El transporte lamenta el retraso y la tibieza del efecto de las ayudas por la crisis de Ormuz

Los efectos de las ayudas al transporte a través del Real Decreto-ley del Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio no están siendo ni tan inmediatos, ni tan notables, ni tan rápidos como se esperaba. Al menos así lo denuncia la principal patronal de transporte de mercancías por carretera. Durante la celebración del V Foro de Transporte organizado por el Centro Español de Logística (CEL), donde se ha tratado, entre otros asuntos, la actualidad geopolítica, el presidente de la Confederación Española del Transporte de Mercancías (CETM), Carmelo González, ha recordado que muchas de las medidas pactadas con el sector y que aparecen recogidas en la segunda versión de decreto dependen aún de una Europa que todavía no se ha movido. “O sea, que de momento, no hemos conseguido nada”, ha remarcado. “Parece que Europa no ve tanto problema con la crisis de Ormuz…”, ha deslizado con evidente malestar.
“Si las empresas no hacemos nada por nosotras mismas, tenemos el problema servido”
Carmelo González Presidente del CETM
Aunque sí admite que la Comisión Europea ha mantenido reuniones con el objetivo de definir un plan común de actuación acerca del conflicto, asegura que las decisiones a nivel institucional comunitario no están, ni de lejos, tomadas todavía. Con todo ello, Carmelo González asume que parte de la solución dependerá de que transportistas y cargadores, en definitiva, las propias empresas, vayan de la mano. “Nadie de la Administración a ninguno de los niveles va a solucionar los problemas de las empresas. Así que si no hacemos nada por nosotros mismos, tenemos el problema servido”, ha manifestado el dirigente de CETM. Tras dos meses de conflicto armado en Irán, que ha desembocado en problemas logísticos y de carestía de combustibles y fertilizantes, Carmelo González asegura que “hemos perdido todos” y señala a Europa por no mover ficha y abocar al sector a “un problema grave”.
A su juicio, para que las medidas puestas en marcha por el Gobierno en España puedan empezar a reflejar su efecto real, todas las partes deben poner en valor elementos como la fórmula de revisión de los precios del transporte según la variación del precio del combustible, “pero sin olvidarnos de las ayudas directas del sector”. El paquete de medidas urgentes para paliar los efectos del cierre del estrecho de Ormuz sobre el transporte de mercancías por carretera lleva activo desde finales de marzo, fecha en la que se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y cuya aplicación pudo ser de carácter inmediato para las empresas, gracias en parte a su carácter de Real Decreto-ley, que lo exime de pasar por del Congreso como condición para su entrada en vigor. Desde entonces, las empresas tendrían la capacidad de acogerse a las ayudas aprobadas.
“Los planes a 10 años es algo obsoleto; ya no tiene sentido ni hacer un plan estratégico para el año actual”
Rafael Aguilera Director gerente de UNO
En cualquier caso, CETM lamenta que la logística se haya convertido en una moneda de cambio y en un instrumento de presión geopolítica a nivel general. “Las empresas de transporte sufrimos una presión brutal y sólo existimos cuando hay problemas. Mientras tanto, parecemos invisibles”, ha lamentado Carmelo González. Desde el cierre del canal de Suez por el conflicto en el Mar Rojo, el sector tiene la sensación de que a partir de ahora, la conflictividad geopolítica tiene visos de convertirse en algo estructural. Actualmente, con la guerra en Irán, el principal problema para el tejido empresarial estatal y local es no tener una idea aproximada de lo que queda por delante. “Llevamos tiempo diciendo que los planes estratégicos a 10 años es algo obsoleto; ya no tiene sentido ni hacer un plan estratégico para el año actual”, explica el director gerente de UNO, Rafael Aguilera.
UN CONTEXTO REGULATORIO QUE NO ACOMPAÑA
En este contexto se cruza el cóctel de regulaciones en varias materias concernientes a la carretera que Europa tiene sobre la mesa actualmente, como la descarbonización del transporte o incluso las propias leyes que deben autorizar las ayudas directas al transporte de mercancías. “El tema regulatorio es un problema añadido”, manifiesta la presidenta de la Asociación de Empresarios del Henares (AEDHE), Laly Escudero. “Uno no puede enfrentarse a 3.000 normas y al hecho de que Europa vaya por libre marcando plazos”, añade refiriéndose al margen de tiempo para electrificar la flota de vehículos. En este caso, asegura, las ayudas tampoco están dando de sí. “Tienes que legislar hablando con el sector y para el sector. No puede ser que se pongan en marcha normas sin preguntar o pensando únicamente en grandes empresas dejando al margen a las pymes”, exige Escudero.
“No puede ser que se pongan en marcha normas sin preguntar o dejando al margen a las pymes”
Laly Escudero Presidenta de AEDHE
Para la presidenta de la patronal del Henares, cualquier disrupción a nivel geopolítico va a afectar a la cadena de suministro y la solución no puede estribar solamente en relocalizar y aumentar la resiliencia y la autonomía de según qué territorios. “No todas las empresas tienen ese músculo para tomar medidas de ese calado. Hay que hacer caso a la pyme”, insiste. En el caso del transporte, Carmelo González (CETM) señala la desarmonización europea, por ejemplo, en materia normativa de masas y dimensiones. “Nos movemos en un entorno de permanente regulación que implica permanentes cambios” y cree que hay una tendencia exagerada a “legislar desde los despachos, tomando decisiones que afectan al día a día sin estar en el día a día”.
Desde la Agencia Logística de la Comunidad de Madrid, su director general, Eduardo San Román, cree que es fundamental que la resiliencia de las empresas sea una parte fundamental para el rediseño logístico, especialmente con la necesidad de cambios de rutas marítimas y aéreas. “Desde la Administración”, en referencia a la cual su organismo pertenece, “sabemos que esa resiliencia no puede recaer sólo en las empresas. Nosotros podemos dar estabilidad jurídica a través de la primera Estrategia Logística que ya ha empezado a trabajar esta semana”. Y ha admitido, en línea con lo denunciado por CETM, que “los políticos no estamos en el día a día, no sabemos lo que ocurre y tenemos margen para escuchar a las empresas e incorporar su discurso a las decisiones que tomamos”.



“Si las empresas no hacemos nada por nosotras mismas, tenemos el problema servido”
“Los planes a 10 años es algo obsoleto; ya no tiene sentido ni hacer un plan estratégico para el año actual”
“No puede ser que se pongan en marcha normas sin preguntar o dejando al margen a las pymes”


