentada” para resolver el concurso, afirman fuentes de Tarragona. Estas próximas fases resolverán incógnitas sobre el proyecto presentado, como por ejemplo el papel que debe jugar la adyacente terminal ferroviaria de La Boella. La autoridad portuaria siempre ha abierto la puerta a que los futuros concesionarios de la terminal multipropósito establecieran sinergias con la instalación ferroviaria, pero su inclusión en esta nueva concesión se mantiene como “opcional” en los pliegos del concurso.
El concurso ofrece una superficie de 226.109 metros cuadrados de dominio portuario terrestre, aunque es ampliable hasta los 452.218 metros cuadrados “en función del proyecto presentado”. El título concesional tendrá una duración mínima de 20 años, pero se puede ampliar hasta los 50 años en función de la inversión que haga el nuevo titular. Los pliegos del concurso establecen una inversión mínima de 20 millones de euros para cumplir con el periodo mínimo de contrato, pero si se quiere llegar a las cinco décadas ese montante debe alcanzar los 60 millones de euros.
La Autoridad Portuaria de Tarragona quiere atraer “tráficos de alto valor logístico y técnico”
En la licitación, también se exigía a las empresas concurrentes que contaran con un patrimonio neto consolidado de 20 millones de euros en sus tres últimos ejercicios, una solvencia que las dos compañías han declarado poseer. Ambas garantizan esta base para la duración de la futura concesión y aportan el compromiso de sus empresas matrices, Cosco Shipping Ports y PTP Group, como garantes de solvencia.
El cambio hacia una terminal multipropósito de lo que era una instalación para contenedores responde a la voluntad de la autoridad portuaria de diversificar los tráficos de la instalación. Tarragona quiere “atraer tráficos de alto valor logístico y técnico, con el objetivo de evitar el uso extensivo o poco cualificado del dominio público portuario”, según señalan sus fuentes. En concreto, en el muelle de Andalucía se permitirán tráficos de contenedores, carga general convencional, vehículos, carga ro-ro y ‘project cargo’. La administración de Santiago Castellà exige unos tráficos mínimos de 125.000 teus al año a partir de 2031, pero ese compromiso asciende a los 325.000 teus anuales si se quiere optar la superficie completa de la concesión. Dichos volúmenes deberían mantenerse como mínimo en todo el periodo posterior a 2031, mientras dure el contrato de concesión.


