Baleària y DFDS se reparten el negocio de Armas Trasmediterránea

Las navieras Baleària y DFDS, especializadas en líneas de corta distancia, han llegado a acuerdos con Armas Trasmediterránea para hacerse con su negocio. El armador con sede en Canarias, filial del holding Bahía de las Isletas, llevaba un tiempo en el mercado tras pasar por un proceso de saneamiento financiero en los últimos años. Según lo transmitido por la propia compañía y por sus compradores, Baleària se hará con el grueso de su estructura y negocio, mientras que DFDS confirma el preacuerdo que ya se había anunciado para adquirir las rutas y los buques de Armas en el Estrecho de Gibraltar. De esta forma, Baleària se ha impuesto al grupo naviero Boluda, que también había mostrado interés en la operación, y se ha quedado con esta parte del negocio de Armas Trasmediterránea por un importe de 215 millones de euros. En el caso de las actividades adquiridas por DFDS, la operación se ha cerrado por 40 millones de euros. Ambas transacciones, que han contado con el banco de inversión Houlihan Lokey como asesor financiero de la parte vendedora, restan pendientes de aprobación por parte de los organismos reguladores de la competencia.
El grupo de Adolfo Utor invierte 215 millones de euros en la operación y DFDS destina 40 millones de euros
En concreto, la compañía presidida por Adolfo Utor pasa a adquirir toda la actividad empresarial de Armas en Canarias, la península ibérica, Argelia y el mar de Alborán, así como su negocio de transporte terrestre. Ello también incluye una parte del negocio en el estrecho de Gibraltar -un buque y una concesión en Algeciras-, aunque los principales activos allí pasan a manos de DFDS. En total, y según datos de la propia Baleària, se hace con una flota de 15 navíos y una plantilla de 1.500 empleados, además de una red de rutas interinsulares y con la Península que, en 2024, generaron una facturación conjunta de 420 millones de euros, según fuentes de Armas. El presidente de Baleària, Adolfo Utor, ha aseverado que la compra dará a su compañía “el tamaño y la capacidad necesarias” para competir “en un mercado marcado por la presencia de grandes grupos transnacionales”. La compañía de Utor ya estaba activa en los tráficos del mar de Alborán, pero con la compra penetra de forma amplia en el mercado canario.
DFDS, por su parte, adquiere el control y la infraestructura de las rutas de Armas entre Algeciras, Ceuta y Tanger Med (Marruecos), así como las dos embarcaciones que las operan actualmente, el ‘Volcán de Tamasite’ y el ‘Villa de Agaete’. “La compra incluye todos los permisos de operación correspondientes y la integración de unos 200 empleados”, ha añadido el operador con sede en Copenhague (Dinamarca), que ya era un competidor de Armas en el Estrecho. Además, DFDS ganará capacidad en el buque ro-ro que normalmente fletan de forma conjunta todas las navieras que intervienen en este mercado. Las rutas en el Estrecho generaron una facturación de 66 millones de euros para Armas Trasmediterránea en 2024, según ha transmitido la empresa vendedora. DFDS incorpora así capacidad ante un mercado que ha “excedido nuestras expectativas”, en palabras de su responsable de división de Ferry, Mathieu Girardin. Se espera que la operación esté completada en el primer trimestre de 2026.
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Paralelamente, Armas también ha confirmado la venta del ferry ro-pax ‘Fortuny’, una embarcación de 157 metros de eslora y 26 de manga construida en 2001, por 25 millones de euros. La compradora ha sido la naviera italiana Liberty Lines, que opera líneas en la península itálica y su periferia insular, y con la que se habría firmado un acuerdo el pasado mes de julio por un montante económico por ahora desconocido. La nave dispone de capacidad para 1.250 pasajeros, 140 vehículos y 1.500 metros lineales de carga y actualmente opera en la en la línea Arrecife-Las Palmas.
La venta de activos del negocio de Armas Trasmediterránea consuma el proceso de saneamiento financiero de la compañía, que enfrentaba problemas económicos desde que Naviera Armas adquirió a Trasmediterránea en 2017. Tras la capitalización del grueso de su deuda por parte de sus principales accionistas -principalmente bancos y fondos de inversión-, la empresa estaba en el mercado dividida en segmentos de negocio.




