Barcelona intensifica sus contactos por el corredor verde con el puerto de Shanghai

El corredor verde entre los puertos de Barcelona y de Shanghai sigue dando pasos adelante. La iniciativa ha protagonizado gran parte de la misión institucional que estos días ha llevado a cabo el Ayuntamiento de Barcelona en la megalópolis china, y en la que han participado directivos del recinto portuario catalán. En concreto, el corredor fue objeto de una mesa redonda organizada entre la Generalitat de Catalunya y los dos puertos, y que moderó el responsable de Innovación y Estrategia de Negocio del recinto barcelonés, Santiago Garcia-Milà: en ella también participaron directivos del fabricante de automoción Chery, principal cliente confirmado de este corredor, y AICC, naviera ro-ro China que Barcelona ha vinculado en más de una ocasión a su iniciativa, pero cuya participación todavía no se ha confirmado oficialmente. AICC (Anhui Hangrui International Ro-Ro Transportation Company) es una ‘joint venture’ de la propia Chery junto al también fabricante chino JAC Motor. La otra empresa representada en la mesa fue la petrolera Repsol.
Los participantes de la mesa constituyen “representantes de los sectores implicados en un corredor verde”
Aunque todavía no ha oficializado la forma y los participantes definitivos de su corredor, el puerto de Barcelona señala que los participantes de la mesa constituyen “representantes de los principales sectores implicados en el despliegue de un corredor de estas características”. Según trasladan sus fuentes, los ponentes de la mesa “destacaron el potencial rol que proyectos como este tienen para transformar el sector marítimo”, centrándose en aspectos como la descarbonización, la eficiencia operativa, el intercambio de datos o el establecimiento de normativas y protocolos compartidos.
Barcelona y Shanghai firmaron el acuerdo para lanzar un corredor verde en julio de 2025. Desde el principio, la iniciativa ha contado con el apoyo de Chery Automobile, el fabricante chino de coches que tiene una planta de producción en la Zona Franca de Barcelona. El objetivo del proyecto es el de generar una cadena de suministro marítima “libre de emisiones desde la fábrica al destino final”, según recordó la subdirectora general y responsable Comercial y de Marketing del puerto catalán, Carla Salvadó, presente también estos días en Shanghai.
Lee también
Barcelona y Shanghai crean un corredor con rutas marítimas de cero emisiones
El Mercantil
Barcelona

En paralelo, fuentes de la autoridad portuaria barcelonesa indican que actualmente se trabaja “en los protocolos y normativas alineadas en materia de suministro de combustibles alternativos” que afectarán al corredor, así como “electrificación de muelles y la descarbonización de la logística en tierra”. Barcelona también ha ido estrechando todavía más sus relaciones con Shanghai, y a principios de este mes de junio suscribió un nuevo acuerdo estratégico con la entidad asiática, el cual considera a ambos recintos como “puertos hermanos”.





