28 de noviembre de 2021 | Actualizado 8:31
Las distintas embarcaciones utilizadas para el rodaje de 'La Fortuna', de Alejandro Amenábar | Teresa Isasi | Diego López Calvín | MOD Producciones

Barcos, cámara y… ¡acción!

¿Cómo es la logística de una serie basada en batallas navales y en la que el barco es uno de los grandes protagonistas?

Es importante contar con la logística y los medios de transporte adecuados para robar un tesoro o tratar de recuperarlo. De otro modo, el estadounidense Frank Wild, que dedica su tiempo a recorrer el mundo saqueando el patrimonio común de las profundidades del mar, y los diplomáticos y funcionarios españoles que le persiguen para exigir que devuelva el tesoro a su lugar de origen se habrían quedado sin posibilidades de batallar por el hallazgo en un pecio junto al Estrecho de Gibraltar. Y los espectadores de la miniserie de Alejandro Amenábar, ‘La Fortuna’, sin posibilidad de enterarse del argumento.

La serie se inspira en el ‘caso Odyssey’, empresa con la que España batalló legalmente para recuperar un tesoro

Para esta miniserie, estrenada el 30 de septiembre, el equipo de producción desplegó sus tentáculos hasta otros mares, literalmente. El objetivo era conseguir buques históricos y contemporáneos, así como instalaciones portuarias, donde poder rodar gran cantidad de escenas que conforman la ficción. Algunas de ellas reproducen batallas navales históricas, como la que sirve de inspiración a la serie y que desató el ‘caso Odyssey’ en la vida real: en octubre de 1804, una fragata española, sus marineros y su tesoro se hundieron frente al Algarve portugués tras un ataque británico. Doscientos años después, la empresa estadounidense Odyssey anunciaba el hallazgo de un tesoro de valor incalculable por el que la compañía y el Gobierno de España se enzarzaron en un largo litigio judicial que acabó con el tesoro regresando a casa.

“Lo primero que buscamos fueron las embarcaciones para recrear esa batalla de 1804”, explica el director de producción de la miniserie, Koldo Zuazua. Su productora, MOD Producciones, estuvo a cargo de localizar fragatas de la época que pudieran existir en el mundo. Encontraron cinco. “Y de ellas, dos se adaptaban mejor por precio y cercanía. Una era el ‘Standart’, de Rusia, y la otra el ‘Étoile du Roy’, de Francia”. Dos naves históricas que fueron cuadruplicadas con tecnología 3D en ordenadores de Madrid para obtener ocho embarcaciones y conocer las necesidades de cámara, iluminación, sonido y decoración, dado que las escenas rodadas en los barcos suceden idealmente en altamar, pero grabando con las naves en puerto. “El elegido fue Pasaia (País Vasco), y dentro de él, los muelles que más convenían fueron los que gestiona Bergé Logistics, que cedió las plataformas que utiliza para cargar vigas de acero”, aclara Zuazua.

La serie empleó dos buques históricos, otros dos contemporáneos y varias patrulleras de la Guardia Civil

Para simular altamar, el equipo desplegó por el muelle de Bergé Logistics varias pantallas de chroma móviles que se sustituyeron digitalmente con horizonte marino tras el rodaje en la cubierta de las naves. Estas grabaciones estaban calendarizadas en producción para ser lo primero en realizarse, pero terminó siendo lo último por el Covid-19, la agenda de las propias naves y la necesidad de mantenerlas resguardadas en los meses en los que el mar está en peores condiciones. “Ambos barcos navegan actualmente. El ruso ‘Standart’ es un barco escuela con base en Hamburgo y realiza recorridos desde el Báltico al Mediterráneo para enseñar a navegar y participa en festivales históricos europeos”, cuenta Zuazua. Por su parte, el ‘Étoile du Roy’ tiene sede en Bretaña y es una embarcación de recreo para eventos, recreaciones históricas o distintas grabaciones, además de ser un barco museo.

Sin embargo, los barcos contemporáneos son los otros grandes protagonistas de ‘La Fortuna’. Para recrear el barco de la compañía americana Atlantis en la ficción, “el barco de los malos”, como lo llama Zuazua, se utilizó el buque ‘Ángeles Alvariño’, que posee un submarino para trabajar en zonas marítimas altas. “Además, en el ‘caso Odyssey’, fue este buque el que rastreó el fondo marino para buscar el tesoro después de ser sustraído por la empresa Odyssey”, cuenta el director de producción. Así, durante el rodaje los papeles se cambiaron: el ‘Ángeles Alvariño’ interpretó el papel inspirado en Odyssey, mientras que un buque de la Armada española interpretaba al Ángeles Alvariño. El rodaje con este barco tuvo lugar en la vía de Ferrol (Galicia), tanto en muelle como en mar abierto, junto a embarcaciones patrulleras de la Guardia Civil. El barco restante es un buque anfibio, también de la Armada, con el que se grabó en la base militar de Rota (Almería).

NIEVE EN AGOSTO, COCHES DE ÉPOCA Y UN GOLPE DE ESTADO
Todo un mar de localizaciones que buscaban situar la acción de la serie en Madrid, Estados Unidos y el océano en distintas variantes y épocas. Algo que la pandemia dificultó. “Habíamos hecho localizaciones en Washington y Toronto, pero tuvimos que replantearlo todo en España, con lo que eso supone a la hora de buscar sitios que puedan parecer Norteamérica”. La solución pasó por convertir la delegación de Gobierno de la calle Miguel Ángel de Madrid en la embajada española en Washington, nieve artificial y coches americanos mediante. “Un motel de Getafe y un parking de Kinépolis se convirtieron en Atlanta y los juzgados de esa ciudad son parte Nuevos Ministerios y parte decorado”. Todos estos rodajes en espacios públicos y edificios de la administración se produjeron en agosto.

Momento del rodaje de la comitiva con el tesoro regresando a España por las calles de Madrid | Teresa Isasi (MOD Producciones)

Tanta exposición pública casi termina en alerta en redes sociales por un posible golpe de Estado. El motivo fue la recreación de la comitiva real que trajo el tesoro robado de Estados Unidos a España. En su día, la Guardia Civil patrulló las calles con camiones protegidos desde la base de Torrejón de Ardoz hasta Banco de España. “Nosotros sacamos todo un séquito de Guardia Civil y Ejército de Tierra desde Ifema el Día de la Almudena. Se montó una buena por ver a tanto militar con toda la parafernalia dando vueltas por la Castellana”, recuerda Zuazua. Un cabo suelto que dejó la logística y que terminó solucionando un comunicado de las fuerzas del orden tranquilizando al personal: solo se trataba del rodaje de una serie.