26 de mayo de 2024 | Actualizado 10:47

La Generalitat de Catalunya recupera la gestión del Eix Transversal antes de tiempo

El Ejecutivo catalán ha ejercido una opción del contrato de concesión que le permitía extinguirlo este año 2022
Cedinsa

La gestión de la autovía C-25, popularmente conocida como Eix Transversal, volverá a la Generalitat de Catalunya a partir del próximo 1 de enero. El Gobierno catalán ha ejecutado este martes el pago del precio de reversión de la concesión a la compañía Cedinsa Eix Transversal para anular de forma anticipada un contrato que contemplaba la gestión de la vía por esta empresa hasta el año 2040. El mismo contrato estipulaba la opción de ejercer este derecho por parte de la Generalitat, previo pago de un montante de 479,3 millones de euros, en tres momentos concretos: en el año 2017, este año 2022 y en 2027. Según fuentes del Ejecutivo catalán, ya intentó recuperar la gestión de la vía en 2017, pero se lo impidió la situación derivada de la aplicación del artículo 155.

La consejería de Territori se responsabilizará de la gestión directa de la autovía a partir del 1 de enero

Con esta recuperación, efectuada mediante “fondos propios” gestionados por la consejería d’Economia i Hisenda, la extinción de la concesión será efectiva a partir del 31 de diciembre. Eso significa que a partir del 1 de enero será la consejería de Territori la que se encargue de forma directa del mantenimiento, supervisión, planificación y control de la infraestructura.

Según fuentes de la Generalitat, la recuperación de la C-25 reportará “un ahorro neto de 781,5 millones de euros”, lo que se traducirá en “recursos adicionales a las arcas públicas de entre 40 y 50 millones de euros”. En este sentido, el Govern ha calificado la operación como la “que tiene más impacto sobre las finanzas catalanas de la última década”. Para realizar el cálculo del ahorro, la administración catalana ha comparado los pagos estimados por peaje en la sombra que se le habrían abonado a la empresa concesionaria hasta 2040, según previsiones de tránsito y términos del contrato, con el precio abonado para recuperar la infraestructura y los costes de mantenimiento futuros que se prevén en ella.