21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Más de la mitad de los transportistas valencianos no repercute la subida del gasóleo

Únicamente el 35% consigue repercutir por completo el aumento del carburante, según la encuesta anual de la FVET
FVET

El encarecimiento del gasóleo continúa pasando factura a los transportistas valencianos. Cuatro meses después del inicio del conflicto en Oriente Medio, el transporte de mercancías por carretera sigue sin conseguir repercutir totalmente el incremento del precio del combustible a sus clientes. En concreto, el 58% sólo logra trasladar una parte del sobrecoste, mientras que otro 7% asegura asumirlo íntegramente. Es decir, únicamente el 35% consigue repercutir por completo el aumento del carburante, según la encuesta anual sobre la situación del transporte por carretera elaborada por la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET).

El 59,7% de las empresas ha visto reducirse su cuenta de resultados durante este periodo

La organización advierte de que esta situación está deteriorando la rentabilidad del sector en un contexto todavía marcado por el impacto de los cuatro meses de conflicto en Oriente Medio. Según el estudio, el 59,7% de las empresas ha visto reducirse su cuenta de resultados durante este periodo, un tercio reconoce haber disminuido su actividad en lo que va de año y una de cada cinco considera que la situación actual del sector es mala.

Los datos reflejan que el transporte continúa absorbiendo una parte relevante del incremento de costes porque muchas empresas no consiguen trasladar de forma inmediata ni completa la subida del combustible al precio de sus servicios, una situación que afecta especialmente al segmento internacional y al transporte especial, debido a su elevado consumo de gasóleo. “Muchas pequeñas empresas están al límite tras cuatro meses de guerra en Oriente Medio, pero no por falta de trabajo”, ha asegurado el presidente de FVET, Carlos Prades, quien ha celebrado que Europa haya dado luz verde a las ayudas promovidas por el Gobierno para el transporte. “Confiamos en que, cuando lleguen, servirán para paliar la subida del precio del gasóleo y que la situación se estabilice”, ha añadido. La federación recuerda que, pese a la autorización de Bruselas, las ayudas todavía no han llegado a las empresas, por lo que el sector continúa soportando el incremento de los costes.

“Muchas pequeñas empresas están al límite tras cuatro meses de guerra en Oriente Medio”
Carlos Prades Presidente de FVET

La principal consecuencia del encarecimiento del combustible sigue siendo la reducción de los márgenes empresariales. Siete de cada diez transportistas que no han conseguido repercutir el incremento del gasóleo aseguran que sus beneficios se han reducido. Además, el 34,7% ha tenido que renegociar contratos con sus clientes, el 29,2% declara pérdidas en determinados servicios, el 27,8% reconoce dificultades de tesorería, el 18,1% denuncia un aumento de la presión financiera y el 11,1% afirma haber paralizado inversiones previstas.

Los segmentos de transporte internacional y transporte especial son, según la federación, los más afectados por el elevado consumo de combustible que caracteriza su actividad. Para Prades, la clave pasa por trasladar automáticamente estas variaciones de costes a la cadena logística. “El combustible es un factor determinante para la viabilidad de las empresas. La clave está en repercutirlo en el mismo momento, de forma que el sobrecoste se reparta de manera equilibrada en la cadena”, ha afirmado.

La encuesta vuelve a situar la escasez de conductores como uno de los principales desafíos del transporte

Más allá del combustible, la encuesta vuelve a situar la escasez de conductores como uno de los principales desafíos del transporte valenciano. El 68,1% de las empresas identifica la dificultad para encontrar chóferes como uno de sus mayores problemas y el 93% reconoce dificultades para cubrir sus necesidades de personal conductor.

Esta situación ya tiene consecuencias directas sobre la operativa. El 58,3% de las compañías afirma haber dejado de atender determinados servicios por falta de conductores, el 37,5% ha recurrido a la subcontratación y el 13,9% asegura haberse visto obligado incluso a vender vehículos por no poder utilizarlos. A ello se suma la ausencia de relevo generacional, una preocupación compartida por la totalidad de las empresas encuestadas, y un absentismo que durante este año ha afectado al 70,8% de las compañías.

Dos de cada tres empresas consideran que la congestión viaria incrementa su consumo de combustible

El estudio también vuelve a poner el foco sobre las carencias de las infraestructuras valencianas. Dos de cada tres empresas consideran que la congestión viaria incrementa directamente su consumo de combustible y, por tanto, sus costes de explotación. Entre las actuaciones prioritarias, el 93,1% reclama la ampliación del bypass, mientras que el 51,4% considera urgente desarrollar el acceso norte al puerto de València. Además, los transportistas señalan la V-30 como una de las infraestructuras que requiere una intervención más inmediata.

Las críticas también alcanzan al sistema de ITV. El 87,5% de las empresas suspende el modelo actual debido, principalmente, a la dificultad para obtener cita previa, la escasez de líneas específicas para vehículos pesados y la falta de personal especializado, factores que, según el sector, dificultan la disponibilidad de la flota y repercuten directamente sobre la actividad. Del mismo modo, el 79,1% puntúa entre uno y cuatro sobre diez las áreas de descanso y estacionamiento seguro disponibles para los transportistas.

El 86,1% de los encuestados anticipa una reducción del número de empresas activas

De cara al cierre del ejercicio, las empresas mantienen un moderado optimismo respecto a la actividad: el 79% espera un mayor volumen de trabajo durante el segundo semestre. Sin embargo, esa mejora no evita que el 86,1% de los encuestados anticipe una reducción del número de empresas activas, ya sea por cierres, fusiones o absorciones.

Ante este escenario, FVET reclama una estrategia integral que permita garantizar la repercusión efectiva de los costes, mejorar las infraestructuras viarias, reformar el sistema de ITV, ampliar las áreas de descanso y estacionamiento seguro y facilitar la incorporación de nuevos conductores al sector. “El transporte por carretera sostiene la actividad económica, industrial, portuaria y comercial de la Comunidad Valenciana. Sin empresas transportistas no hay abastecimiento, exportación ni logística. Por eso seguimos pidiendo soluciones reales que permitan a las empresas trabajar con costes asumibles y condiciones adecuadas”, ha concluido Prades.