26 de mayo de 2022 | Actualizado 13:01
Jon Sojo

(In)certidumbres

La única certidumbre es que nada es seguro. Una máxima que podría valer para tantas y tantas cosas, más en los tiempos que corren, es también de aplicación en el sector portuario, mientras Europa sale de un confinamiento y entra en otro.

No cabía esperar revoluciones, aunque sí se han producido hechos de relieve en la industria. Los actores principales del negocio, los operadores portuarios globales, se mantienen prudentes a la espera. Hemos visto proyectos retrasados en su compleción por la imposibilidad de entregar maquinaria, o de ponerla en marcha en condiciones durante los confinamientos. Las empresas de ingeniería y los fabricantes de maquinaria han tirado de ingenio, recursos locales, remotos y casi lo que pudiesen para paliar la movilidad que tan importante es para que un jefe de proyecto y su equipo puedan completar el trabajo en fecha y satisfactoriamente. Otros proyectos, que aún no estaban en fase de ejecución, sufren retrasos en la toma de decisiones y los hay que, sin licitación en el horizonte, parecen pasar a la nevera hasta el año que viene, al menos.

Hemos visto proyectos retrasados, pero creo que la recuperación post-Covid será consistente y veloz

Aun así, se han puesto en marcha y entregado, con retrasos o sin ellos, proyectos de referencia en el ámbito internacional, que prueban que el mundo no se detiene. Hemos visto llegar maquinaria de última generación a terminales destinadas a marcar el mapa del tráfico, en Singapur, Abu Dhabi o Israel. Hemos escuchado recientemente a grandes navieras reafirmarse en su política de continuar con los grandes megabuques y resaltar la importancia vital de las terminales para su negocio. Quiere esto decir que, mientras haya tráfico, y exista esa competencia por él, el mercado seguirá ahí para la industria, con sus ciclos lógicos que acompañan a la economía global. China, que ya crece al 4,9%, implementa en estos momentos proyectos de patios automatizados en Tianjin, Rizhao o Taicang, y se espera que nuevos proyectos vean la luz dentro del curso. Es de esperar por tanto, que se acentúen las tendencias tecnológicas que ya se venían confirmando, a la vez que aumente la feroz competencia entre puertos y terminales cada vez mejor dotadas tecnológicamente por un tráfico que cada día cuenta con más opciones y mayor autonomía.

Panorama, por cierto, que también trae novedades en la cadena de suministro. Konecranes y Cargotec anuncian fusión en una noticia que ha sacudido al sector. Ambas empresas de larga tradición, carácter innovador y contrastada experiencia y servicio, tendrán que hacer frente a la pujanza de nuevos actores asiáticos que garantizan la competitividad. Creo sinceramente que la recuperación post-Covid será consistente y veloz, y que en el sector portuario vendrá marcada por una fuerte competitividad a todos los niveles en la que todos los actores serán puestos a prueba, una vez más.