
El dilema de las nuevas supply chains
He tenido ocasión de asistir en Orlando (EEUU) a la Conferencia anual EDGE organizada por el Council of Supply Chain Management Professionals (CSCMP), asociación global sin ánimo de lucro en la que tengo el honor de servir en su board of directors. Para un europeo, las conferencias en Estados Unidos siempre empiezan con una extraña sensación de magnificencia, en un entorno de hotel con miles de habitaciones y un centro de convenciones anexo con docenas de salas y una gigante para los más de 2.500 asistentes. Esto siempre ayuda al foco y a “meterse” totalmente en un rol de aprendizaje con máxima apertura de mente.
Una vez asumidas las dimensiones del entorno, se iniciaron las ponencias académicas, en la que se presentan ‘papers’ de investigación de doctores y doctorandos de todo el mundo. Los más de 250 asistentes compartieron tres de los temas más actuales en las cadenas de suministro globales: sostenibilidad, inteligencia artificial (IA) para optimizar procesos con automatización y los nuevos requerimientos al talento en estas funciones.
Se van creando más trabajos que los que se destruyen por automatizaciones a lo largo de la historia
Empezando por datos económicos, se compartió que, debido al crecimiento sostenido de la economía local, actualmente faltan hasta tres millones de trabajadores para cubrir puestos de trabajo necesarios y el Gobierno federal está buscando formas de suplir este déficit, a riesgo de generar una ralentización de dicho crecimiento sino lo consigue. Como dato positivo del mercado doméstico se indicó que en la historia se van creando más trabajos que los que se destruyen por automatizaciones y, para demostrarlo, se compartió que mientras en 1900 el 40% de la población trabajadora americana se dedicaba a la agricultura, en la actualidad este porcentaje está por debajo del 2%, habiéndose derivado la población a otras industrias o servicios.
De todas las sesiones a las que asistí destaco aquí mis aprendizajes clave, divididos en un doble eje: el tecnológico y el del talento. En lo que respecta al primero, se compartió en diversas ponencias que el foco en implantar tecnología como la inteligencia artificial (IA) no funciona porque absolutamente todo tiene que ser perfecto para que dicha IA tenga el rendimiento esperable y sin riesgos. No es suficiente un muy elevado nivel de fiabilidad, digamos del 95% o incluso del 99%.
De hecho, se compartió un ejemplo concreto para justificar las recomendaciones de futuro sobre esta inteligencia artificial: Un vehículo sin conductor en pruebas en una ciudad de Estados Unidos colisionó con el autobús articulado que circulaba delante simplemente porque “no lo vio”. En su programa informático únicamente tenía dado “de alta” en su base de datos el modelo de autobús no articulado (obviamente de menor longitud que el que físicamente tenía delante) y por ello se “acercó” en exceso al mismo, incrustándose en su parte trasera. Ejemplos como este nos muestran como la IA en el mundo real no va a funcionar si ‘sólo’ tiene el 99% de precisión, sino que deberá estar por encima quizás del 99,9999…% porque puede haber vidas humanas potencialmente en juego en cada momento. En este sentido, se afirmó que la IA no está aún, ni estará en breve, preparada para el mundo físico en el que estos errores se pagan carísimos y, por ello, varios de los expertos que compartieron sus visiones (incluidos los del Massachusetts Institute of Technology o MIT) recomendaron concentrar de momento sus avances en el mundo digital.
También en el ámbito tecnológico, otra ponencia destacó que el código de barras EAN cumplirá pronto 50 años y está previsto que se sustituya progresivamente por QRs que permitirán añadir información a cada producto, para hacerlos fácilmente trazables a la unidad (facilitando recogidas puntuales en casos de emergencia) y proporcionar también información nutricional y de ingredientes a los consumidores mediante su escaneo con smartphones. A destacar también diversas iniciativas de nuevos packagings sostenibles para colaborar en la mejora de la sostenibilidad global.
Ya en el eje sobre el talento, detallo algunos asuntos clave. Por un lado, en los últimos 10 años y por efecto del crecimiento del canal ecommerce, el número de posiciones de logística/almacén se ha triplicado para atender su creciente demanda, convirtiendo la omnicanalidad en un presente muy extendido. Además, hoy día, no se pueden dejar los temas ‘personales’ fuera de la oficina, los managers gestionan personas en su totalidad y, por ello, es crítico el dominio de las habilidades personales.
Es crítico invertir en el desarrollo de uno mismo como profesionales para mantenernos al día y ser ‘empleables’
En este sentido, los trabajadores/as actuales buscan un propósito en sus puestos de trabajo y les es crítico sentir que su puesto de trabajo sea significativo y aporte valor. A este respecto, es crítico invertir en el desarrollo de uno/a mismo/a como profesionales para mantenernos al día de las últimas tendencias y ser ‘empleables’. Para lograrlo, se han multiplicado las opciones de formaciones y microformaciones (presenciales u online) para desarrollar tanto habilidades técnicas como personales.
Para desarrollarse personal y profesionalmente, la receta del speaker motivacional de la conferencia contenía tres ingredientes básicos: no vayas de víctima, toma el control de tu vida y no esperes que nadie te dé nada. Asimismo, destacó la importancia de ser disruptor para evitar ser arrastrado por las disrupciones que el propio entorno genera. De la propia incomodidad con el estado actual salen las mejoras y oportunidades de un futuro mejor.
La receta para desarrollarse: no vayas de víctima, toma el control de tu vida y no esperes que nadie te dé nada
Por otro lado, el trabajo en formato híbrido ha llegado para quedarse para la mayoría de roles (exceptuando aquellos operativos en planta/almacén) y las compañías que no logran retener a sus empleados con su formato híbrido tampoco atraen nuevo talento en el complejo mercado laboral global. Uno de los ejemplos en que tecnología y talento se unen es un video de formación a empleados de una conocida marca global de productos de gran consumo a los cuales se les forma de manera remota mediante gafas de realidad virtual, situándoles en tiendas ficticias delante de los lineales con los productos de su marca para que aprendan como realizar un eficiente ‘merchandising’.
En definitiva, y como siempre en estos intensos viajes de corta duración, me quedo con la agradable sensación de haber regresado con varios “aprendizajes-regalo”. Ahora, toca recoger todas esas buenas ideas para tratar de implantarlas en el día a día.



