4 de diciembre de 2021 | Actualizado 17:39
Mafran Martínez

Canarias, naturaleza volcánica

Hace ahora algo más de un mes que nos descubrimos un domingo mirando la televisión en un espectáculo que parecía de otro tiempo. Ver surgir la lava como si fuera una fuente nos evocaba irremediablemente a Pompeya, pero, en seguida nos enteramos de que es algo relativamente normal en las islas y que suele ocurrir de forma cíclica en un periodo no demasiado largo.

Con el volcán nos sorprendimos con la templanza de los canarios, mientras se veía en directo como la lava arrasaba casas, campos, cultivos, vidas… Ellos no han perdido la calma en ningún momento, como si fuera lo más normal del mundo que la tierra fagocitara sus vidas.

En este tiempo en el que todas las noches podemos ver en directo el espectáculo del volcán, el Gobierno ha presentado el borrador de los Presupuestos Generales del Estado para 2022 y Canarias ha sido olvidada de nuevo. Es la única comunidad autónoma de España sin ferrocarril, quizás por su singularidad y por la dificultad de su orografía, pero también hay que indicar que aproximadamente el 56% de las inversiones son de entes autónomos, como Enaire o las autoridades portuarias que cuentan para los Presupuestos del Estado, pero que son entidades que invierten por los ingresos de la actividad que desarrollan.

A Canarias no solo se le olvida con pocas inversiones en su territorio, también se le olvida en las de la Península

Sin embargo, a Canarias no solo se le olvida con pocas inversiones en su territorio. También se le olvida en la Península. Las conexiones con Canarias se producen principalmente desde los puertos del sur: Cádiz y Huelva manejan la mayoría del tráfico con las islas, siendo clave en la garantía de suministros a esa singular comunidad y, tanto una como otra, necesitan bastantes actuaciones de Adif para mejorar las infraestructuras ferroviarias de conexión. Dejar la vía convencional para mercancías y plantear una red de alta velocidad para pasajeros, o establecer una autopista ferroviaria con enlace directo marítimo son clave para algo más que esas ciudades que son la conexión para las islas españolas más alejadas.

Este año la inversión para el transporte en el sur aparece capitalizada (por fin) por una partida significativa para la Algeciras-Bobadilla. Este enlace es crítico para una estrategia logística nacional. Pero tiene algunos puntos oscuros también. Primero, la partida que aparece no es ni la mitad de lo necesario. Segundo, que en la comarca del Campo de Gibraltar se ha tomado con incredulidad, porque no sería la primera vez que, a pesar de estar contemplada en las inversiones, estas no han sido ejecutadas. En concreto sería la novena, que ya es decir, y en cualquier caso, Algeciras no es un puerto que tenga en Canarias su destino principal.

Si la Península no les da soluciones, las buscarán calladamente, su naturaleza volcánica les ha enseñado

Los canarios son gente acostumbrada a sobrevivir, así que no les importará demasiado que el tránsito con los puertos de conexión se haga de forma eficiente o no. Son capaces de buscarse alternativas, como cuando en el siglo XIX, ante el abandono de la Península miraron hacia las islas británicas y se convirtieron en uno de sus principales puntos de negocio. Ahora, si la Península no les da soluciones, harán lo mismo y se buscarán calladamente soluciones, su naturaleza volcánica les ha enseñado a ello.

Estos presupuestos eran los primeros en los que el Corredor Atlántico incluía el tramo Madrid-Sevilla-Huelva-Canarias y era el momento en poner de manifiesto el apoyo a Canarias también desde las rutas peninsulares de conexión. Sin embargo, las actuaciones siguen centradas en torno a Madrid y a sus puertos satélites. En fin, otra vez será… Mientras, seguiremos divisando el espectáculo del volcán desde nuestro sofá.