21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

El silo de vehículos de Grimaldi en el puerto de Barcelona estará operativo en octubre

El grupo italiano confía en expandirse de la mano de las importaciones de vehículos asiáticos y su apuesta por las autopistas del mar
E.M.

Grimaldi pondrá en marcha el próximo mes de octubre su nuevo silo de vehículos en el puerto de Barcelona, una infraestructura estratégica con la que reforzará su posición en uno de los segmentos que más están creciendo en el transporte marítimo europeo, las importaciones de automóviles. La instalación, que encara ya su fase final de construcción, formará parte de un proyecto más amplio de modernización logística en la terminal del grupo en Barcelona. Según ha explicado el consejero delegado de Grimaldi en España, Mario Massarotti, durante el SIL de Barcelona, únicamente restan por finalizar algunos viales, accesos y trabajos en la planta baja para que el silo entre en funcionamiento.

Únicamente restan por finalizar algunos viales, accesos y trabajos en la planta baja

La infraestructura contará, además, con una planta fotovoltaica destinada a suministrar energía a la terminal, dentro de la estrategia de descarbonización que el grupo está desarrollando en sus principales instalaciones portuarias. La apuesta llega en un momento especialmente favorable para el negocio de automoción. Grimaldi se ha convertido en uno de los principales operadores marítimos en el transporte de vehículos fabricados en China hacia Europa y considera que este flujo seguirá creciendo durante los próximos años. Massarotti considera que la llegada de vehículos fabricados en China seguirá siendo una de las principales tendencias del mercado europeo de automoción durante los próximos años. El directivo recuerda que el grupo ha realizado importantes inversiones para posicionarse en este negocio y que la demanda continúa creciendo. “Estamos haciendo números increíbles”, asegura. Grimaldi ha construido 17 car carriers específicamente orientados a este mercado y trabaja actualmente con diferentes fabricantes que producen en China.

A su juicio, el fenómeno ya no puede interpretarse como una situación temporal derivada del auge del vehículo eléctrico. “China es una realidad, no algo coyuntural”, insiste. “Estamos convencidos de que en los próximos años seguirá aumentando el tráfico”. El crecimiento de estos flujos está impulsando también nuevas inversiones en capacidad marítima. Según explica, actualmente existe una intensa actividad constructora de buques para transporte de automóviles ante las previsiones de crecimiento de la demanda internacional.

“China es una realidad, no algo coyuntural y en los próximos años seguirá aumentando el tráfico”
Mario Massarotti Consejero delegado de Grimaldi

Para atender esta demanda, el armador italiano ya ha incorporado seis nuevos buques car carrier de última generación y dispone de una flota específica de 17 unidades destinadas a este mercado. Estos nuevos barcos permiten prácticamente duplicar la capacidad de transporte respecto a generaciones anteriores y reducir más del 50% la huella de carbono por vehículo transportado. Además, están preparados para utilizar amoníaco como combustible “cuando esta tecnología esté disponible comercialmente”.

El otro gran eje de crecimiento para Grimaldi continúa siendo el transporte ro-ro y las autopistas del mar. La compañía considera ya consolidado el corredor entre España e Italia gracias a las inversiones realizadas en los buques Eco, capaces de transportar hasta 500 camiones por travesía. “El tráfico entre España e Italia se ha consolidado bastante”, afirma Mario Massarotti, que destaca que por estos servicios circula prácticamente cualquier tipo de mercancía. Entre los clientes de estas conexiones figuran desde grandes operadores logísticos hasta compañías vinculadas al comercio electrónico como Amazon.

Grimaldi solicita que las autopistas del mar queden exentas del ETS hasta que se aplique a la carretera

Además, el grupo mantiene su apuesta por los corredores entre Turquía y el Adriático, especialmente a través de Trieste (Italia), donde espera seguir ganando cuota de mercado gracias a los volúmenes de mercancía que se mueven en estas rutas. Para el directivo, las autopistas del mar siguen teniendo un enorme potencial de crecimiento, especialmente si Europa refuerza las políticas destinadas “a favorecer el trasvase modal desde la carretera hacia modos de transporte más sostenibles”.

Sin embargo, la compañía mantiene sus críticas al impacto que está teniendo el Régimen Europeo de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) sobre el transporte marítimo. Según denuncia su consejero delegado, la aplicación del sistema está provocando el efecto contrario al perseguido por Bruselas al penalizar económicamente a las autopistas del mar mientras el transporte por carretera continúa fuera del mecanismo. “Estamos perdiendo clientes y cargas”, asegura. El directivo considera “incomprensible” que se grave uno de los modos de transporte más eficientes desde el punto de vista medioambiental mientras los camiones siguen sin asumir un coste equivalente por sus emisiones. “Estamos tasando mercancía que se mueve entre España e Italia cuando el transporte por carretera todavía no está incluido. No entiendo la lógica de hacerse daño por hacerse daño”, afirma.

Por ello, Grimaldi reclama que las autopistas del mar queden temporalmente exentas del ETS hasta que la carretera quede plenamente incorporada al sistema europeo de emisiones. “La solución es sencilla: todo lo que sea autopista del mar debería quedar exento del ETS hasta el mismo momento en que se aplique también al transporte por carretera”, sostiene. Massarotti advierte además de que la situación genera una pérdida de competitividad frente a otros tráficos internacionales. Según explica, determinadas mercancías procedentes de Asia soportan una carga regulatoria inferior a la que afrontan actualmente algunos corredores marítimos intracomunitarios. A juicio del directivo, si el objetivo de Bruselas es reducir emisiones, “la regulación debería incentivar precisamente el uso de las autopistas del mar en lugar de penalizarlas”.

TRASMED ESPERA TENER BENEFICIOS EN 2026
En paralelo, Trasmed continúa avanzando en su proceso de consolidación financiera dentro del grupo Grimaldi. La naviera española cerró 2025 con una facturación de 165,4 millones de euros, el 9% más que el año anterior, lo que le permitió registrar un Ebitda positivo de 21,5 millones de euros. La compañía mejoró más del 70% su resultado y redujo su deuda el 66% respecto al ejercicio anterior. Aunque todavía no ha alcanzado beneficios netos, la dirección considera que 2026 debe ser el ejercicio del cambio definitivo. “Con un euro de beneficio nos vale”, reconoce el director de Relaciones Institucionales de Grimaldi España, Miguel Pardo, que sitúa como prioridad alcanzar números negros este año y culminar el proceso de saneamiento financiero con el objetivo de llegar a deuda cero en 2027.

“La fuerte competencia existente en las rutas con Baleares mantiene la presión sobre los márgenes”
Miguel Pardo Director de Relaciones Institucionales de Grimaldi España

La evolución de la actividad respalda estas expectativas. Durante 2025, Trasmed transportó más de 700.000 pasajeros y 339.394 unidades de carga, el 2% más que el año anterior. Desde la adquisición de la antigua división de Trasmediterránea por parte de Grimaldi, la actividad prácticamente se ha duplicado tanto en tráfico de pasajeros como de mercancías. Barcelona continúa siendo uno de los principales centros de operaciones de la compañía, con 363.000 pasajeros y más de 251.000 unidades de carga movidas durante el último ejercicio.

No obstante, la naviera sigue operando en un entorno complejo. “La fuerte competencia existente en las rutas con Baleares, especialmente tras la entrada de nuevos actores y la agresiva política comercial desplegada por GNV (perteneciente a MSC) mantiene la presión sobre los márgenes”, ha añadido Miguel Pardo. A ello se suma el impacto de los costes energéticos, que continúa afectando a la rentabilidad del sector marítimo, “la crisis de combustibles no ha impactado mucho”, ha apostillado.

La naviera española cerró 2025 con una facturación de 165,4 millones de euros

Pese a ello, la compañía mantiene una visión moderadamente optimista para la campaña de 2026. Según sostiene Pardo, la evolución del tráfico se sitúa actualmente en niveles similares a los del año pasado, con un crecimiento de entre el 1% y el 2%, favorecido por el atractivo de Baleares como destino turístico seguro en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.

Por último, la estrategia de crecimiento del grupo Grimaldi no se limita a España. El holding italiano mantiene actualmente un programa inversor superior a los 1.300 millones de euros destinado a la construcción de nueve nuevos ferries ro-pax preparados para operar con metanol. Las nuevas unidades comenzarán a incorporarse a la flota entre 2028 y 2030 y permitirán “aumentar capacidad, mejorar la eficiencia energética y acelerar el proceso de descarbonización del transporte marítimo impulsado por la compañía”. La mayor parte de estos buques se construyen actualmente en astilleros asiáticos, principalmente en China, uno de los pocos mercados capaces de absorber la elevada cartera de pedidos existente en el sector naval mundial.