18 de enero de 2021 | Actualizado 11:58

El puerto de Barcelona adapta sus operativas a los picos y valles de actividad

La autoridad portuaria ha registrado más de 50 anulaciones de buques en los cuatro primeros meses del año, motivadas por la emergencia sanitaria
Hutchison Ports BEST

Más de 50 anulaciones de buques ha contabilizado el puerto de Barcelona en sus instalaciones en los cuatro primeros meses del año. El coronavirus ha impactado en un primer momento en los flujos de mercancías con Asia, mientras que en la actualidad estos se han empezado a reactivar. “Hay tráfico de mercancías que las navieras anulan y entonces agrupan los contenedores en embarcaciones aún más grandes”, ha explicado la presidenta del puerto de Barcelona, Mercè Conesa, en una entrevista a Catalunya Ràdio. “Nos deberemos acostumbrar a una nueva forma de trabajar en la que tendremos picos y valles de actividad”.

Como ejemplo, la presidenta ha citado la próxima escala de un buque con capacidad para 23.000 teus. Esta escala conllevará, a su vez, una necesidad de almacenamiento más grande en un contexto en el que las terminales portuarias no disponen de espacio, ya que la pandemia les dificulta la distribución de la carga. Ante esta situación, el puerto ha anunciado que prepara unas cinco hectáreas de superficie para almacenar los contenedores llenos de importación, sobre todo con origen en Asia. “En principio, está previsto que los contenedores no permanezcan más de cinco días en la terminal”, ha señalado Conesa durante la entrevista. Sin embargo, “ya no podemos distribuir la cadena logística como hacíamos antes”.

23.000 contenedores

Se prevé la llegada al puerto de Barcelona de un buque de 23.000 teus el próximo mes

Por otro lado, la presidenta del puerto ha recordado los efectos económicos que está provocando la emergencia sanitaria del coronavirus. Para mitigarlos, el puerto ha implantado una serie de medidas para ayudarlas, como bonificaciones a la tasa de ocupación o el aplazamiento de pagos. A este respecto, Conesa ha constatado que “tenemos tesorería para poder aguantar”, gracias a una situación financiera “muy saneada, con solo el 12% de endeudamiento”. Por eso, se mantendrán las inversiones, aunque se realizará una revisión para priorizarlas, sin perder de vista el objetivo de no incurrir en los números rojos: “Intentaremos no cerrar con pérdidas el año”.

La autoridad portuaria prevé iniciar su normalización en el último trimestre de 2020. En este sentido, Conesa también ha recordado que, a diferencia de los puertos asiáticos en su momento, en Europa la actividad portuaria se ha garantizado, aunque con menores volúmenes. Además, ha subrayado la “buena fluidez” entre los puertos de interés general a la hora de intercambiar protocolos y “mantener una coherencia, ya que estamos interrelacionados”.

La autoridad portuaria prevé iniciar su normalización en el último trimestre del año

Conesa ha puntualizado, a su vez, que en los próximos meses prevén una alteración de los flujos con Estados Unidos, pues será entonces cuando se noten los efectos de las actuales cancelaciones. No obstante, las importaciones y exportaciones con el mercado norteamericano es menos relevante para el complejo portuario que el asiático, especialmente después de la estrategia arancelaria impuesta por Trump en algunos productos.

Finalmente, en cuanto a pasajeros se refiere, el puerto de Barcelona no prevé recuperar todavía su tráfico con Baleares, a pesar de que las islas pasen a fase uno de desconfinamiento. La presidenta ha recalcado que, cuando reciban instrucciones desde el ministerio de Sanidad para reprender los servicios de pasaje, se requerirá la coordinación entre puertos de origen y destino. “Nos preocupa esta situación”, ha reconocido. “En el caso de los cruceros, en estos momentos las compañías han cancelado las reservas para julio”. Se trata de un procedimiento que se lleva a cabo mes a mes y, a este respecto, el ente portuario no descarta más cancelaciones en verano.