26 de septiembre de 2021 | Actualizado 8:20

El coronavirus pone a prueba las cadenas logísticas en el primer laborable del estado de alarma

Transportistas y cargadores garantizan el suministro de bienes y las firmas de telefonía piden un "uso racional y responsable de las redes" para no colapsar
Carrefour España

Los operadores logísticos llevan días con protocolos de actuación activados para mantener sus servicios y favorecer el teletrabajo en todos aquellos puestos en los que es posible. Antes de la aprobación del decreto de alarma, ya estaban trabajando con este escenario, pero será a partir de hoy, como primer día laborable tras el inicio de la cuarentena generalizada para reducir el número de contagios de coronavirus, cuando se ponga a prueba realmente las cadenas logísticas, especialmente las concernientes a los bienes básicos.

Es el caso, por ejemplo, de Alfil Logistics, que “mantiene abiertos todos sus almacenes con protocolos de actuación y las personas de oficinas con teletrabajo por turnos y criticidad de puestos”. Además, señalan que “ya empezamos a trabajar así la semana pasada”, porque es importante “no dejar de ofrecer servicio, extremando los protocolos y las medidas”. Este último punto es una de las grandes preocupaciones del sector logístico, especialmente de operadores de menores dimensiones y con menor capacidad de reacción. Como explican desde una de estas empresas a sus clientes, “estamos tomando las precauciones necesarias para garantizar los servicios, aunque pueden verse afectados”.

Los operadores logísticos de menores dimensiones reconocen que sus servicios pueden verse afectados

El descenso de la movilidad, de hasta el 60% en el tráfico por carretera según las primeras cifras del Gobierno, y el cierre de la mayor parte de la actividad comercial, empresarial, lúdica y cultural de forma presencial deja al país en un escenario inédito. “La movilidad queda condicionada a reducir al máximo el riesgo de contagio y garantizar el movimiento imprescindible para el acceso a los servicios públicos fundamentales y al suministro de bienes básicos y combustibles, así como al acceso a los puestos de trabajo”, reiteró el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, en la comparecencia junto a otros miembros del Ejecutivo para profundizar sobre las primeras medidas del confinamiento de los ciudadanos. “Ambos objetivos pueden y deben ser compatibles, pero exigirán el esfuerzo y comprensión de todos”, advirtió el ministro.

Por su parte, el secretario general adjunto de CETM, Dulsé Díaz, ha manifestado que “mantenemos línea abierta con el ministerio de Transportes” para ir adaptándose a un entorno de crisis cambiante. La mayor patronal de transporte de mercancías por carretera reconoce “algún problema puntual”, pero por lo general la actividad se está desarrollando sin dificultades añadidas, más allá de algunas inconveniencias para los conductores en algún caso concreto por indisponibilidad de ciertos servicios en gasolineras. En este sentido, también la asociación española de transporte internacional por carretera (Astic) solicita que “no se les impida a los conductores acceder a comida o aseos en sus rutas de transporte”.

ABASTECIMIENTO GARANTIZADO
“Se han disparado las compras, lo que provoca una punta de trabajo inusual, pero el sector del transporte está preparado”, ha constatado Dulsé Díaz. Asimismo, reconoce que el aprovisionamiento masivo de ciertos productos por parte de los ciudadanos ante el confinamiento por el coronavirus puede que “motive algún lineal vacío”. Sin embargo, añade el secretario general adjunto de CETM, esa situación se produce porque “las tiendas disponen de almacenes muy pequeños y para reponer debe desplazarse un camión desde las plataformas hasta el punto de venta con el producto”.

La suspensión de las restricciones y de los tiempos de conducción ayudan a aumentar los servicios a tienda

En todo caso, el consenso es generalizado: “No va a haber desabastecimiento”. Es la frase más repetida, tanto por asociaciones de transporte y de cargadores como de las propias empresas logísticas o las cadenas de supermercados. Además, las medidas aprobadas en el transporte durante los últimos días (levantamiento de las restricciones o la suspensión de los tiempos de conducción o descanso, entre otros) “ayudan a incrementar el número de servicios a las tiendas y, por tanto, la disponibilidad de productos, tanto frescos como de alimentación seca”, explica un directivo de una gran cadena de supermercados. También Lidl se expresa en términos parecidos: “Estamos trabajando ya en ajustar nuestros canales de suministro y podemos garantizar el abastecimiento en todos nuestros puntos de venta”. Otro ejemplo es Eroski, que ha incrementado “la capacidad de las plataformas y revisado los pedidos para dar respuesta a la demanda masiva de algunos productos”. Respecto a esta última cuestión, “si bien estamos registrando picos de demanda muy relevantes en determinados productos, intentamos reponerlos lo antes posible”.

Los puntales de e-commerce han llevado a priorizar los pedidos de los colectivos más vulnerables

Otro punto crítico es el comercio electrónico de las cadenas de distribución, segmento que también ha experimentado un enrome crecimiento en los últimos días, que se había acelerado tras el decreto del estado de alarma, que permite el e-commerce para evitar desplazamientos de los ciudadanos con el objetivo de frenar la propagación del coronavirus. Ante la avalancha de pedidos, algunos supermercados están repartiendo con un plazo de entrega algo más largo de lo habitual y, en otros caso, también se está priorizando la entrega a aquellos colectivos más vulnerables. Es el caso de Carrefour, que informa a sus clientes de que “por la alta demanda, estamos dedicando nuestro canal de venta online a los que más lo necesitan: personas mayores, con movilidad reducida, personas con discapacidad, en cuarentena o mujeres embarazadas”. En el resto de casos, emplaza a los consumidores a desplazarse físicamente a alguno de sus puntos de venta, a los que, como en todos los supermercados, se accede en pequeños grupos para cumplir con las normativas anticontagios decretadas por el Gobierno.

Ahora bien, “se requiere flexibilizar los horarios de trabajo y zonas de carga y descarga, así como garantizar no solo la entrega a tiendas sino también la producción” para mantener el aprovisionamiento de bienes básicos y perecederos, reclaman desde la asociación de fabricantes y distribuidores Aecoc. Para ello, añaden, “necesitamos poder mantener el funcionamiento de las fábricas, pero también asegurar la llegada de materias primas, packaging, etcétera”.

ADVERTENCIAS ANTE EL RIESGO DE COLAPSO DE LA RED DE TELECOMUNICACIONES
Las principales empresas de telefonía del país temen que “la explosión de tráfico” en las redes como consecuencia de la expansión del Covid-19 pueda provocar una sobrecarga del sistema. El colapso de las redes de telecomunicaciones sería especialmente problemático en un contexto como el actual, con la mayor parte de la población confinada en sus viviendas y con muchos trabajadores teletrabajando desde sus hogares.

Según las empresas del sector, “el tráfico a través de las redes IP ha experimentado incrementos cercanos al 40% mientras que el uso del móvil ha aumentado alrededor de un 50% en la voz, y un 25% en los datos”. Asimismo, el uso de las herramientas de mensajería instantánea como Whatsapp se ha multiplicado por cinco en los últimos días. También la expansión del teletrabajo ha tenido su reflejo en la red: “el tráfico de herramientas de trabajo en remoto como Skype y Webex se ha multiplicado por cuatro”.

Aunque los operadores de red (Movistar, Orange, Vodafone, Grupo Masmovil y Grupo Euskaltel) disponen de “equipos críticos velando por el funcionamiento de la red 24 horas 7 días a la semana, y están tomando medidas de refuerzo de sus redes similares a las que se implementan, por ejemplo, en las zonas costeras en verano”, han pedido a la población “un uso racional y responsable de las redes” para evitar disrupciones en el servicio.

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