21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Los operadores logísticos reclaman ayudas y un fondo de cobertura ante la crisis de Ormuz

UNO se suma a las peticiones del sector y reclama ayudas al combustible y la creación de un fondo de cobertura para seguros
UNO

La escalada bélica en Oriente Próximo sigue elevando la preocupación en el sector logístico español. Tras las advertencias de las principales asociaciones del transporte por carretera y la reciente reclamación del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) para activar la cláusula de indexación del combustible prevista en el Real Decreto-ley 3/2022, la patronal logística UNO se ha sumado ahora a las peticiones de apoyo al sector y reclama ayudas urgentes al combustible y la creación de un fondo de cobertura para seguros que garantice la continuidad operativa de las empresas. En concreto, los operadores logísticos reclaman medidas de apoyo para evitar que la escalada de costes termine trasladándose a toda la cadena de suministro. Entre las propuestas planteadas se encuentran ayudas directas al combustible y la creación de un fondo de cobertura para seguros que permita a las empresas afrontar los riesgos derivados de la actual situación geopolítica.

Solicitan ayudas directas al combustible y la creación de un fondo de cobertura para seguros

La petición se produce después de que las principales organizaciones empresariales del transporte ya alertaran en los últimos días del riesgo que supone para la actividad logística española la actual crisis geopolítica en una de las regiones clave para el suministro energético mundial. En concreto, la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) y la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (Astic) advirtieron recientemente de que la volatilidad del mercado petrolero derivada del conflicto podría trasladarse rápidamente al coste del combustible, uno de los principales gastos del sector. A estas advertencias se sumó posteriormente el CNTC, que reclamó la activación del mecanismo de revisión automática del precio del transporte vinculado al gasóleo para evitar que el incremento del carburante recaiga exclusivamente sobre las empresas transportistas.

El sector insiste en que el transporte y la logística constituyen una infraestructura esencial para el funcionamiento de la economía y advierte de que una prolongación de la crisis energética podría comprometer la estabilidad de numerosas empresas. En este contexto, las organizaciones empresariales reclaman una respuesta coordinada de las administraciones para evitar que el impacto del conflicto vuelva a recaer principalmente sobre los operadores logísticos y las empresas transportistas.

“Se han aplicado recargos, han subido los fletes y se han multiplicado las dificultades en las rutas”
Francisco Aranda Presidente de UNO

En este contexto, el presidente de UNO, Francisco Aranda, ha alertado de que la escalada bélica ya está generando un fuerte impacto económico sobre las cadenas de suministro internacionales. “En las últimas horas se han aplicado recargos en las cadenas de suministro, ha subido el coste de los fletes y se han multiplicado las dificultades en las rutas aéreas y terrestres, lo que incrementa de forma significativa los costes operativos y pone en riesgo la continuidad de la actividad logística”, ha señalado.

El conflicto está afectando de forma directa a varios segmentos de la cadena logística global. Según ha explicado Aranda, en el transporte marítimo varias navieras han activado el denominado ‘war risk’, un recargo aplicado cuando los buques atraviesan zonas de conflicto bélico, así como el Emergency Fuel Surcharge (EFS), una tasa temporal vinculada a subidas bruscas del precio del combustible. Estos recargos afectan especialmente a determinadas rutas internacionales, entre ellas las conexiones entre Europa y Norteamérica o las que enlazan Extremo Oriente con el Mediterráneo, donde el aumento de los costes logísticos comienza a trasladarse a las tarifas del transporte.

El transporte aéreo tampoco escapa a las consecuencias del conflicto. “Varios aeropuertos de la región han cancelado operaciones y algunas aerolíneas han suspendido rutas, mientras que las que mantienen vuelos han elevado significativamente sus tarifas”, ha recordado Francisco Aranda. En esta línea, alerta de que, en algunos casos, los precios se han incrementado hasta el 600%, “debido en parte a la necesidad de rediseñar rutas tras el cierre de determinados espacios aéreos”.

En el caso del transporte por carretera, el impacto se está produciendo de forma directa a través del precio del combustible. Según ha advertido el presidente de UNO, el gasóleo ha llegado a subir hasta 18 céntimos por litro en cuestión de horas y podría superar los dos euros por litro en los próximos días si continúa la escalada de tensión en la región. Este incremento afecta especialmente a un sector en el que el carburante representa una parte muy relevante de los costes de explotación. “Cada céntimo adicional en el precio del combustible reduce de forma directa los márgenes operativos de las empresas, especialmente en actividades como el transporte de carga completa (FTL), carga parcial (LTL) o el transporte de contenedores”, ha concluido.