27 de octubre de 2021 | Actualizado 15:37

Mango ultima un ecosistema único para las operaciones en tiendas y centros omnicanal

La firma de moda se acercará al concepto de stock único de forma progresiva y potenciará su omnicanalidad con diferentes acciones hasta 2023
Mango

El gigante textil Mango avanza en la creación de un modelo estándar de operación para las plataformas logísticas satélite de sus principales mercados. Se trata de centros de distribución omnicanal que representarán nodos dentro del esquema de flujos de las prendas, tanto para proveedores como para clientes, y con independencia del canal que se utilice. “Será un punto conectado con otros centros y tiendas físicas donde el stock estará visible y accesible para el mercado al que se dirija”, ha detallado.

Con el horizonte temporal marcado en 2023, la firma de moda desarrolla en la actualidad diferentes proyectos para la gestión de los centros de distribución omnicanal, entre los que destaca la creación de un manual de operaciones para la estandarización de sus procesos operativos. Sin embargo, esta no es la única iniciativa que impulsará, pues la concepción de estos centros de distribución omnicanal también incluirán la definición de un sistema de gestión de almacenes (WMS) para aplicar el estándar de operaciones mencionado, el desarrollo de una herramienta de distribución omnicanal más predictiva y global que permita gestionar un stock único o la implantación de tecnología RFID para garantizar la visibilidad del stock.

Los centros de distribución omnicanal incluirán un sistema de gestión de almacenes para aplicar el estándar

El ecosistema de centros de Mango estará formado por su principal hub de distribución de Lliçà d’Amunt (Barcelona), que será omnicanal en 2023 y donde la compañía recibirá la mercancía de los proveedores, y los centros satélite ubicados en ocho de sus principales mercados. En concreto, en estas instalaciones se llevarán a cabo tres funciones básicas: servir pedidos online, procesar devoluciones de clientes y dar soporte a tiendas físicas. Según ha explicado la compañía, con estas iniciativas persigue proponer una mayor oferta cercana geográficamente a sus clientes.

Este es uno de los proyectos en los que la compañía trabaja en la actualidad “para alcanzar el grado máximo de gestión de stock único” y sus conceptos de accesibilidad a la mercancía e identificación de la misma. “Es uno de nuestros grandes objetivos y en los últimos años hemos avanzado notablemente en el concepto”. Mango ha asegurado que “pretendemos llegar todo lo lejos que nos sea posible, asumiendo las limitaciones existentes debido a la variedad de mercados y canales a través de los que servimos a nuestros clientes”.

El ecosistema omnicanal logístico de Mango trabajará con su hub en Barcelona y otros ocho centros satélite

En relación a ello, desde la marca han recordado que los flujos tradicionales de distribución “ya no permiten poner al alcance de nuestros clientes la mejor oferta posible, principalmente por su carácter monocanal y unidireccional”. Mango ha asegurado que este sistema “supone una rigidez que obliga a apostar y tomar mayores riesgos, reduciendo el potencial de éxito de las colecciones”. Con la finalidad de mantener su competitividad, su estrategia pasa por que la oferta sea cada vez más global y se sirva de forma más rápida. “Con los flujos tradicionales esto obligaría a incrementar la compra, dispersando y apalancando mucho stock cerca del cliente, o alternativamente incrementar de forma extraordinaria los costes de transporte”, ha recalcado.

SIN CAMBIOS RELEVANTES EN LOS ORÍGENES O DESTINOS DE LOS FLUJOS
A falta de los resultados anuales oficiales, Mango ha adelantado que en la primera fase de la pandemia se produjo una disrupción “importante” en sus flujos de suministro, dada la afectación de China y otros países productores de Asia. “Aunque el cierre no duró demasiado, el transporte marítimo y aéreo se vio muy afectado y las consecuencias en el mercado en cuanto a costes y servicio aún se sufren a día de hoy”. Posteriormente, con la extensión del virus en Europa, “se apreciaron las consecuencias más graves y que afectaron a todos nuestros flujos de distribución, si bien el impacto fue totalmente opuesto según los canales”, según ha explicado.

Mientras las tiendas físicas han sufrido cierres y limitaciones durante el último año, el canal online se ha visto reforzado tanto en la operación como en el transporte para asumir el incremento de ventas. “Todo ello en un entorno en el que la demanda de estos servicios excedía en muchos casos la oferta disponible por parte de los operadores”, han añadido desde la compañía. No obstante, también han confirmado que en el periodo no se han producido cambios relevantes en los orígenes o destinos de los flujos de mercancías. De cara al presente ejercicio, el gigante textil continuará adelante con los proyectos mencionados y reforzará las relaciones con sus operadores para reaccionar a las futuras perturbaciones del coronavirus.

El servicio con megatruck entre el puerto de Barcelona y su hub central se opera de forma esporádica

MANGO: “NUESTRA INTENCIÓN SERÍA INCREMENTAR EL USO DEL MEGATRUCK”
La marca textil arrancó en octubre de 2019 un nuevo servicio en megatruck para el transporte de mercancías desde el complejo portuario de Barcelona hasta su central en Lliçà d’Amunt. Sin embargo, un año después, el servicio se opera “de forma esporádica”, según ha confirmado Mango, “aunque nuestra intención sería incrementar el uso y su frecuencia a nuestras instalaciones”. La compañía ha especificado que “nos gustaría poder potenciarla, por todas las ventajas que conlleva el poder realizar el transporte de dos contenedores en un solo viaje, pero hasta la fecha seguimos con las mismas limitaciones que nos encontramos cuando arrancamos el proyecto con REM Transports”.

En concreto, desde la compañía han explicado que “si nos comparamos con otras instalaciones portuarias, y tras conversaciones varias con otros cargadores, lamentablemente no podemos decir que el puerto de Barcelona y sus terminales se hayan adaptado a la nueva operativa”. No obstante, la valoración hasta ahora del servicio ha sido “muy positiva” por parte de Mango, pues le permite reducir la huella de carbono. Por ello, ha recalcado que “nuestra intención sería incrementar esta solución, pero para ello precisamos la colaboración de todas las partes involucradas en el proyecto”.