Los fabricantes europeos de coches urgen a Bruselas a negociar los aranceles de Trump

Los fabricantes de vehículos en Europa están mirando a Bruselas para que revierta los nuevos aranceles del 25% que la Administración Trump ha arrojado sobre el sector. Desde la principal asociación que los agrupa, ACEA, se conmina a la Comisión Europea a “establecer un diálogo” con EEUU “para encontrar una solución inmediata que evite las tarifas”. Es el mismo enfoque “pragmático” y de “vía negociadora” que plantea desde España Sernauto, agrupación que representa a los fabricantes de componentes. En las últimas horas también ha reaccionado la asociación española de fabricantes Anfac, que, en cambio, apuesta por reforzar “la autonomía estratégica” europea y señala que el impacto de la decisión de Donald Trump será “limitado” para las plantas españolas de vehículo terminado, dado que apenas exportan producto al mercado norteamericano.
ACEA apunta a que el arancel afectará a los fabricantes instalados en EEUU
De hecho, la negociación formaría parte de la primera respuesta que Bruselas esbozó por boca de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tras conocerse el anuncio de la Casa Blanca. “La Unión Europea continuará buscando soluciones negociadas, al tiempo que salvaguarda sus intereses económicos”, apuntó la dirigente política, aunque añadía que todavía deben “revisarse este anuncio y el resto de medidas que EEUU tiene previstos para los próximos días”. La UE respondió a la última andanada de aranceles con una batería de valor similar sobre varios productos norteamericanos. Según el comunicado de la administración estadounidense de este miércoles, la nueva imposición se aplicará “sobre todos los vehículos de pasajeros y camionetas importados, así como a componentes de automoción clave (motores, transmisiones, componentes del sistema de propulsión y componentes eléctricos)”. La medida entrará en vigor el próximo 3 de abril, declaró el propio presidente Trump.
ACEA ha señalado que “el arancel no sólo afectará a las importaciones en EEUU, una multa que probablemente paguen los consumidores del país, sino que las medidas sobre los componentes también dañan a las empresas que manufacturan coches desde territorio norteamericano para exportarlos”. Según la asociación, “los fabricantes europeos exportan entre el 50% y el 60% de los coches que producen en EEUU, haciendo una aportación sustancial a la balanza comercial norteamericana”. Su director general, Sigrid de Vries, ha recordado que los fabricantes europeos “han estado invirtiendo durante décadas en el país norteamericano”, y ha reiterado que el impacto negativo de las tarifas “será también para la fabricación doméstica estadounidense”.
1.021 millones de euros
El mercado de EEUU generó 1.021 millones de euros a los proveedores de automoción instalados en España
Sernauto, por su parte, ha alertado de que los aranceles específicos sobre los componentes “repercutirán de forma estructural en la cadena de suministro transatlántica”. En el caso español, repercutiendo “tanto a exportaciones directas desde España como a vehículos con componentes españoles que se fabrican en Alemania, Francia o México”. Según los datos de la asociación, EEUU es el octavo socio comercial de los proveedores de componentes en España, con una cifra de facturación de 1.021 millones de euros en 2024 y el 4% del total de las exportaciones que realiza el sector. “Aunque dicho porcentaje no es alto, es un mercado estratégico, con alto valor añadido y dependencias indirectas clave”, añade la organización. Sernauto también pone el foco sobre México, uno de los principales exportadores de coches a EEUU, y en el cual “la industria española de componentes cuenta con una importante implantación productiva”. El decreto de la Casa Blanca detalla que todos los vehículos fabricados en México podrán pedir una exención del arancel en los componentes que sí estén fabricados en EEUU.
NINGÚN VEHÍCULO EXPORTADO DESDE ESPAÑA EN 2024
La asociación de fabricantes de vehículos española Anfac, integrada en ACEA, ha trasladado que, en 2024, no se exportó ningún coche desde España al mercado estadounidense. “Todo apunta a que en 2025 continuemos por esa línea. Por tanto, la afectación sería muy limitada en este sentido para las fábricas españolas de automoción”. Con todo, la organización ha “rechazado las medidas proteccionistas ayer anunciadas”, y ha subrayado que “las marcas de automóviles son operadores globales”, por lo que “ninguna batalla comercial beneficia al consumidor ni a la industria, de ninguna de las partes afectadas.
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La asociación aboga por que se construya “un mercado español y europeo fuerte”, con más autonomía, “para evitar que el cliente sufra las consecuencias de las batallas arancelarias”, en clara alusión a la inercia que está imponiendo el presidente de los EEUU. En el caso estrictamente español, la organización conmina a la administración a adoptar “una Hoja de Ruta estratégica, un Plan España Auto 2030 que garantice la posición dominante de la industria del automóvil española en Europa y a nivel global”.
BUSINESS EUROPE TAMBIÉN LLAMA A LA NEGOCIACIÓN
El lobby empresarial europeo Business Europe también ha emitido un comunicado instando a Bruselas a que establezca negociaciones. “Seguimos convencidos de que se pueden encontrar soluciones negociadas si existe voluntad política en ambos lados”, ha expresado su director general, Markus J. Beyrer. De todos modos, el representante empresarial ha añadido que Europa “debe salvaguardar sus intereses económicos y desarrollar más resiliencia a base de una diversificación ambiciosa”.





