26 de febrero de 2021 | Actualizado 17:26
Jon Sojo

¿Salva vidas la automatización?

Nos encontramos en pleno debate en torno al futuro del sector de los puertos y las terminales: hacia dónde va esta industria y cómo ha de recorrer ese camino. Automatización, digitalización y sostenibilidad son  los conceptos que se repiten más a menudo, como bien hemos tratado con anterioridad en esta misma columna. La seguridad sin embargo, siempre ha estado ahí, en el centro de los desarrollos, no en vano se trata de proteger los más valioso que se encuentra en los puertos, que no es otra cosa que la salud y la integridad de trabajadoras y trabajadores que operan en  patios y buques.

Sin duda, aumentar la seguridad ha sido siempre una prioridad de los proveedores de equipamiento para los puertos, impulsada por las autoridades portuarias y los operadores privados; a la par que un logro indiscutible fruto del trabajo y buen hacer de los trabajadores y las trabajadoras. Con los puertos tratando de abrazar la cuarta revolución industrial, nos preguntamos: ¿pueden la automatización y la digitalización contribuir a crear entornos de trabajo más seguros en los puertos? La respuesta ha de ser indudablemente afirmativa, porque las terminales automatizadas y digitalizadas pueden y deben salvar vidas.

La automatización y digitalización de terminales retira personas físicas de lugares potencialmente peligrosos

Empezando por un principio bien simple, que es el de retirar personas físicas de lugares potencialmente peligrosos donde se manejan cargas de gran tonelaje o alto riesgo. Realizar estas operaciones en remoto, o bien en modo automático supervisado, debe contribuir a reducir los accidentes mortales en tareas como el amarre de los buques o la manipulación de los contenedores en patio a altas velocidades. Los avances en esta materia son significativos, si bien existen aún áreas de mejora en aspectos como la manipulación de los twistlocks. Por otro lado, la cantidad de sistemas de prevención de accidentes y sensores que equipan las grúas hoy en día, como por ejemplo sistemas anti-snag o  anticolisión, además de datos de operaciones en tiempo real y grabados con todo tipo de detalle, ayudan de manera fundamental en la prevención de accidentes y también en el estudio de los mismos. Si  llegaran estos a producirse, también facilitan la adopción de  procesos de corrección y mejora.

En definitiva, las nuevas tecnologías que posibilitan también que tengamos terminales automáticas hacen de nuestros puertos un lugar más seguro para sus habitantes. Esto es una realidad indiscutible, como también lo es que pueden resultar disruptivas en el actual modelo de las relaciones de trabajo. Aunque ese sea un debate que no nos corresponda abordar desde la cadena de suministro, sí que es de justicia señalar que si hay desarrollos que generan especial satisfacción son aquellos que salvan vidas.

Los operadores portuarios son clave para que sistemas que hoy son objeto de debate se conviertan en estándares

Teniendo la suerte de haber desarrollado gran parte de mi carrera en un fabricante de cables de alto componente innovador, he podido constatar en sectores como  Oil&Gas, movilidad y tránsito de personas o recientemente la construcción (Normativa EU CPR), de la importancia de contar con estándares y requerimientos exigentes en materia de seguridad a la hora de licitar, garantizando así entornos seguros como resultado. Esto nos ha conducido a desarrollar productos específicos para aplicaciones y ambientes, impulsando también en gran medida nuestra faceta más innovadora. Sería importante que los operadores portuarios consoliden ese lenguaje de máximos a la hora de redactar sus proyectos de ingeniería, facilitando que sistemas o productos que hoy son objeto de discusión se conviertan en estándares de facto que nos permitan seguir progresando en la búsqueda de terminales sin accidentes.