Transcereales Cruz levanta una terminal intermodal en la línea de Fuentes de Oñoro

La empresa familiar dedicada al comercio de cereales Transcereales Cruz ha puesto en funcionamiento una instalación intermodal de mercancías que funciona como puerto seco en la línea ferroviaria de Fuentes de Oñoro (Salamanca) a finales de este verano, en septiembre. Mientras el puerto seco de Salamanca capital, impulsado por la Zona de Actividades Logísticas (Zaldesa), de carácter público, aún no había sacado a concurso público la licitación para su explotación —hecho que se producía finalmente hace algo más de una semana—, esta empresa familiar, de 80 años de historia, tomaba la delantera y conectaba su terminal a la línea de Fuentes de Oñoro, pendiente ésta de terminar su proceso de electrificación. La plataforma está ubicada en Fuente de San Esteban, a 61 kilómetros de Fuentes de Oñoro y algo más de 65 kilómetros de Vilar Formoso, en la frontera portuguesa; y a 52 kilómetros del puerto seco de Zaldesa.
“En su momento sacábamos trenes a Francia y Portugal, pero en 2015 se interrumpió”
Guillermo Cosme Responsable de Marketing y Comercialización Ferroviaria de Transcereales Cruz
La instalación tiene capacidad para operar con trenes de 750 metros en ancho ibérico y cuenta con instalaciones para el transporte y almacenaje de grano y cereales. La historia de la compañía se remonta a 1998, cuando su centro de operaciones, situado en la misma ubicación que su plataforma intermodal actual, acogía procesos de almacenaje, cribado, limpieza y clasificación de cereales, así como en logística de productos agroalimentarios. “En su momento, también nos dedicábamos a sacar trenes con Francia y Portugal, así como también algunos tráficos provenientes de España, pero en 2015 esta actividad se interrumpió”, explica el responsable de Marketing y Comercialización Ferroviaria de Transcereales Cruz, Guillermo Cosme. Hasta ahora, cuando han decidido evolucionar hacia plataforma logística intermodal, en la que han desarrollado una derivación particular para conectar directamente con la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG). A día de hoy, la empresa también continúa almacenando y gestionando cereales, subproductos como guisantes, habas y salvados, fertilizantes, forrajes y semillas.
“Otra novedad respecto a lo que hacíamos en su momento es haber introducido la intermodalidad para contenedores y otros tipos de tráfico, así como tener la terminal de graneles preparada con básculas homologadas, hilos anexos, trenes de descarga en los laterales y la opción de descargar directamente al almacenamiento vertical para que, de ahí, se derive al camión o a las naves sin ningún problema”, amplía Guillermo Cosme. El objetivo es convertir esta instalación en un punto logístico estratégico para la intermodalidad y en un nexo entre Castilla y León y los puertos portugueses de Leixoes y Aveiro a través del Corredor Atlántico, con aspiraciones a llegar de nuevo a Francia e incluso a Alemania y el norte de Europa. Además, su ubicación permitiría la conexión con la Ruta de la Plata e incluso con el Corredor Mediterráneo vía Madrid y Algeciras. Igualmente, la conectividad ferroviaria engancharía la plataforma con los puertos del norte de España, manifiestan desde Transcereales Cruz.
21.000 metros cuadrados
El puerto seco ofrece más de 180.000 metros cuadrados, de los que 21.000 son del apartadero ferroviario
En total, son más de 180.000 metros cuadrados de plataforma, de los que 21.000 metros cuadrados forman parte del apartadero ferroviario, de titularidad privada. Otros dos espacios, de 9.300 metros cuadrados y 8.300 metros cuadrados, son los espacios de almacenamiento horizontal y vertical actuales. Y por último, existen otros 140.000 metros cuadrados adicionales destinados a “ampliar líneas o desarrollar nuevas actividades logísticas para cualquier empresa que quiera instalarse allí”, explica Guillermo Cosme. De esta forma, la logística puede ser gestionada tanto por Transcereales Cruz como por la propia compañía que decida alquilar la totalidad o parte de ese espacio de ampliación. “Para hacer todas estas operaciones es necesario estar habilitado por Adif, y nosotros tenemos esa habilitación”, amplía el portavoz de la empresa.
De hecho, Transcereales Cruz cuenta con autorización de circulación de apartaderos, de operaciones de carga y está habilitada como auxiliar de operaciones de tren y maniobras para realizar de forma autónoma todas las operaciones de recepción, expedición y maniobras ferroviarias. “Pero la planta la puede alquilar quien quiera, o ver con nosotros cómo hacerlo para que seamos nosotros quienes le almacenemos la mercancía o hacerle la expedición a camión intermodal”, asegura Guillermo Cosme. En total, la plataforma puede almacenar más de 25.000 toneladas métricas de graneles y descarga más de mil toneladas métricas por ferrocarril al día. La terminal está equipada con básculas ferroviarias que admiten un pesaje máximo de 160 toneladas y cuenta con preparación para operar con distintos tipos de vagones, más allá de los contenedores y graneles (tolva, cisternas, plataforma, compuestos o tanques). Para poner este proyecto en marcha, la empresa ha realizado una inversión acumulada de unos 25 millones de euros, siendo el 100% capital privado.
Ya han recibido interés de multinacionales, cargadores y empresas de logística y transporte por contenedor
Desde que la compañía interrumpió sus tráficos ferroviarios desde Fuente de San Esteban, “hemos estado aprovechando para hacer obras, adquirir en propiedad la terminal actual, modernizarla, dar formación para operar de manera autónoma y volver a ser operativos”, describe Cosme. Esta funcionalidad se ha recuperado totalmente en septiembre de este año. A día de hoy, el responsable de Comercialización asevera que, aunque todavía no se han dado tráficos reseñables por lo reciente de la apertura de su nuevo servicio, ya han recibido interés de “unas cuantas” multinacionales y varias empresas de diversos sectores, especialmente cargadores y empresas de logística y de transporte por contenedor, así como de empresas ferroviarias. Para el portavoz de Transcereales Cruz, ello supone un punto de ventaja, puesto que son varias las que operan en la zona, entre ellas, Renfe, el brazo ferroviario de MSC, Medway; y Captrain, además de otros traccionistas que se están incorporando.
Aunque aún habrá que esperar un tiempo hasta ver electrificado por completo el tramo de Fuentes de Oñoro, la empresa considera positiva la entrada en funcionamiento antes de que estos trabajos finalicen, porque prácticamente cualquier tipo de locomotora eléctrica será válida. “Las que están comprando las empresas ferroviarias con las Euro6000″, añade Cosme. En cualquier caso, la empresa cree que, en un plazo medio, será posible contar con ellas para acentuar la reducción de emisiones asociadas a cada operación ferroviaria.
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Pese a que la empresa está abierta a la colaboración de otros actores ferroviarios, su portavoz destaca que “no necesitamos que venga cualquier actor a ayudarnos con la operativa”, porque la burocracia de estos años de escasa actividad les ha dado para contar ahora con una cualificación para despachar directamente con el Centro de Control de Tráfico Centralizado (CTC) de Adif en León, así como para recibir el tren, expedirlo, cargarlo y descargarlo. En cualquier caso, Transcereales Cruz asume que la tarea durará meses o probablemente años, a tenor de la cuota ferroviaria de mercancías actual en España. Y precisamente se evidencia en el caso de una empresa como ésta, que realizaba operaciones por tren hace años y que ahora nota una diferencia abismal entre la época pasada y la actual.
“Curiosamente, antes se hacía más tráfico ferroviario y con el paso del tiempo, ha disminuido, en lugar de haberse incrementado. Nosotros cargábamos y descargábamos los trenes en un sinfín de estaciones”, rememora el responsable. Pese a eso, Guillermo Cosme cree que esta realidad cambiará a medio plazo “por la crisis que hay en el transporte por carretera, y ahí es donde el ferrocarril tiene mucho que decir”. También es de la opinión de que el tráfico de mercancías ferroviario no está aquí para quitar cuota a la carretera, sino para complementarla, ya que este modo permite, según sostiene, mover más cantidad de carga y abaratar dichos movimientos. “La imagen va a cambiar porque el transporte por carretera está viviendo signos de agotamiento”, mantiene.

“En su momento sacábamos trenes a Francia y Portugal, pero en 2015 se interrumpió”

