17 de julio de 2024 | Actualizado 6:47
Mafran Martínez

El puerto de Madrid

No hace mucho saltó a la palestra una polémica política por unas declaraciones en las que se afirmaba que “Valencia es el puerto de Madrid”. Más allá de la polémica política a la que desgraciadamente estamos acostumbrados, esas declaraciones deberían hacernos reflexionar.

“Valencia es el puerto de Madrid” es una frase simple. Corta. Sencilla. Un eslogan perfecto. Efectivamente, Valencia es el puerto más cercano a Madrid. Eso es una obviedad y no tiene sentido discutirlo. Sin embargo, quedarnos en eso es una simpleza logística que debería ser objeto de análisis.

El trayecto de Valencia a Madrid es obviamente el más corto y, por lo tanto, el más barato. Pero considerar que la logística empieza en el puerto de destino, aunque es algo muy común, es, directamente, falso. Obviamente, no es lo mismo pensar en un trayecto de una mercancía que viene de Italia a una que venga del Reino Unido o de cualquier país costero del Atlántico Sur. ¿Merece la pena que la mercancía que venga desde Sudamérica llegue a Valencia para llegar a Madrid? ¿No sería mejor que esa mercancía entrara en un puerto más cercano marítimamente, con un flete menor, aunque luego se asuma un trayecto algo mayor en tierra?

Considerar que la logística empieza en el puerto de destino, aunque es algo muy común, es falso

Analizar las rutas en su conjunto ofrece soluciones diversas y las optimiza desde tres posibles puntos de vista que no tienen por qué ser coincidentes. Éstos son: desde el punto de vista económico, desde el punto de vista medioambiental y desde el punto de vista temporal. En todos los casos, si el ahorro que supone el tener un trayecto marítimo menor es mayor que la penalización que supone un trayecto algo mayor por tierra, la ruta óptima (según el parámetro que se analice) no sería el puerto más cercano.

Así, Colón no salió de Valencia, por algo. Así, Juan Sebastián Elcano no llegó a Valencia, por algo. Y así, la centralización del tráfico con América se situó en Andalucía, por algo. Simplemente por optimización logística.

El puerto de Madrid es cualquiera que tenga la ruta óptima, considerando el origen y el tipo de mercancía

Escribiendo mi primer artículo para la tesis (aún inconclusa) me saltaron estas paradojas logísticas y me centré en intentar entender por qué pasa. Y el motivo es bastante simple: la mayoría de la mercancía se transporta por empresas logísticas y no por los propios propietarios de la carga. Estas empresas logísticas deben cumplir unos compromisos de precio y plazo y cumpliéndolos no necesitan buscar la ruta óptica para la carga. Y ahí entran en juego la amortización de inversiones y utilización de instalaciones existentes, que hacen que las rutas seleccionadas sean las “no óptimas”. Y ese pato, lo pagamos entre todos, porque al final, eso se repercute al cliente final. Además, no es raro entregar la mercancía “en el puerto de destino”, así que lo que controla el propietario de la carga en primera persona, que es el trayecto terrestre, sí sería óptimo, generando una falsa sensación de optimización en la ruta completa.

¿Preferimos que el tráfico se vaya a Sines antes que a Algeciras por no perjudicar los intereses políticos?

Sin embargo, también me llamó la atención que aquellas empresas que controlaban la ruta completa de su carga no seguían las rutas tradicionales. Para ellos, Valencia no era “siempre” el puerto de Madrid, sino sólo aquellas veces que realmente era el puerto óptimo en su ruta. El puerto de Madrid es cualquiera que tenga la ruta óptima, considerando el origen y el tipo de mercancía.

Deberíamos plantearnos como país qué logística queremos tener en el futuro. Si una óptima en el que cada puerto ofrezca su mejor versión o una simple, a veces secuestrada por intereses políticos y en el que puertos con enorme potencial logístico, como Algeciras o Huelva en el sur o Santander en el norte (no me confundan, son ejemplos, no una lista cerrada) no puedan desarrollar todo su potencial, dejando en bandeja la logística a puertos portugueses, que lo están haciendo muy pero que muy bien. ¿Preferimos que el tráfico se vaya a Sines antes que a Algeciras por no perjudicar los intereses políticos del levante español? Si es así, tenemos mucho, pero mucho que reflexionar.