Ports de la Generalitat amplía su parque fotovoltaico con una instalación en La Ràpita

El puerto de La Ràpita (Tarargona) dispondrá de 900 placas fotovoltaicas. De esta forma, el conjunto de recintos gestionados por Ports de la Generalitat contará con un total de 2.250 placas una vez finalizada la obra, contando las que están ubicadas en los puertos de Roses, Palamós, Arenys de Mar, Vilanova i la Geltrú, Cambrils, Deltebre y l’Escala. Como es el caso del resto de recintos, los paneles de La Ràpita también se enmarcan en el plan de descarbonización de la entidad catalana, a su vez contemplado en el Pla de ports de Catalunya Horitzó 2030, entre cuyos ejes se encuentra “la adaptación de los puertos al cambio climático”, recuerdan fuentes de la Generalitat. La actuación ha recibido una inversión de 787.000 euros y su finalización está prevista a mediados del mes de abril.
445 toneladas de CO2 anuales
Ports de la Generalitat espera ahorrar 445 toneladas de CO2 cada año con su parque fotovoltaico
Las placas se colocarán en el aparcamiento del muelle central del recinto, próximo a la lonja, en la cubierta de cinco marquesinas metálicas. Tendrán una potencia de 300 kW y generarán con ello una energía anual de 546.320 kWh, especifican fuentes de la Generalitat. Según el cálculo de sus promotores, con estos paneles “se dejarán de emitir a la atmósfera 195 toneladas de CO2”. Con el total del parque fotovoltaico de todos sus puertos, la Generalitat espera que el ahorro sea de 445 toneladas de CO2 emitidas cada año.
La instalación forma parte de un plan de obras más amplio, que incluye la construcción de una nueva base náutica en el puerto, y la urbanización de sus terrenos colindantes, todo junto bajo una inversión de 2,3 millones de euros. El consejero de Territori del Gobierno catalán, Juli Fernàndez, ha manifestado al respecto que “estamos más cerca de que el puerto de La Ràpita sea el primer green port de la Generalitat”. Según fuentes de la institución, el Green Port debe desarrollar su actividad teniendo en cuento su impacto medioambiental y aportando soluciones para mejorar su sostenibilidad, un hecho que cobra especial importancia en La Ràpita por estar ubicado en el espacio natural del Delta del Ebro.




