MSC se perfila como gestora de la cuarta terminal de contenedores de Valencia

La filial de gestión de terminales del grupo MSC (TIL) es la única candidata para la construcción y gestión de la nueva terminal de la ampliación Norte del puerto de Valencia, después de que este miércoles haya finalizado el plazo de presentación de proposiciones por parte de las empresas. La concesión aún no se ha oficializado, a la espera de la apertura de la oferta el próximo 30 de mayo y si se decide aceptarla o rechazarla, aunque todo indica que será aprobada. La Autoridad Portuaria de Valencia no se ha pronunciado al respecto ni ha facilitado detalles, por lo que aún quedan en el aire cuestiones como las características del proyecto presentado por MSC y, por tanto, también el posible plazo de la concesión, que fluctúa entre los 35 y los 50 años en función de la propuesta realizada.
El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, que se ha reunido con el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez, ha manifestado que “la apuesta de la segunda naviera del mundo por la ampliación Norte del puerto demuestra la confianza en el dinamismo de la economía y la situación estratégica de la Comunidad Valenciana”. La oferta presentada por la filial de MSC de gestión de terminales supondrá una inversión de 1.200 millones de euros en obra pública y maquinaria de alta tecnología, 600 millones para cada partida. De la inversión total, 400millones los realizará la autoridad portuaria en obra pública y el resto lo aportará la empresa concesionaria.
El 30 de mayo se decidirá si la concesión se otorga a MSC y se darán a conocer más detalles de la oferta
Además, según Ximo Puig, solo la obra pública supondrá la creación de 7.000 puestos de trabajo. “Hoy es un día en el que se demuestra claramente que la Comunidad Valenciana está bien posicionada para el futuro”, ha manifestado el presidente valenciano, quien ha incidido en la importancia de esta infraestructura “para generar confianza, estabilidad, empleo y posibilidades de desarrollo” a toda la ciudadanía. Al construirse desde cero, dispondrá de la última tecnología y, como mínimo, el proceso de carga y descarga de contenedores estará semiautomatizado.
Según el comunicado emitido por la Generalitat Valenciana, la infraestructura portuaria aumentará de forma considerable su tráfico con la ampliación Norte, de acuerdo con la oferta presentada por TIL, gestora de terminales de MSC, que pretende instalar su hub logístico en Valencia. Con más de 1,3 millones de metros cuadrados, “la terminal se convertiría en una de las más importantes de España”, sostienen desde el Ejecutivo valenciano. Tendrá espacio para gestionar cinco millones de contenedores, lo que aumentará considerablemente la capacidad del puerto, que actualmente mueve 5,5 millones y “lo situará entre los tres primeros de Europa”. Desde la autoridad portuaria se manejan unos plazos para que esté operativa en 2024, si no de forma completa, al menos sí la mayor parte.
¿ABANDONARÁ MSC SU TERMINAL ACTUAL EN EL PUERTO DE VALENCIA?
En la actualidad, el puerto de Valencia dispone de tres terminales de contenedores, una concesionada a APM Terminals, otra a Cosco Shipping Ports y otra más a MSC. La más que posible adjudicación de la cuarta terminal a esta última no implica necesariamente que deba abandonar de forma inmediata la instalación actualmente concesionada.
El pliego de las bases del concurso para la concesión de la nueva terminal en la ampliación Norte establece que las empresas o grupos empresariales que ya cuentan con una instalación de contenedores en el puerto de Valencia podrán “optar a una extinción de mutuo acuerdo de su concesión actual ofertando una terminal con capacidad superior en un 50% a la que controlen actualmente y con la obligación de abandonarla en un plazo determinado desde el inicio de la explotación”. Si fuera ése el caso, “tendrán por ello derecho a una compensación económica por el 80% del valor de las obras e instalaciones no desmontables pendientes de amortizar”. De esta forma, los pliegos introducen soluciones ante una posible posición de dominio prevista en la vigente ley de Puertos, además de “incentivar el incremento de tráfico y concentrarlo en una única terminal”.




