19 de mayo de 2024 | Actualizado 6:09

Vopak abre una vía para mover hidrógeno sin modificar las infraestructuras actuales

Busca alternativas para crear una supply chain del hidrógeno más eficiente y económicamente más atractiva para extender su uso

La multinacional holandesa Vopak, especializada en el almacenamiento de líquidos y que opera en España a través de Vopak Terquimsa, se ha aliado con la firma alemana Hydrogenious LOCH para escalar a nivel industrial una nueva tecnología que permite el almacenamiento y el transporte de hidrógeno a temperatura y presión ambientales en la infraestructura convencional del combustible líquido. “Esta tecnología se sirve del tolueno como portador del hidrógeno, lo que permite manejar el hidrógeno como un combustible fósil líquido que se puede almacenar en las instalaciones existentes en los puertos y transportar en la actual flota de buques quimiqueros y camiones cisterna”, explica Eduardo Sañudo, director general de Vopak Terquimsa, sociedad en la que también participa Exolum y que explota dos terminales en los puertos de Tarragona y Barcelona.

“Es necesario construir una cadena logística internacional para el hidrógeno que hoy no existe”
Eduardo Sañudo Director general de Vopak Terquimsa

En su opinión, “esta tecnología es susceptible de llegar a España porque, más allá de los hidroductos, es necesario construir una cadena logística internacional para el hidrógeno, que hoy no existe”. El hidrógeno puro, que va a ser un vector energético relevante en los próximos años para alcanzar el reto de la descarbonización, “no dispone de una supply chain, requiere de mucha energía para su mantenimiento porque tiene que estar muy frío y exige tanques de grandes dimensiones porque tiene una densidad muy baja”, añade Sañudo.

El primer paso de la alianza entre Vopak e Hydrogenious es la construcción de una planta de hidrogeneración, es decir, donde al hidrógeno se le suma el tolueno, en el parque industrial de la ciudad alemana de Dormagen, uno de los polos químicos más importantes de Europa, para su posterior transporte convencional a otra planta que levantará en Rotterdam (Países Bajos), donde se realizará el proceso inverso y se extraerá el hidrógeno para su consumo. El tolueno, una vez liberado, se puede reutilizar para realizar el mismo proceso con el hidrógeno.

Vopak también se plantea esta tecnología como alternativa a la opción de transportar el hidrógeno en forma de amoníaco verde, que “sí tiene una cadena de suministro en la industria química, sobre todo en la de los fertilizantes”. Como ventajas frente a este último, el director de Vopak Terquimsa destaca que “el tolueno es un producto fácil de encontrar en el mercado, no es excesivamente caro, y es menos tóxico que el amoníaco, que necesita tanques criogénicos y tiene muchas redundancias por motivos de seguridad”.

La compañía también está realizando pruebas para usar sus tanques de almacenamiento como baterías recargables

Otro proyecto tecnológico en el que también está invirtiendo la holandesa es el uso de sus tanques de almacenamiento como baterías recargables, un sistema conocido como ‘flow batteries’, donde el flujo electroquímico es proporcionado por un membrana que conecta el electrolito positivo de un depósito con el negativo de otro depósito. Este sistema permitiría almacenar electricidad a gran escala a un coste económico competitivo. “El ‘flow batteries’ es un proyecto que estamos desarrollando en nuestras terminales de Rotterdam y Singapur con dos compañías y dos tecnologías distintas”, señala el director de Vopak Terquimsa.

Asimismo, la multinacional holandesa está apostando por la captura y el almacenamiento de carbono (CO2), otra vía para la descarbonización que están promocionando la UE, a través de la inclusión de diferentes iniciativas entre Estados miembro en la lista de proyectos de interés común, y los gobiernos en los países del norte de Europa. “Tenemos proyectos en Rotterdam y Amberes, donde formamos parte de consorcios integrados por muchos emisores que envían su CO2 a un almacenamiento intermedio de Vopak, desde donde luego se exporta a su ubicación definitiva en el Mar del Norte”, explica Sañudo. Una de las aplicaciones del CO2 es la fabricación de fueles sintéticos en combinación con el hidrógeno verde.

Vopak Terquimsa acometerá una ampliación de su terminal en Tarragona a principios de 2024

El almacenamiento de CO2, que pasa por su inyección en el subsuelo como depósito permanente, es un tema controvertido en España después del intento frustrado del proyecto Castor, un antiguo yacimiento petrolífero vaciado a 22 kilómetros de la costa de Castellón que se quiso utilizar para almacenar gas. Según el director de Vopak Terquimsa, “la industria española está demandando su regulación”. Añade que “lo que Vopak está haciendo en Rotterdam es extrapolable a Tarragona o zonas donde haya un complejo petroquímico”.  Por último, concluye que “la captura y el depósito de carbono será circular, con empresas que reutilizarán sus emisiones en su propio proceso de producción, pero también con compañías que demandarán CO2, por lo que necesitas un esquema que contemple las emisiones, el almacenamiento y los potenciales consumidores”. Vopak, con una facturación de 1.227 millones de euros en 2021, está ejecutando un plan inversor de 2.000 millones hasta el 2030, de los que la mitad tiene como objetivo las energías renovables y la otra mitad la ampliación de su red de terminales. En concreto, Vopak cuenta con una red de 78 terminales en el mundo, especializadas en químicos, petróleo, gases, biocombustibles y aceites vegetales. En la terminal del puerto de Tarragona, donde tiene 444.433 metros cúbicos de capacidad, Vopak Terquimsa acometerá una ampliación a principios de 2024. En el puerto de Barcelona, la terminal tiene capacidad para 212.998 metros cúbicos.