21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Ceva lanza una red de logística inversa para reciclar las baterías de vehículo eléctrico

El servicio se extenderá a diez países europeos pero arranca a finales de este año en España, Francia y el Reino Unido
Ceva Logistics

El operador Ceva Logistics (CMA CGM) está desarrollando un servicio de logística inversa para las baterías de vehículo eléctrico que llegan al final de su vida útil. La empresa despliega una red de transporte y centros logísticos que se extenderá a diez países europeos, dentro de la infraestructura de logística para vehículos que tiene en el continente. Los primeros centros se abrirán en España, Francia y Reino Unido a finales de este mismo año, y se expandirán a Alemania, Italia, Polonia, Suecia, Suiza, Países Bajos y la República Checa entre 2026 y 2027. Este nuevo negocio se basa en una prueba piloto que la compañía lleva a cabo desde el año 2022 en su centro de logística de vehículos terminados del municipio belga de Ghislenghien.

Ceva introducirá servicios de valor añadido y reciclaje en sus centros logísticos para baterías

La filial de CMA CGM afirma que realizará una “inversión multimillonaria” para desplegar la red, aunque no ha detallado ninguna cifra. Se apoyará sobre su red de logística automovilística actual, organizando la recogida de las baterías en “concesionarios de automóviles, revendedores de vehículos y centros de vehículos al final de su vida útil”. En los centros logísticos que está designando, Ceva introducirá “servicios de valor añadido como el diagnóstico, el desmantelamiento, la regeneración o el reacondicionamiento de baterías” con el fin de “maximizar la recuperación de valor mediante la reutilización o el reciclaje”. Una vez procesadas, las baterías o sus residuos se trasladarán a empresas terceras dedicadas a su reciclaje. Asimismo, la compañía aplicará trazabilidad individual a las unidades, “lo que permitirá una total transparencia de su estado”, han explicado sus fuentes.

El consejero delegado de Ceva, Mathieu Friedberg, ha manifestado que a la compañía le pareció “esencial proponer soluciones sólidas y virtuosas para ayudar al sector automovilístico a reforzar la economía circular”, dada la evolución que está viviendo el segmento eléctrico. Según datos de la propia empresa, “ocho millones de baterías de iones de litio llegarán al final de su vida útil en los próximos cinco años en Europa”.