23 de enero de 2022 | Actualizado 8:02

Los puertos de Palamós y Roses superarán por primera vez los 60.000 cruceristas

También por primera vez se traspasará el umbral de los cuatro millones de euros de impacto económico por esta actividad crucerística en la Costa Brava
El consejero Damià Calvet, junto a los diversos representantes de las instituciones que conforman Costa Brava Cruise Ports | E.M.

El ritmo de crecimiento de la actividad crucerística de los puertos de Palamós y Roses se ha acelerado en los últimos años. La temporada de 2019, que se inicia a partir del 8 de abril, se cerrará con más de 60.000 cruceristas, dato que se alcanza por primera vez, y que será posible gracias al crecimiento del 18% respecto al 2018. El pasado ejercicio el tráfico de cruceristas ya creció el 13% y en 2017 respecto al 2016, también se incrementó el 7%. Por tanto, según las cifras aportadas por el consejero de Territori i Sostenibilitat, Damià Calvet, el número de cruceristas en los puertos de la Costa Brava durante los dos últimos años ha crecido por encima de la media en la última década, que se ha situado en el 11%.

Damià Calvet, que ha encabezado la presentación de la temporada de cruceros de los puertos de la Costa Brava, ha cifrado en los 4,3 millones de euros el impacto económico de estos 60.000 cruceristas, de los que 54.000 corresponden a Palamós y el resto, a Roses. Por primera vez también, ha recordado el consejero de Territori, se superará la cifra de los cuatro millones de euros de impacto económico.

Las obras del nuevo dique de abrigo de Palamós, dotadas con 3,5 millones de euros, comenzarán tras el verano

Las previsiones anunciadas por el presidente de Ports de la Generalitat, Isidre Gavín, y por el gerente del organismo portuario catalán, Joan Pere Gómez, apuntan a que el número de escalas se mantendrá en 2019 en las 54, las mismas que se registraron en 2018. Ambos han recordado también la importancia del nuevo dique de abrigo de Palamós, dotado con una inversión de 3,5 millones de euros y cuyas obras comenzarán después del verano, para aumentar la seguridad en el puerto. Esta actuación forma parte del plan de inversiones presentado a principios de febrero.

El 70% de los cruceros que visitan la Costa Brava son de lujo, aunque el 87% de los turistas viajan en compañías de categoría estándar, según Ports de la Generalitat. La mayor parte de los pasajeros son británicos, hasta el 77% del total, seguidos de los estadounidenses, que representan el 11%, y los alemanes, que suman el 3%. “No podemos competir en volumen con Barcelona y Tarragona, pero sí en calidad”, ha reconocido Joan Pere Gómez. El gerente de Ports de la Generalitat también ha explicado que, uno de los retos futuros, es “diversificar el origen de nuestros cruceristas y abrirnos a otros mercados”.

Otro de los desafíos, que ya se ha conseguido alcanzar, es desestacionalizar los cruceros. La temporada 2019 tendrá una duración de más de cinco meses. “Alargar la temporada nos permite ofrecer un servicio de mayor calidad”, ha señalado el consejero de Territori i Sostenibilitat.

PUERTO SCHENGEN Y ASAMBLEA DE MEDCRUISE EN PALAMÓS
La presentación de la temporada de cruceros 2019 en los puertos de la Costa Brava ha servido también para expresar de nuevo la necesidad de contar en Palamós con un punto de entrada Schengen. “Tenemos que lamentar que Palamós no sea puerto Schengen”, ha manifestado Damià Calvet. Su departamento resta a la espera de una respuesta por parte del Ejecutivo español a este respecto, pero aún no se ha producido. El consejero de Territori ha criticado que “el Gobierno español gobierne contra Catalunya”, pero ha insistido en que “necesitamos que Palamós sea un puerto Schengen y no pararemos hasta conseguirlo”.

Por otro lado, la entidad Costa Brava Cruise Ports, que aglutina a diversas instituciones públicas y al sector privado para la promoción de los cruceros en esta zona, está trabajando para acoger una de las asambleas de la asociación mediterránea de cruceros Medcruise. Este organismo ha calificado a Palamós y Roses bajo la denominación de “puerto grande”, por superar los 50.000 cruceristas. Esta categoría “nos proyecta y nos da más posibilidades de crecimiento”, ha manifestado Damià Calvet.