7 de diciembre de 2021 | Actualizado 6:02
Mercè Conesa, en el centro, acompañada por José Alberto Carbonell y Miriam Alaminos | Autoridad Portuaria de Barcelona

El puerto de Barcelona usa su músculo económico para apoyar la resiliencia empresarial en 2021

Las inversiones ascenderán a 50 millones de euros este año y se contemplan 24 millones de euros más para bonificar la actividad portuaria

La Autoridad Portuaria de Barcelona mantiene una tesorería de 179 millones de euros y un cash flow de 66 millones de euros pese a los efectos de la pandemia en sus cuentas. Esta capacidad económica ha permitido a la institución no solo invertir en el recinto y plantear ayudas a las empresas para afrontar las dificultades de 2020, sino que también posibilita su extensión para este ejercicio. La presidenta de la autoridad portuaria, Mercè Conesa, ha manifestado en la presentación de los resultados del año pasado que “no estamos buscando hacer nuestros mejores resultados económicos, sino garantizar la resiliencia” de las empresas y de la comunidad portuaria.

“No estamos buscando los mejores resultados económicos, sino garantizar la resiliencia”
Mercè Conesa Presidenta de la Autoridad Portuaria de Barcelona

Más allá de las medidas de reactivación económica impulsadas en 2020, que sumaron 90 millones de euros, la autoridad portuaria contempla otros 24 millones de euros más este año para mitigar los desequilibrios en las empresas provocados por el coronavirus. De hecho, se movilizan estos fondos para llevar a cabo bonificaciones singulares de la tasa de ocupación, reducir los coeficientes correctores en las tasas al barco, al pasaje y a la mercancía, entre otros.

Además, “seguiremos apostando en 2021 por niveles elevados de inversión”, ha señalado Conesa. Concretamente, se estiman hasta 50 millones de euros y el inicio de las primeras acciones para la electrificación de muelles. La inversión pública ejecutada por el puerto de Barcelona en 2020 se situó en 27 millones de euros, un dato que está por debajo de las previsiones iniciales y que supone un retroceso del 56% respecto del 2019. “En este punto, me gustaría mencionar las dificultades que seguimos teniendo en la hora de invertir”, ha afirmado la presidenta del puerto. “Es más necesario que nunca eliminar las barreras administrativas que dificultan, y mucho, las licitaciones de obras a los puertos”.

La crisis del coronavirus ha generado un impacto aproximado 34 millones de euros en los ingresos del puerto de Barcelona durante 2020. El volumen de negocio de la autoridad portuaria se ha situado en los 139 millones de euros, el 20% menos que en el año anterior. Según ha reconocido la subdirectora del área Económica y Financiera de la autoridad portuaria, Miriam Alaminos, la facturación del año pasado es similar a la registrada en 2006, es decir, ha retrocedido a niveles de hace 14 años.

16,5 millones de euros

El beneficio de la autoridad portuaria de 2020 se ha situado en los 16,5 millones de euros, el 63% menos

En todo caso, la evolución de los ingresos ha sido dispar. Los ligados directamente a las concesiones (tasas de ocupación y actividad) se han visto menos afectados, a pesar de las bonificaciones aplicadas por el puerto. Aunque el equipo directivo de la autoridad portuaria ha declinado establecer previsiones económicas para este ejercicio por la alta volatilidad e incertidumbre, Miriam Alaminos ha recordado que la recuperación ya iniciada en los tráficos portuarios no revertirá de forma directa en la cuenta de resultados de la institución, puesto que mantiene paquetes de apoyo económico a la comunidad portuaria.

LAS DEDUCCIONES EVITAN EL PAGO DEL IMPUESTO DE SOCIEDADES
La Autoridad Portuaria de Barcelona no abonará ninguna cuantía de impuesto de sociedades por el ejercicio 2020 y tampoco se prevé que lo haga sobre los datos de este año. Pese a que ya es obligatorio que las autoridades portuarias tributen con el impuesto de sociedades, Miriam Alaminos ha manifestado que gracias a la aplicación de una serie de deducciones contempladas en la normativa, no lo abonará ni por las cuentas del ejercicio anterior ni tampoco en las de este.

Respecto a la mejora del movimiento de mercancías, el director general del puerto de Barcelona, José Alberto Carbonell, ha adelantado que desde principios de año hasta el 18 de febrero, el número de contenedores (teus) está creciendo tanto en el import-export como en el transbordo. En términos globales, ha señalado que está experimentado un incremento del 20% respecto al mismo periodo de 2020. También está aumentado el tráfico medido en toneladas, aunque de forma menos dinámica, el 3% más. Por su parte, Mercè Conesa ha vaticinado que el alza de tráficos iniciada en los últimos meses del año pasado y su consolidación a inicios de 2021 “será la tónica”.

En cuanto al movimiento de mercancías y pasajeros del puerto de Barcelona en 2020, se han producido descensos en todos los segmentos. Los graneles sólidos son los que han cerrado el periodo con mejores datos, apenas un descenso del 0,6%. En este sentido, José Alberto Carbonell ha explicado que la chatarra y el cemento han logrado equilibrar el descenso “especialmente significativo” de las potasas. En el caso de los graneles líquidos, el director del puerto ha argumentado que factores ligados a la pandemia como el desplome del consumo y de los precios son los principales vectores de la disminución.

José Alberto Carbonell ha destacado en su análisis del año pasado que, aunque los contenedores han experimentado una contracción global del 11%, en el caso de los teus llenos de exportación el comportamiento ha sido similar al ejercicio anterior. En cuanto a los de importación, se han comportado al ritmo de los efectos de la pandemia tanto en Asia como en Europa. Es en el campo de los transbordos donde la afectación ha sido mayor.

Los contenedores llenos de exportación han mantenido volúmenes similares al ejercicio anterior

En el ámbito del tráfico de automóviles nuevos, uno de los segmentos más afectados por el actual contexto de incertidumbre y crisis económica derivada de la pandemia, la caída del año 2020 se situó en el 38%. En cuanto a la carga convencional, que mayoritariamente incluye el tráfico Ro-Ro, se ha registrado un movimiento de 347.000 utis, con un descenso del 16%. En este caso, “las utis transportadas por las Autopistas del Mar solo han caído el 2%”, ha explicado la autoridad portuaria. El mayor impacto ha correspondido al cabotaje, con una contracción del 24%.

131.000 camiones

El tráfico ferroportuario ha evitado 131.000 viajes de camiones en 2020

Tanto la presidenta como el director general han destacado los resultados de movimiento ferroportuario. En 2020, se ha cerrado con cerca de 265.000 contenedores por tren, dato que supone un crecimiento del 6% respecto al año anterior y que sitúa la cuota ferroviaria de contenedores en cifras de récord: el 15%. En cuanto a los vehículos, se han transportado en ferrocarril 187.466 unidades, logrando otro récord, el 42% de cuota de mercado. El uso del ferrocarril ha evitado la emisión de 51.000 toneladas de C02 que se habrían emitido con 131.000 viajes de camiones.

EL IMPACTO DE LOS CRUCEROS Y EL ANHELO POR RECUPERARLOS
El tráfico de pasajeros ha sido el tráfico más afectado por la pandemia al puerto de Barcelona. El día 13 de marzo de 2020 se prohibió el tráfico de pasajeros y en el caso de los cruceros la prohibición sigue en vigor, han recordado desde la autoridad portuaria. Los ferris pudieron retomar la actividad a finales de junio, pero la situación de pandemia limita los viajes de personas. Mercè Conesa ha pedido a las administraciones implicadas “unos protocolos claros para poder retomar la actividad crucerística y no solo porque un año más sin cruceros supondría al puerto pérdidas por encima de los 11 millones de euros, sino porque es una industria muy importante, tanto por Barcelona como para Catalunya”. La presidenta del puerto de Barcelona también ha recordado que el sector de cruceros aporta al PIB catalán más de 560 millones de euros anuales.