21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48
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Port de Barcelona construye su futuro: energía verde para liderar el cambio

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Port de Barcelona construye su futuro: energía verde para liderar el cambio

El Plan de Transición Energética permitirá al Port de Barcelona reducir las emisiones el 85% en el 2040 y convertirse en un recinto neutro en carbono en el 2050

El Port de Barcelona alcanza un punto de inflexión histórico con el nuevo Plan de Transición Energética: la energía deja de ser sólo una mercancía para convertirse en el motor de un recinto más competitivo, sostenible y resiliente. Es una transformación con dos objetivos claros: reducir el 85% las emisiones en el 2040 y ser un puerto neutro en carbono en el 2050. Para ello, la instalación portuaria catalana se dota de una hoja de ruta con más de 150 actuaciones y un primer horizonte de cumplimiento en 15 años, con la perspectiva de ir renovando y actualizando su evolución.

Cada año, por el Port de Barcelona pasan 10 millones de toneladas de combustibles, es decir, de energía. Con el Plan, esta energía se transforma para impulsar barcos, camiones y trenes, mover la maquinaria e iluminar el puerto, y al mismo tiempo constituye la clave para liderar la transición energética en todo el sector logístico. Además de ser una respuesta al cambio climático, esta nueva etapa también constituye una oportunidad para ser más competitivos, optimizar costes y garantizar la resiliencia energética. El Port de Barcelona no sólo consumirá energía sostenible, también la producirá y la distribuirá, convirtiéndose en un nodo estratégico para la economía del territorio. “El Plan de Transición Energética marca la planificación portuaria de los próximos años y transformará nuestro modelo energético, generando nuevas áreas de negocio. Todas las actuaciones que se realizan y se realizarán en el Port de Barcelona se diseñan y se piensan teniendo en cuenta la transición energética. La sostenibilidad ya impregna todo el negocio portuario”, ha manifestado el presidente de Port de Barcelona, José Alberto Carbonell.

Las medidas contemplan una inversión público-privada de 1.700 millones de euros. Con estas actuaciones, el Port de Barcelona apuesta por la electrificación, la innovación y el uso de combustibles limpios. En el 2030, la mitad de la actividad portuaria estará electrificada y el 90% de los barcos se conectarán a energía 100% renovable cuando atraquen. Además, se producirán 100.000 toneladas de biocombustible y se instalará el mayor parque solar sobre cubierta de Europa.

En materia de descarbonización, el puerto reducirá en un 50% las emisiones de CO2 en el 2030, respecto de las emisiones de 2017. Eso significa, durante los próximos cinco años, dejar de emitir un millón de toneladas de CO2, el equivalente a 240.000 coches circulando anualmente. Será el paso previo a reducir las emisiones en un 85% en el 2040 y convertirse en puerto neutro en carbono, un hito que se alcanzará en el 2050.

En el 2030, dos de cada tres escalas de portacontenedores y cruceros se conectarán a sistemas Onshore Power Supply y en el 2050 lo harán el 90% de los barcos

Una de las actuaciones con más peso es la electrificación de los muelles para suministrar energía verde a los barcos. Los sistemas Onshore Power Supply (OPS), que el Port de Barcelona está desplegando, suministran electricidad 100% renovable a los barcos, de forma que pueden parar sus motores mientras están amarrados. En el 2030, dos de cada tres escalas de portacontenedores y cruceros se conectarán a estos sistemas y en el 2050 lo harán el 90% de los barcos.

Un hub de energías limpias

Éste es un ejemplo de cómo mejorar la eficiencia energética de la actividad portuaria: hacer que cada actividad se realice con la fuente de energía más eficiente posible. Pero no todo se puede electrificar. Por eso, es esencial trabajar también en la adopción de combustibles de bajas emisiones como el biometano, desarrollando la cadena de suministro específica, desde la normativa hasta los modelos de negocio que la hagan posible. Esta cadena de suministro, al mismo tiempo, será clave para formar parte de los corredores verdes marítimos que se están estableciendo entre los principales puertos del mundo y atraer así los barcos más eficientes, en un círculo virtuoso que reforzará la sostenibilidad del puerto.

José Alberto Carbonell

Presidente del Port de Barcelona

“La sostenibilidad ya impregna todo el negocio portuario”

La transición energética creará nuevos modelos de negocio

En esta línea, ya se ha empezado a desplegar lo que será el mayor parque fotovoltaico sobre cubierta de Europa, para tener instalados 100MWp de energía solar en el año 2030. El mismo año, se producirán hasta 100.000 toneladas de biocombustible, que después se suministrará a los barcos, con varias plantas que aprovecharán los residuos de las propias embarcaciones y del entorno del recinto portuario, aplicando criterios de economía circular. Todos estos cambios, sin embargo, no serán posibles sin una apuesta decidida por la innovación. La transición energética creará nuevos modelos de negocio y traerá tecnologías que se van a tener que integrar en el ecosistema portuario, como ya se ha logrado con los sistemas OPS y habrá que hacer con el hidrógeno o los sistemas de captura de CO2, por ejemplo.

El hidrógeno, combustible alternativo de futuro, copa una parte importante de la apuesta del recinto: Barcelona contará con su propia hidrogenera, que ya está en proceso de contratación, y realiza pilotos con camiones propulsados por este combustible verde del futuro. Además, será el punto de partida del hidroconducto H2Med, que suministrará esta energía verde al resto de Europa.

El Plan de Transición Energética plantea un reto mayúsculo que se tendrá que materializar a través del esfuerzo coral de toda la comunidad portuaria. Con la transición energética, el Port de Barcelona se convertirá en un nodo estratégico que no sólo comercia, almacena y distribuye energía, sino que la produce y garantiza el suministro de diferentes energías sostenibles.