26 de julio de 2021 | Actualizado 12:54
Foment del Treball

Las infraestructuras catalanas estratégicas requieren 10.000 millones euros hasta 2023

Foment del Treball también considera necesario una licitación mínima recurrente de 5.000 millones de euros para corregir y recuperar el volumen de inversión

Las infraestructuras más estratégicas para la competitividad de la economía catalana necesitan 10.000 millones de euros de actuación urgente hasta 2023. Es la principal conclusión a la que ha llegado la patronal catalana Foment del Treball. El objetivo sería así “corregir el retraso de obras fundamentales y evitar la pérdida de dinamismo y competitividad”.

Además, la patronal estima en 28.000 millones de euros el déficit inversor del periodo 2009-2018. “Para corregirlo y recuperar el volumen de inversión con los indicadores europeos, se recomienda lograr progresivamente el 2,2% de la licitación de obras del PIB catalán de manera sostenida”, ha asegurado. Esto implicaría una licitación mínima recurrente de 5.000 millones de euros al año, que se sumarían a los 10.000 millones de euros.

Los accesos al puerto de Barcelona y Tarragona se encuentran entre las actuaciones prioritarias

Entre las infraestructuras que Foment considera más estratégicas y que “no han registrado prácticamente una evolución favorable” se encuentran, en el ámbito ferroviario, la lanzadora en el Aeropuerto de Barcelona, la estación de la Sagrera y el desdoblamiento de líneas, en referencia a Rodalies de Catalunya; el acceso ferroviario al puerto de Barcelona y Tarragona, el subtramo Castellbisbal-Martorell, Martorell-Vilaseca, Tarragona-Vandellós y Vandellós-Castelló, en referencia al Corredor Mediterráneo; o la finalización de la L9 del metro o la L8 de los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, entre otros.

En cuanto a infraestructuras viarias se refiere, se encuentra el replanteamiento del acceso viario al puerto de Barcelona, la conexión entre la A-2 y la C-32, o las mejoras de la capacidad de la C-17 entre Barcelona y Ripoll, entre otros. En este sentido, Foment del Treball también ha defendido que “hay que definir un nuevo modelo de financiación de las vías de alta capacidad para su mantenimiento y ampliación”, ante la inminente reversión de las concesiones de autopistas como la AP7. Por otra parte, ha reiterado la necesidad de que las administraciones públicas informen del estado de cada proyecto para conocer “aquellos aspectos relevantes para que el ciudadano pueda evaluar el progreso de la actuación”.