1 de diciembre de 2021 | Actualizado 19:33

Tepsa Tarragona se capacita para importar subproductos animales para producir biocombustibles

La terminal del puerto de Tarragona es la segunda instalación del Estado y la primera en la costa mediterránea en recibir esta autorización
Autoridad Portuaria de Tarragona

La empresa especializada en graneles líquidos Tepsa ha obtenido la autorización del ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para la importación de subproductos de origen animal para la producción de biocombustibles a través de su terminal en Tarragona. Se trata del segundo recinto portuario español que recibe esta capacitación, por detrás del puerto de Huelva que obtuvo el permiso en noviembre de 2020, y el primero de la costa mediterránea. A partir de este momento, la terminal de Tepsa en Tarragona podrá recibir estas mercancías líquidas a granel con origen no comunitario por medio del Centre d’Inspecció Dependent del Punto de Control Fronterizo. Hasta ahora, la mercancía de este tipo desembarcaba en la terminal de Tepsa mediante una serie de trámites burocráticos que ya se pueden resolver en el propio puerto, según ha explicado la autoridad portuaria.

Para obtener esta autorización, el ministerio de Agricultura y Pesca solicita el cumplimiento de una serie de requisitos, como disponer de las infraestructuras adecuadas para el almacenamiento, inspección y trazabilidad asegurada de la mercancía. Asimismo, la institución tiene la obligación de realizar procedimientos específicos que garanticen la integridad de la mercancía, sin alterar sus propiedades. El permiso que ha recibido la terminal de Tepsa certifica que sus instalaciones, así como el procedimiento de inspección, son las adecuadas para la importación de estos productos.

El tráfico de biocombustibles del puerto de Tarragona está experimentando una creciente demanda, han recordado desde la autoridad portuaria. Durante los ocho primeros meses de 2021, el enclave catalán aumentó su demanda el 9,8% respecto al mismo periodo de 2020. Durante el año pasado, el puerto consiguió mover 145.839 toneladas de biocombustible, una cifra que todavía no alcanza el récord de 187.630 toneladas movidas en 2018.