24 de enero de 2021 | Actualizado 10:25
Mafran Martínez

Gibraltar: truco o trato

A falta de saber el texto definitivo del acuerdo que se ha alcanzado con el Reino Unido por Gibraltar, se inician, como siempre que es noticia el Campo de Gibraltar por algo diferente al narcotráfico, las especulaciones y movimientos de aquellos  cuyo objetivo es defender los localismos logísticos de ciertas partes del país.

Se conoce aún poco del acuerdo, que, en principio, salvaguarda las 15.000 personas que entran a trabajar en Gibraltar diariamente. Son 15.000 hoy. Hace un año eran 10.000 y, hace unos años, cuando las colas eran insoportables y se creó un acceso rápido a aquellos que presentaran el contrato en a las autoridades aduaneras, eran poco más de 100. Es una cifra sobre la que se especula, pero que realmente nadie conoce, porque, que no se olvide, Gibraltar es un paraíso fiscal y la transparencia no es uno de sus fuertes.

El hecho de quitar la verja y pasar a tener los controles en el puerto y aeropuerto de Gibraltar, en principio, permitirá la libre circulación de personas y mercancías entre La Línea y el Peñón. Esto debería implicar la incorporación de aranceles en Gibraltar para mercancías que vengan fuera de la UE, incluido del Reino Unido, o en su defecto se convertirá en un agujero no solo para la comarca, sino para toda la UE.

Si la diferencia impositiva entre Gibraltar y España no se elimina, aumentará el tráfico ilegal de mercancías

Además, este libre tránsito está fomentando algo que estaba específicamente prohibido en el tratado de Utrecht. Dicho pacto prohibía el tránsito de mercancías para evitar “abusos y fraudes en la introducción de mercaderías”. De todos es sabido que el tráfico ilegal de tabaco es uno de los principales negocios de La Línea, de los que, ilegalmente, subsisten muchas familias y que está controlado por clanes mafiosos que traen de cabeza al ministro Marlaska (por cierto, elegido por esta provincia). Este negocio no es provocado por la verja, sino por la existencia de una importante diferencia impositiva entre Gibraltar y España. Si esa diferencia no se elimina cuando entre Gibraltar en Schengen, no pensemos que el tráfico se reducirá, mas bien se convertirá en algo absolutamente incontrolado.

Por otro lado, la liberación del tránsito de personas evitará toda garantía a los trabajadores españoles que trabajan en Gibraltar. El trabajo sin declarar se multiplicará y, si no se ponen controles, será inevitable. Pero hay más. La entrada en Schengen de Gibraltar afectará, y mucho, a la joya de la corona del sistema portuario español. Dos autoridades portuarias en la misma bahía, con una imposición diferente. Parece evidente quién tiene todas las de ganar y no es la autoridad portuaria española. Gibraltar pasaría a ser una mega zona franca. Y eso, si se arregla lo de la igualdad de aranceles, si no, directamente se convertiría en una entrada incontrolada a la UE.

La entrada en Schengen de Gibraltar afectará, y mucho, a la joya de la corona del sistema portuario español

Hace unos años, Gibraltar depositó cientos de bloques de hormigón en el fondo marino para que, con el tiempo y naturalmente, su terreno creciera. Otra amenaza a medio plazo para un puerto de Algeciras amenazado por el abandono ferroviario y las multimillonarias inversiones que se lleva su competencia directa de Barcelona y Valencia. Solo la fortaleza de Tánger lo salva, pero si le damos cancha a un puerto fuerte y sin impuestos en la misma bahía, Algeciras estaría en una situación más que delicada.

Parece que el problema es de la comarca, pero no. El bunkering, principal actividad portuaria de Gibraltar, será aún más potenciado, con la fortaleza de hacerlo en espacio europeo, aunque con los condicionantes en cuanto a garantías que ello conlleva. Y esto afectará a otros puertos colateralmente, como, por ejemplo, a Huelva y su proyecto de suministro de GNL, o a Valencia, con el desvío de buques al Estrecho, con una ruta con menos kilómetros y más beneficios fiscales y ya, sin trabas legales, porque estarán en Europa.

Quitar la verja debería conllevar la integración de Gibraltar en los sistemas fronterizos e impositivos europeos

Por otro lado, ¿qué entrega Gibraltar en la negociación? Se mantiene en la corona británica, bajo su soberanía y control. Se mantiene en la UE pasando incluso a ser espacio Schengen. Mantiene el control de sus fronteras, según su primer ministro, el cual también asegura que mantiene su condición de paraíso fiscal y régimen impositivo. Gibraltar, como la banca, siempre gana.

El acuerdo por Gibraltar es mucho más complicado que simplemente salvar la subsistencia con sus migajas para la comarca. Es un riesgo para la Unión Europea porque puede convertirse en un agujero negro, es un riesgo para el sistema portuario español y es un riesgo, en especial, para Algeciras. Quitar la verja debería conllevar la integración de Gibraltar en los sistemas fronterizos e impositivos europeos, seguir las exigencias medioambientales europeas, habitualmente incumplidas, e, incluso, la creación de una única Autoridad Portuaria de la Bahía que incluyera el puerto de Gibraltar. En algo deben ceder. Esperemos que Europa y los técnicos afinen en su redacción. Ahora mismo, el futuro de muchos depende de su pluma.