
Todo se transforma
Me encontré a un viejo compañero del sector (Jorge) recientemente en una mesa redonda sobre logística y transporte. Habíamos trabajado juntos durante varios años, pero manteníamos esa relación de amistad que cuando alguno de nosotros necesitaba asesoramiento, contactos, un consejo, siempre te venía a la mente: “Llamar a Jorge”.
Nada más entrar por la sala de conferencias noté que algo le pasaba. El traje que llevaba le pesaba más de lo normal, su sonrisa parecía forzada y llevaba barba de dos días. Los gestos de alegría al vernos se disiparon rápidamente, le faltó tiempo para decirme: “Me han despedido, después de diez años de entrega y compromiso”. Después del evento y de augurarle una pronta incorporación al mundo laboral, de camino a casa, pensé que Jorge había estado haciendo “los deberes” y ni siquiera se había dado cuenta…
Solemos subestimar la importancia de las relaciones sociales en las organizaciones y en nuestra vida personal. Sin embargo, es una realidad que estar bien conectado, tener una amplia red de contactos y saber cómo utilizarlos pueden determinar el éxito o fracaso de un negocio o de encontrar un nuevo proyecto más pronto que tarde.
Solemos subestimar la importancia de las relaciones sociales en las organizaciones y en nuestra vida personal
La generación de ideas y la creación de valor de los servicios o productos que ofrecemos no es resultado de una sola persona, es la combinación de miles de propuestas, interacciones, y errores que activan la maquinaria del negocio. Porque los negocios “van de personas”, que gracias al efecto multiplicador de su conectividad son capaces de hacer propuestas escalables y apalancar rentabilidades sin multiplicar los esfuerzos.
Y no olvidemos que tener conexión es conseguir interacción, generar confianza y hacerte sentir seguro en los proyectos e ideas, manteniéndolos en el tiempo. Para todo eso, se necesita mucha energía y dedicación. Cada uno de nosotros determina el tipo de conectividad que quiere dedicarle a sus clientes y proveedores, a sus colegas de profesión o de otro sector… Ocurre lo mismo en la búsqueda de nuevos proyectos profesionales o personales. Es difícil pensar que en tus 35-40 años de vida laboral no vayas a pasar por reestructuraciones de plantilla, cierres de negocios o crisis de sector que den como resultado tu salida del mercado laboral. Será ahí cuando tendrás que poner en valor un buen puñado de habilidades sociales, que serán el mayor poder que tengas para conseguir, de nuevo, tu proyecto profesional.
Tener conexión es conseguir interacción, generar confianza y hacerte sentir seguro en los proyectos e ideas
El tipo de relaciones define quiénes somos, cómo somos y a dónde se busca llegar. Jorge se pasó todos los años de su carrera favoreciendo y fomentando las relaciones. Gracias a su network, consiguió abrir nuevos negocios, colaboró con la competencia para proyectos del sector y visibilidad común, adaptó los modelos comerciales a los clientes participando de manera activa con los equipos operativos y colaboradores… Ahora era el momento de “recibir”. A los seis meses, Jorge ya tenía un nuevo proyecto donde aplicar su compromiso. Nada es casual, nada sucede sin más… Apostó por cultivar su red de contactos, que le devolvieron la energía que durante tanto tiempo había invertido. Ya lo decía J. Drexler en su canción ‘Todo se Transforma’: Cada uno da lo que recibe / Y luego recibe lo que da / Nada es tan simple / No hay otra norma / Nada se pierde / Todo se transforma.



