21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Hutchison reclama 1.500 millones a Panamá por su disputa sobre los puertos del Canal

La matriz de la estibadora ha abierto un nuevo arbitraje internacional independiente al de su filial panameña PPC
Una de las terminales del Canal de Panamá | Pixabay

La multinacional portuaria Hutchison Ports ha abierto un nuevo frente en su disputa con Panamá por la gestión de los dos puertos de contenedores del Canal, los de Balboa y Cristóbal. La firma hongkonesa ya estaba inmersa en un arbitraje internacional con el país a través de su filial local, Panama Ports Company (PPC), y ahora inicia otros proceso del mismo tipo en nombre de su matriz, el conglomerado CK Hutchison Holdings. En el marco del mismo, la empresa reclama 1.500 millones de dólares al Gobierno que preside José Raúl Mulino en concepto de “daños y perjuicios” y por “violación de sus obligaciones contractuales y de la ley internacional”. Este nuevo arbitraje se centra en la presunta violación de un “tratado de protección de las inversiones extranjeras” que había contraído con el estado panameño hace décadas.

La empresa acusa al Estado centroamericano de apropiarse de documentos y materiales protegidos

Hutchison y el Gobierno de Panamá mantienen su enfrentamiento desde 2025, en el marco de las presiones de Estados Unidos sobre el Estado caribeño para que redujera la exposición del Canal al capital chino. Hutchison Ports, estibadora radicada en el territorio chino de Hong Kong, gestionaba las dos terminales de contenedores en ambos extremos del ‘choke point’ desde 1997 y había renovado su concesión por 25 años en 2021. Sin embargo, Panamá acabó entregando el control de las instalaciones a las empresas europeas Maersk y MSC en febrero de este año, después de que la Corte Suprema del país declarara inconstitucional el contrato de Hutchison.

Al tiempo que iniciaba su arbitraje mediante su filial PCC, también en el mes de febrero, Hutchison ya habría abierto con Panamá una disputa sobre el tratado de protección a las inversiones que mantenían ambas partes, en base a las acciones del ejecutivo caribeño. Ahora, la empresa sostiene en un comunicado que la reacción de Panamá fue “intensificar su campaña de estado a través de acciones ejecutivas”, y acusa al estado de “tomar posesión radical de las terminales, de la propiedad, de los equipos, la tecnología, los empleados y documentos y materiales protegidos, todo ello con gran perjuicio”. Hutchison habría enviado “una citación suplementaria” al gobierno para resolver la disputa, de nuevo sin resultados. “Panamá solo convocó un encuentro de consultas superficiales más de seis meses después de notificarle la disputa, y no ha hecho ninguna oferta de compensación o resolución”.

Por ello, la matriz de Hutchison Ports abrió este jueves el arbitraje internacional contra el estado. Sus fuentes recuerdan que el proceso es independiente del que mantiene PPC, aunque, según indican, “Panamá intentó sin éxito que CK Hutchison formara parte de ese arbitraje”, en lo que la empresa considera “un menosprecio de las convenciones corporativas y de las formas contractuales aplicables”. En su comunicado, Hutchison también acusa al gobierno de Mulino de “diseminar información imprecisa” sobre el caso.