16 de octubre de 2021 | Actualizado 6:29

El puerto de Tenerife pone fin al proyecto de regasificadora de Enagás en Granadilla

La actuación recibió dos informes desfavorables de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y la DIA caducó en septiembre
Puerto de Granadilla | Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife

El consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Tenerife ha desestimado la solicitud administrativa de Enagás para ocupar una parcela de 120.000 metros cuadrados para instalar una planta regasificadora en Granadilla. El proyecto, ha destacado la institución, “recibió dos informes desfavorables de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que, aunque no vinculantes, decantaron la no autorización del uso del gas en el mercado regulado canario por parte del ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico por silencio administrativo”. Además, la autoridad portuaria ha indicado que este proyecto “contaba con Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable, que caducó en septiembre de 2020 y no ha sido prorrogada”.

Para descarbonizar la central de Granadilla se ha propuesto una regasificadora flotante

Estas dos circunstancias “han conducido de manera irrevocable a la autoridad portuaria tinerfeña a considerar que Enagás no ha podido obtener autorización para la actividad que pretendía”. Por tanto, “no procede continuar con la tramitación de la concesión, liberando esos terrenos para otras actividades que se puedan proponer desde la iniciativa privada”, ha apuntado la institución. Sin embargo, la necesidad de descarbonizar la central de Granadilla de Abona, que era el objetivo de este proyecto, “sigue plenamente vigente”, ha señalado el puerto tinerfeño. Existen propuestas que alimentarían los ciclos combinados de la central con una mezcla de gas natural e hidrógeno verde en un determinado porcentaje, en función de los avances tecnológicos de este último combustible.

Para el gas natural, se ha propuesto una regasificadora flotante (embarcación atracada en puerto) conectada con la central eléctrica mediante tubería. La autoridad portuaria ha señalado que, en este caso, el gas natural se entiende como un combustible de transición hasta que el porcentaje de hidrógeno pueda ser del 100%. “En ese momento, dejará de ser necesario el sistema de regasificación de la embarcación atracada en puerto, con lo que podrá trasladarse a cualquier otro lugar donde se la requiera”. El puerto de Tenerife ha subrayado que esta instalación flotante “nos permite disponer de un volumen adicional de gas natural para cumplir con los compromisos inherentes a pertenecer a la Red Transeuropea de Transporte”.