4 de diciembre de 2020 | Actualizado 19:06
Hospital Sant Joan de Déu

Una logística de quirófano

El Hospital Sant Joan de Déu explica el proceso de construcción e instalación de su nuevo bloque quirúrgico, operativo desde el mes de noviembre

El Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona estrenó a mediados de noviembre el primer espacio quirúrgico de España en integrar una resonancia magnética, un TAC y un arco híbrido, con un total de ocho quirófanos y una sala de reanimación. “Llevábamos trabajando en estos quirófanos desde hace tres años, aunque la obra duró catorce meses”, ha explicado el facility manager del hospital, Juan Medina. La logística detrás de esta construcción requirió de mucha planificación y de la superación de retos muy diversos, como la introducción del equipamiento en salas donde no podía entrar ni una mota de polvo o la instalación de maquinaria mediante un agujero en la fachada.

“Lo más complejo fue levantar una planta, porque la climatización antigua se ubicaba donde están ahora los quirófanos”, ha subrayado Medina. “Pusimos climatizadores nuevos en la cubierta para liberar espacio en la planta de abajo y, con el espacio ya vacío, empezamos la obra”. El nuevo bloque quirúrgico supuso una inversión cercana a los 20 millones de euros, después de que se realizase un concurso para contar con varios presupuestos, tanto para las instalaciones como para el equipamiento electromédico.

En total, se coordinó la entrega de unos 600 equipos, que pertenecían a un total de 40 o 50 proveedores, a través de un solo punto de descarga. El hospital realizó los pedidos con entrega de material en ubicación, por lo que el transporte estaba incluido. Para que no coincidiera la entrega del material con el funcionamiento habitual de la clínica, se marcaron diferentes horarios. En este sentido, coordinar todas las llegadas fue, según Medina, otro de los aspectos más complejos de la operativa. “Dos meses antes de finalizar la obra, empezó a entrarnos todo el material Había equipos que debían montarse en obra, como las lámparas de quirófano, y lo demás lo íbamos almacenando en el hospital, donde lo registrábamos y lo inventariábamos”.

Se coordinó la entrega de 600 equipos de unos 50 proveedores a través de un solo punto de descarga

Por otra parte, la operativa posiblemente más espectacular fue la instalación de la resonancia magnética, que se produjo cuando ya se había entregado una parte de la obra. “Se previó un agujero en la fachada que daba a la parte de atrás, a la calle Finestrelles. Cuando llegó la máquina, entró directamente a quirófano y, entonces, se cerró”, ha recordado Medina. La resonancia fue transportada en un camión pluma, igual que el TAC, y entró al edificio mediante una grúa. “Ese día tuvimos que cerrar la calle durante tres horas, coordinarlo con la llegada del equipo, y pedir permiso a la Guardia Urbana y al ayuntamiento”, ha puntualizado. “Son movimientos complejos, porque tienes que meter una máquina que hace más de dos por dos”, ha reconocido el facility manager del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.

Además de levantar una planta, coordinar la llegada del material e instalar máquinas de gran envergadura, un último reto que Medina ha citado es la higiene. El complejo hospitalario dispone de una zona de oficinas, consulta, habitaciones y quirófano. De ellas, la más crítica es la última, pues no pueden haber partículas de polvo volando en el aire. “Primero, tienes que conseguir que las obras vayan a plazo y, a partir de ahí, planear unas limpiezas y desinfecciones para meter el material limpio”, ha detallado el facility manager del hospital. “Llegó un momento en que tuvimos que poner una fecha límite. A partir de entonces, ya no podía entrar material sucio ni operarios. Todo el que accedía debía hacerlo con monos, polainas o gorro. No se podía permitir el polvo”.

A pesar de la complejidad de las operaciones, las obras no afectaron a la operativa habitual del hospital. “Es un edificio lateral que tiene acceso desde la calle, por lo que se habilitó una entrada de obras de mercancías para trabajadores y materiales directamente desde allí. Esto se concertó desde un inicio para que no interfiriera en el funcionamiento”. A pesar de ello, se produjeron afectaciones menores en los días en que se introdujo el equipamiento en los quirófanos. “Durante unas dos semanas, no hacíamos más que meter mercancías, y esto supuso el uso de ascensores y montacargas elevados, con lo que los pacientes y el público no tuvieron tanta disponibilidad”.

“No disponemos de espacio, así que sacamos actividad no asistencial fuera, como el almacén”
Juan Medina Facility Manager del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona

Esta operativa ya se previó en la fase de proyecto. “Tenemos un edificio con un espacio limitado y lo liberamos moviendo cosas pequeñas para crear un espacio más grande, y ahí es donde hacemos la obra”, ha revelado Juan Medina. “Lo hemos hecho con la UCI, con quirófanos y, ahora, el espacio que ha dejado quirófanos en la planta cuarta lo ocupará neonatos”. En relación a esto, también ha anunciado que “a finales de año abriremos neonatos y en el hueco que dejará haremos otra cosa. Es como un puzzle: tienes un agujero libre y vas moviendo hasta que te salen las figuras”.

Antes, en la zona del nuevo bloque quirúrgico se encontraba el área de almacenaje y una parte de oficinas. “Hemos externalizado el almacén que teníamos en el hospital y ahora está en El Papiol, a unos doce kilómetros de Barcelona”. La empresa a la que se le ha adjudicado la gestión del almacén externo es Servicio Móvil y, desde entonces, diferentes camiones se desplazan cuatro veces al día al hospital para traer el material. “No tenemos espacio para gestionar el crecimiento actual, por lo que sacamos actividad no asistencial fuera del edificio”, ha concluido Juan Medina.

MEJORAS DEL BLOQUE QUIRÚRGICO
El nuevo bloque quirúrgico dispone de 2.200 metros cuadrados, más del doble de espacio de lo que ocupaba el antiguo. Su construcción ayudará a mejorar las condiciones de las 15.000 operaciones anuales que se realizan en el hospital. Gracias a estos quirófanos, los cirujanos cuentan ahora con imágenes en tiempo real y realidad aumentada de la zona que están interviniendo, para obtener una mayor precisión en aquellas operaciones altamente complejas. Además, el nuevo bloque posibilita el uso de técnicas mínimamente invasivas sin mover al paciente de la sala de operaciones. A este respecto, los quirófanos también disponen de una ambientación especial con un diseño que, en línea con el resto de dependencias del hospital, se centra en el mundo animal.