21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

La automoción china reconfigura la cadena de valor española hacia un modelo más eficiente y digital

La regionalización de la cadena de suministro y la proximidad de los proveedores ganan peso en las estrategias de los fabricantes chinos
Gestamp

La llegada de fabricantes de automoción chinos a España está acelerando la transformación de la cadena de valor hacia esquemas de actividad del negocio del automóvil más eficientes, digitalizados y regionalizados. La implantación de gigantes como BYD, Chery, Geely o SAIC, entre otros, está impulsando una reorganización de las cadenas de suministro, con un mayor protagonismo de la proximidad industrial, la capacidad tecnológica y la rapidez operativa. En este contexto, el presidente del Clúster de la Industria de Automoción de Catalunya (CIAC), Josep Maria Vall, asegura que “el principal cambio será una reconfiguración hacia la velocidad, la eficiencia en costes y la regionalización estratégica”.

“Los proveedores tendrán que adaptarse al modelo operativo de los fabricantes chinos”
Josep Maria Vall Presidente del Clúster de la Industria de Automoción de Catalunya (CIAC)

En palabras del presidente de CIAC, esta transformación estará marcada por la necesidad de adaptar la industria auxiliar española a los nuevos métodos de trabajo implantados por los fabricantes chinos. Vall ha señalado que los proveedores deberán ajustarse al “nuevo modelo operativo” que exportan estas compañías, un sistema que les permite lanzar vehículos “el doble de rápido”, hacerlo con “el 40-50% menos de inversión” y contar con “una ventaja en costes del 30%”. Ante este escenario, el responsable del clúster considera que “proveer a estas marcas exigirá a nuestra industria auxiliar ser mucho más ágil” y también “adoptar masivamente herramientas de inteligencia artificial para recortar tiempos de desarrollo y costes de verificación”.

En este contexto, Josep Maria Vall vaticina cambios regulatorios que podrían modificar la organización de las cadenas logísticas en Europa. El presidente del CIAC afirma que “se prevé un cambio regulatorio inminente” y explica que la Comisión Europea está valorando “exigir reglas de contenido local de hasta el 70% o 75%” para que los vehículos puedan acceder a ayudas estatales o evitar determinados aranceles”. Según advierte, si esta iniciativa prospera, “obligará a las marcas chinas a desarrollar una cadena de suministro de ‘kilómetro cero’ en España y Europa”, una situación que, en su opinión, “transformará la logística” y “fortalecerá enormemente a los proveedores que estén preparados para asumir esos volúmenes”.

La industria ve oportunidades de crecimiento si los fabricantes chinos incorporan proveedores locales

Por su parte, la Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto) también coincide en que la creciente presencia de fabricantes chinos puede acelerar la evolución tecnológica de la cadena de suministro española. Según Sernauto, “la mayor presencia de fabricantes chinos puede acelerar la transformación tecnológica de la cadena de suministro en áreas como la electrificación, la electrónica, el software o las baterías”, segmentos en los que los proveedores españoles “ya disponen de capacidades diferenciales”. A su vez, la asociación advierte de que “aumentará la competencia en costes, flexibilidad y capacidad de innovación”, una circunstancia que obligará a las empresas a seguir reforzando “la eficiencia y la digitalización”.

En este proceso, “resulta especialmente importante el papel de las pymes”, que representan “una parte esencial del tejido industrial español” y necesitan “un entorno que facilite el acceso a financiación, la innovación y el desarrollo del talento, para que puedan seguir siendo un elemento clave de la competitividad y la resiliencia de nuestra cadena de valor”, afirman desde la Asociación Española de Proveedores de Automoción. Por este motivo, “si la implantación de estas marcas viene acompañada de una verdadera integración de proveedores locales, se abrirán nuevas oportunidades de crecimiento y diversificación para la industria española de componentes”.

La industria española defiende que las inversiones chinas vayan más allá del ensamblaje

Desde la multinacional española especializada en el diseño, desarrollo y fabricación de componentes metálicos de alta ingeniería para la industria de la automoción Gestamp sostienen que “una progresiva localización de la producción de fabricantes chinos en España, en el marco de un proceso que incluya la colaboración con proveedores locales y el desarrollo de capacidades tecnológicas propias, puede abrir oportunidades para los fabricantes de componentes que operan en nuestro país”. Asimismo, la compañía destaca que este escenario representa “una oportunidad y un reto para el sector”, que deberá continuar “trabajando para ganar en competitividad, en eficiencia y en capacidades de innovación”. Todo esto se sitúa en “el marco de los avances que toda la industria –tanto de fabricantes como de productores de componentes– está dando para avanzar en la transformación tecnológica hacia el vehículo eléctrico”, y en un contexto donde “España es el cuarto productor de componentes a nivel europeo”.

Más allá de los cambios operativos y tecnológicos, la llegada de fabricantes chinos también genera un intenso debate sobre su impacto en la industria de componentes. Desde CIAC consideran que el resultado dependerá en gran medida del modelo de implantación elegido por estas compañías. Josep Maria Vall advierte que la llegada de nuevas marcas puede convertirse en una amenaza si se limita a modelos de ensamblaje mediante grandes bloques o kits importados desde China. Sin embargo, defiende que existe una “gran oportunidad de negocio” en España si se materializan “inversiones bien hechas” que no sólo incorporen el ensamblaje, sino que también abarquen la producción completa, centros de I+D y una integración efectiva de proveedores de proximidad en las cadenas de valor de los nuevos fabricantes. “Si logramos introducirnos en su cadena de valor, su llegada puede ayudar a reindustrializar plantas que actualmente sufren falta de carga de trabajo y asegurar el empleo nacional”, apunta Vall.

Los fabricantes chinos intensifican sus contactos con las empresas españolas de componentes

En esta misma línea, Sernauto defiende que la presencia de grupos chinos puede beneficiar a la industria española siempre que exista una verdadera integración industrial. La asociación considera que “esta tendencia puede representar una oportunidad para los fabricantes españoles de componentes siempre que venga acompañada de una integración real de la cadena de valor local”. Además, desde Sernauto también subrayan que “es fundamental que la implantación de nuevos actores no se limite a la comercialización o al ensamblaje final de vehículos, sino que genere actividad industrial, compras locales, innovación, transferencia de conocimiento y empleo cualificado”. Por ello, defienden que “cualquier empresa que quiera crecer en nuestro mercado debe contribuir a fortalecer el ecosistema industrial existente y generar valor de forma sostenible y con vocación de permanencia”.

La intensificación de las relaciones entre fabricantes chinos y empresas españolas de componentes ya comienza a reflejarse en el mercado. Respecto a ello, el representante del clúster catalán asegura que existe “un incremento claro y tangible en los contactos” entre ambas partes. Como ejemplo, destaca que Geely ha iniciado conversaciones con proveedores de la Comunidad Valenciana para analizar un “plan de compras de piezas de proximidad” vinculado a la posible fabricación de vehículos eléctricos en las instalaciones de Ford de Almussafes. Del mismo modo, la implantación de Chery en la Zona Franca de Barcelona, en alianza con Ebro, contempla incrementar progresivamente la localización de la producción y la incorporación de proveedores locales.

Gestamp reclama combinar apertura a la inversión china con criterios de reciprocidad y desarrollo industrial

Esta aproximación entre fabricantes chinos y proveedores españoles también forma parte de la trayectoria de Gestamp. La empresa española recuerda que está presente en China desde 2007 y que actualmente dispone de trece fábricas que suman más de 400.000 metros cuadrados de capacidad productiva, además de dos centros de I+D ubicados en Kunshan y Shanghai. Gracias a esta implantación, la compañía ya mantiene colaboraciones con fabricantes chinos de automóviles, una circunstancia que le permite conocer de primera mano la evolución de la industria de la automoción.

Por esta razón, desde Gestamp consideran que “la inversión extranjera puede ser una oportunidad, siempre que contribuya a reforzar el tejido industrial europeo, generar empleo de calidad y desarrollar capacidades tecnológicas propias”. Asimismo, recuerdan que “mantener la producción de vehículos y componentes en Europa es clave para garantizar el futuro de la automoción, un sector muy relevante para el continente”, y que representa cerca del 8% del PIB europeo y emplea a más de trece millones de personas. En virtud de ello, “Europa debe ser capaz de integrar la llegada de nuevos actores, como China, desde una lógica de apertura, pero también de reciprocidad”, concluye la compañía.