5 de junio de 2020 | Actualizado 17:33

Crece el tráfico en el puerto de Antwerp pese a la amenaza del coronavirus

El puerto de Antwerp ha canalizado un 4% más de mercancías en el primer trimestre de 2020, gracias al dinamismo de la carga contenerizada
Puerto de Antwerp

El puerto de Antwerp (Bélgica) ha canalizado un 4% más de mercancías en el primer trimestre de 2020, con 59,1 millones de toneladas movidas, en comparación al mismo periodo del año anterior. En este ámbito, los contenedores han compensado el declive de otros segmentos. Con un crecimiento del 9,5%, hasta los tres millones de teus, este tráfico ha reafirmado su liderazgo en el puerto belga. Medido en toneladas, el aumento de contenedores ha sido del 9,4%, hasta los 35,9 millones. Asimismo, cabe destacar el “relevante incremento” de los productos farmacéuticos, el e-commerce, y los alimentos no perecederos por la emergencia sanitaria, tal como ha señalado el puerto.

A pesar de ello, la entidad portuaria ha asegurado que la pandemia está causando disrupciones en la producción y en las cadenas de suministro. Durante el primer trimestre, el impacto de la crisis ha sido limitado, pero se espera que sea más evidente en el segundo trimestre con la cancelación de salidas; grandes sectores industriales cerrados, como la industria automovilística en el oeste de Europa; y cambios en los patrones del comportamiento de los consumidores.

En todo caso, “gracias a nuestra conectividad a escala global y diversidad de negocios, somos menos dependientes de mercados específicos”, ha especificado el director general del puerto de Antwerp, Jacques Vandermeiren. “Además, tenemos una enorme capacidad de almacenamiento que puede actuar como amortiguador para la economía, lo que permitirá un reinicio más rápido de la industria y recuperación del consumo en Bélgica y parte de Europa”.

“Gracias a nuestra conectividad a escala global y diversidad de negocios, somos menos dependientes de mercados específicos”
Jacques Vandermeiren Director general del puerto de Antwerp

Por el contrario, el declive observado desde mediados de 2019 en la mercancía conteneerizada se ha pronunciado en el primer trimestre del año, con una caída del 27,9% y 1,74 millones de toneladas registradas. Las importaciones se han visto más afectadas que las exportaciones y los volúmenes de acero y hierro, los de más peso en esta categoría, han continuado en su senda de decrecimiento con una contracción del 36,8%. Por otra parte, la parálisis del mercado de automoción ha afectado por partida doble al complejo portuario, pues se han reducido las importaciones de acero y el volumen de vehículos ha caído el 18%. Asimismo, el volumen total de Ro-Ro ha caído el 20,3%, con 1,07 millones de toneladas.

A su vez, los graneles se han mantenido estables. Los líquidos han decrecido el 0,7% hasta los 17,2 millones de toneladas, “debido principalmente a un crecimiento económico más lento y fluctuación en los precios del petróleo”. No obstante, los químicos han experimentado un crecimiento del 4% y los derivados del petróleo del 1,3%, mientras el crudo de petróleo ha caído el 13,5%. A su vez, los sólidos a granel han crecido el 1,2%, hasta los 3,2 millones. El puerto ha informado que, durante el primer trimestre del año, se ha canalizado tres veces más carbón que en 2019 “por una especulación creciente en este producto”. Por su parte, los desechos metálicos han experimentado un leve crecimiento, mientras que otros tipos de carga seca como los fertilizantes, minerales y arena se han visto presionados y están a la baja.